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Cortijos y Haciendas de Huelva, un ejemplo de la destacada aportación onubense a la arquitectura tradicional andaluza

Es cierto que siempre se ha considerado que este tipo de construcciones agrícolas es escaso en esta provincia. Sin embargo, algunos de estos edificios cuentan con una enorme personalidad, tal y como recoge el Estudio-Inventario de Cortijos, Haciendas y Lagares (CHL) de Andalucía, un informe al que hemos tenido acceso y donde se registran cerca de una veintena de estos centros en esta tierra. A modo de curiosidad, no todos se localizan en el Condado, sino también en lugares como la Sierra o Isla Cristina. ¿Quieres saber cuáles son?

El cortijo es un tipo de construcción que siempre se ha caracterizado con Andalucía. / Foto: iaph.es
El cortijo es un tipo de construcción característico de Andalucía. / Foto: iaph.es

Mari Paz Díaz. La condición rural de gran parte de las tierras de Andalucía y de la zona más meridional de España ha determinado que la comunidad autónoma andaluza cuente con un tipo de construcción muy característica, propia de un hábitat disperso. Haciendas alejadas de los núcleos urbanos que suelen contar con un espacio dedicado a la vivienda -habitualmente de gran tamaño- y otras dependencias, que se destinan a acoger lo necesario para la explotación agrícola y/o ganadera del entorno.

Muchas de estas edificaciones se dedican hoy en día a acoger bodas y otras celebraciones. / Foto: bodas.net.
Muchas de estas edificaciones se dedican hoy en día a acoger celebraciones y hoteles rurales. / Foto: bodas.net.

Nos referimos a los cortijos, un modelo consistente en una hacienda y una casa de labranza, que se localizan sobre todo en el área del Valle del Guadalquivir, pero también en La Mancha y Extremadura. Construcciones que vivieron su momento de apogeo en el siglo XVIII, si bien se desarrollaron con la agricultura de latifundio, propia del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX, lo que supuso la polarización de la población, de aquí que este término haya adquirido en ocasiones un sentido peyorativo. Hoy en día, es un tipo de explotación que casi ha desaparecido, por lo que estos edificios han encontrado nuevos usos económicos, más acordes a la vida actual, como lugares para acoger bodas y otras celebraciones, o, bien, como estancias rurales con fines turísticos.

Existe una base de datos, donde aún no han sido publicados los datos de Huelva. / Foto: gerena.es
Hay diferentes tipos de cortijos y haciendas, dependiendo de la actividad a la que se dedicaban. / Foto: gerena.es

En cualquier caso, estos lugares forman parte del rico patrimonio arquitectónico de Andalucía, aunque habría que diferenciarlos, puesto que existe una gran variedad de cortijos, dependiendo del tipo de explotación agrícola en la que se ubiquen. Así podemos encontrar el olivar, que suelen contar con una gran casa señorial y se encuentra fundamentalmente en Jaén, Sevilla y Córdoba; de cereal, de estructura muy similar al anterior, pero sin casa señorial, situados en Cádiz o el norte, en la Sierra, de Huelva; de viñedo o viña, con una casa similar a la vega, construida cerca de los lagares y donde se guardaba el utillaje para elaborar el mosto, sin contar con vivienda señorial, pero sí con una casa para el capataz, un tipo de construcción muy habitual en el Condado de Huelva por su condición vitivinícola; y la casa de vega o huerta, con una casa principal aislada, a la que se le adosan otras estancias secundarias.




Existe un estudio de los cortijos, haciendas y lagares de Andalucía, aunque los datos de Huelva aún no han sido publicados. / Foto: iaph.es
Existe un estudio de los cortijos, haciendas y lagares de Andalucía, aunque los datos de Huelva aún no han sido publicados. / Foto: iaph.es

El interés de estas construcciones ha llevado a diseñarse un Estudio-Inventario de Cortijos, Haciendas y Lagares (CHL) de Andalucía, elaborado por la Consejería de Fomento y Vivienda con el objetivo de promover el conocimiento de la arquitectura tradicional de Andalucía relacionada con actividades productivas y de transformación agropecuaria. Un inventario que puede consultarse en la Base de Datos de Patrimonio Inmueble (BDI), que incluye también el Inventario de Arquitectura Popular de Andalucía accesible desde el portal Web del IAPH.

HBN ha tenido acceso a los datos existentes sobre Huelva.
HBN ha tenido acceso a los datos existentes sobre Huelva. / Foto: iaph.es

Un informe que se inició en el año 1990 y que, por el momento, cuenta con 940 registros de las provincias de Almería, Córdoba, Cádiz, Málaga, Granada y Sevilla, estando sin publicar la información de las provincias de Huelva y Jaén. Sin embargo, hemos tenido acceso a esos datos, que nos han sido suministrados por el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico para la elaboración de este reportaje. 




Un inventario que aún está por completar. / Foto: cea.es
Un inventario que aún está por completar. / Foto: cea.es

En concreto, según el Centro de Documentación y Estudios del Servicio de Información de Bienes Culturales, “la información de los Cortijos, haciendas y lagares de Huelva procede del Inventario de Arquitectura Popular realizado por el Servicio de Protección del Patrimonio Histórico de la Dirección General de Bienes Culturales de entre 1992 y 1997″. Un listado en el que aparecen un total de 18 emplazamientos, que, a pesar de que necesitan completarse, es una recopilación que merece la pena conocer, dado su interés. Una cifra que pone de manifiesto que quizás este tipo de explotación agrícola no es muy numerosa en tierras onubenses, pero son edificios que destacan por su singularidad y características.

En Almonte aparecen registradas la Bodega de Escobar y la Hacienda El Algarrobo.
En Almonte aparecen registradas la Bodega de Escobar y la Hacienda El Algarrobo.

Casi una veintena de cortijos y haciendas onubenses que se concentran en once municipios de Huelva -Almonte, Bollullos, Chucena, Rociana, Manzanilla, Paterna, Hinojos, Niebla, Isla Cristina, Higuera de la Sierra y Los Marines-, siendo todas estas construcciones de tipo etnológico y que, por tanto, forman parte de la cultura onubense. Lugares que nos gustaría conocer un poco mejor a través del somero recorrido que os proponemos a continuación.

El Museo del Vino se ubica en el interior de un conjunto bodeguero de finales del siglo XIX recientemente rehabilitado.
El Museo del Vino de Almonte se ubica en el interior de un conjunto bodeguero de finales del siglo XIX recientemente rehabilitado. / Foto: Museo del Vino de Almonte.

Un itinerario que comenzamos en Almonte, donde se localizan dos lugares de interés, la Bodega de Escobar y la Hacienda El Algarrobo. En el primer caso, según recoge el IAPH, la Bodega de Escobar se trata de una bodega edificada sobre tres naves, en una de las cuales se pueden observar dos vigas transversales metálicas con un sistema de poleas, un sistema que fue usado hasta los años setenta en las labores propias del lagar. La parte posterior de la tercera de las naves cuenta con bocoyes y otros grandes depósitos de obra para almacenamiento del vino, hechos en los años sesenta. Tras la tercera nave, la que está frente a la entrada, hay otro patio donde se encuentran las calderas, que se utilizan para hacer el arrope para colorear algunos vinos. Menos información disponemos de Hacienda El Algarrobo, que destaca como una edificación dedicada a la olivicultura, es decir, al olivar.

En Bollullos se destaca Hacienda El Convento y una vivienda.
En Bollullos aparece la Hacienda El Convento y una vivienda.

Junto a Almonte, en Bollullos Par del Condado también son dos los registros, que se concretan en una vivienda y en la Hacienda El Convento, también dedicada al olivar. Son construcciones que ponen de manifiesto la rica historia y tradición vitivinícola de esta localidad onubense, puesta en valor con actividades como la Semana de Viticultura y Enología de Bollullos, entre otras. Por ejemplo, la vivienda a la que se alude es una casa de labor de estilo antiguo, con lagar y bodega, doblaos y huerta colindante con noria, conservándose la fachada de gran antigüedad y contando en la parte trasera con un gran patio de tierra, mientras que la bodega se sitúa frente a la vivienda.

Imagen de la Casa Vallejo de Bollullos.
Imagen de la Casa Vallejo de Bollullos.

En el plano del patrimonio de Bollullos también son significativas otras construcciones como la Casa Vallejo, una vivienda solariega o señorial de carácter aristocrático o la sede de Bodegas Iglesias, un edificio construido sobre un antiguo convento del siglo XVIII, aunque en estos casos no se tratan de cortijos ni haciendas.

Imagen de la parroquia de Chucena.
En Chucena se recogen tres haciendas.

Continuando con el registro del Instituto de Patrimonio Andaluz aparece de forma destacada el caso de Chucena, debido a la importancia que tienen las haciendas en esta localidad, donde se señalan tres emblemáticos casos, como son las Hacienda Torralva, Xenis y Alcalá de la Alameda.

Imagen de la Hacienda Torralba. / Foto: chucena.es.
Imagen de la Hacienda Torralba. / Foto: chucena.es.

En el primer caso, la Hacienda Torralba es un cortijo cuyo origen se encuentra en la Edad Media, aunque es en el siglo XVIII cuando toma su nombre actual. Situado en el camino real de Sevilla, supone un antiguo heredamiento de los marqueses de las Torres con la presencia del escudo heráldico de los Pérez de Guzmán, parientes de los Condes de Niebla. En el año 1927, el edificio sufrió una profunda remodelación con la inclusión de azulejos sevillanos y piezas de cerámica de aquella época. Entre sus espacios más singulares se encuentra una torre almenara o mirador, marcando un signo de nobleza o de poder, que se levanta en un ángulo del patio, y que, junto a la alberca, podría ser de construcción árabe. En definitiva, una hacienda que supone un claro ejemplo de la arquitectura tradicional andaluza, dedicada a los cultivos extensivos, como los cereales, que cuenta con una pequeña capilla con un retablito de principios del XVII.

Hacienda Xenis de Chucena. / Foto: chucena.es
Hacienda Xenis de Chucena. / Foto: chucena.es

Por su parte, la Hacienda de Xenís, de origen incierto, ocupa casi 400 hectáreas de terreno. Su edificio principal, típico cortijo andaluz, se articula en torno a un patio central y otros patios interiores, contando con una nave con torre de molino. La antigua población de Genís, de origen alto medieval, centraba su vida religiosa en torno a la iglesia parroquial, filial de la de Santa Catalina, de Purchena. Los marqueses de las Torres tenían sobre ella jurisdicción ordinaria propia. Hoy tan sólo se conserva la hacienda, un complejo que data de la segunda mitad del siglo XIX y que ahora está destinado a acoger celebraciones.

Restos de la Hacienda Alcalá-Alameda. / Foto: chucena.es
Restos de la Hacienda Alcalá-Alameda. / Foto: chucena.es

Para terminar con Chucena, la Hacienda Alcalá-Alameda es el único resto visible que sobrevive hoy de la desaparecida villa de Alcalá de la Alameda, despoblada en el siglo XIX y formada por dos haciendas conjuntas. La visión actual es un edificio que aún conserva antiguas almazaras del siglo XVIII. Según explica el Ayuntamiento de Chucena, en la desaparecida villa de Alcalá de la Alameda, aparece la torre del referido molino en un extremo de su planta rectangular.

Rociana del Condado también cuenta con tres edificaciones singulares.
Rociana del Condado también cuenta con tres edificaciones singulares.

Tres construcciones también cita el inventario de Patrimonio cuando se refiere a Rociana del Condado, donde sitúa Las Haciendas, el Cortijo La Rejolla y la Dehesa Espina.

Imagen de La Hacienda o Las Haciendas de Rociana. / Foto: rocianadelcondado.es
Imagen de La Hacienda o Las Haciendas de Rociana. / Foto: rocianadelcondado.es

En el primer caso, Las Haciendas ha estado destinada de forma tradicional al olivar, con la presencia de una almazara, que fue reutilizada posteriormente como lagar de vino. El edificio, una construcción del siglo XVIII, tenía dos molinos, conservando aún la torre de viga. En su interior existía un sistema de contrapesos para moler la aceituna. Una de sus dependencias interiores estuvo habilitada como sala de atención al público durante el tiempo provisional en que estuvo allí instalado el Ayuntamiento, ya que el edificio pertenece ahora al Consistorio. La puerta principal del edificio sigue siendo la misma que la de la antigua hacienda. En cuanto al Cortijo La Rejolla y la Dehesa Espina son dos haciendas de grandes dimensiones dedicadas a la vinicultura.

Hacienda San José o Casa de Ahumada en Hinojos.
Hacienda San José o Casa de Ahumada de Hinojos.

Con dos edificaciones aparece registrado Hinojos, un municipio que cuenta con la Hacienda de Torrecuadro y la Casa de Ahumada, dos haciendas de olivar. Son lugares que ponen de manifiesto la belleza, cultura e historia del municipio hinojero. Por ejemplo, la Hacienda San José, propiedad de los Jiménez Placer desde 1907, es más conocida en el municipio como la Hacienda de Ahumada, debido a que fue adquirida por el señor de Ahumada a principios del XX como regalo a su esposa, Josefa Jiménez Placer. Se trataba de una poderosa e influyente familia, emparentada con el linaje de Torrecuadros. La Hacienda San José estaba formada por un molino de aceite, la casa de los guardas y la casa de los propietarios, contando con grandes extensiones de tierras.

Bodega del Diezmo, en Manzanilla. / Foto: iaph.es
Bodega del Diezmo, en Manzanilla. / Foto: iaph.es

Continuando en la zona, el IAPH hace mención a Manzanilla, donde sitúa la Bodega del Diezmo, una bodega de bocoyes que cuenta con torre de viga, viga que se usó en el lagar. Su presencia en el conjunto arquitectónico del municipio pone de manifiesto la rica tradición vinícola de Manzanilla, donde existen varias bodegas destacadas. La fachada de este edificio se abre a la calle Santa María, desde donde puede divisarse su Torre del Molino.

Paterna también está presente en este estudio. / Foto: andalucia.org
Paterna también está presente en este estudio. / Foto: andalucia.org

En este mismo informe, se incluye una reseña de Paterna del Campo, donde se destaca el Cortijo Alpízar, un edificio que cuenta con grandes muros que lo cierran y que se asemejan a murallas árabes por sus remates y por las puertas. El cortijo, o construcción principal, es sólo vivienda, aunque tiene otras construcciones exentas que son en parte porquerizas, cuadras, graneros o cocheras propias de la actividad agrícola y ganadera de la zona.

En Niebla destaca la presencia de este lagar.
En Niebla destaca la presencia de este lagar.

Por último, en la comarca del Condado encontramos la Casa de Lorenzo Moya, en Niebla, una edificación industrial de materiales y distribución tradicional, que tiene en su parte posterior un lagar y algunos bocoyes. La casa cuenta con una habitación que hace las veces de cocina, salón y comedor. En esta vivienda se realizaban actividades relacionadas con la agricultura y la ganadería, puesto que cuenta en su parte posterior con una cuadra, utilizada ahora para otros menesteres. El lagar se separa del resto de la habitación por un muro pequeño, lo que impide que el casto de las uvas salga de las corrientes que lo llevan al depósito de donde será recogido para verterlo en los bocoyes.

Huerta Noble. / Foto: Agustín P. Figuereo.
Huerta Noble. / Foto: Agustín P. Figuereo.

Pero no sólo el Condado de Huelva cuenta con cortijos y haciendas, como hemos comentado, puesto que también encontramos llamativos ejemplos de este tipo de construcciones en la Costa y en la Sierra onubense. En el primer caso, es Isla Cristina el municipio que representa la excepción en el litoral onubense, con la presencia de la Huerta Noble, situada en la carretera de La Redondela a Pozo del Camino y considerada el mayor palomar de toda Europa. Un lugar que hunde sus raíces en la segunda mitad del siglo XVIII, cuando se construye este complejo agrario-industrial que nos permite visualizar cómo era el modo de vida de la burguesía de la época. El conjunto está formado por una zona residencial, un pequeño oratorio, dos norias, dos albercas, un molino de aceite, un columbario o palomar, anexos para ganado y un conjunto de catorce mosaicos de azulejos realizados en Holanda. Estas piezas, por cierto, están consideradas por los expertos como el más completo conjunto de azulejos holandeses que hay en España.

Fue declarado Lugar de Interés Etnológico en 2003. /  Foto: Agustín P. Figuereo.
Fue declarado Lugar de Interés Etnológico en 2003. / Foto: Agustín P. Figuereo.

Huerta Noble fue declarada Lugar de Interés Etnológico como medida de protección para evitar su destrucción y controlar las obras que pudieran afectar a su conservación, pues la finca siempre fue de propiedad privada. Y es que, más allá de su belleza, esta construcción cuenta con unas características muy particulares, además de tener un gran valor simbólico al formar parte de la memoria colectiva de los isleños y, por extensión, de los onubenses.

La singularidad de este caso isleño nos lleva hasta la Sierra, comarca donde encontramos dos significados ejemplos de cortijos y haciendas, según este censo de Patrimonio Andaluz. Nos referimos al Cortijo de la Finca Bernabé, en Higuera de la Sierra, y Cuadras, de Los Marines.

En Higuera también hay una clara representación de los cortijos onubenses.
En Higuera también hay una clara representación de los cortijos onubenses.

En el primer caso, el Cortijo de la Finca Bernabé es una casa de campo integrada por una vivienda y otras construcciones de uso agrícola y ganadero, como graneros y pajares, entre otros. Su peculiaridad radica en que, al contrario de lo que suele ser corriente en este tipo de construcciones dispersas de la Sierra, no hay “doblaos”, utilizados normalmente para pajar, aunque sí cuenta con un corral o corralón con una parte descubierta y otra techada, donde aparecen los pesebres y comederos del ganado.

En Los Marines se encuentra La Lagareta. / Foto: andalucia.org.
En Los Marines se encuentra La Lagareta o Cuadras. / Foto: andalucia.org.

Por su parte, en Los Marines se halla Cuadras, una casa y lagar también conocida como La Lagareta, dedicada a almacenar o transformar productos agrícolas, así como para albergar ganado caballar y caprino. En su interior hay una habitación destinada a cuadra, con las escaleras de acceso a los “doblaos”, mientras que en las estancias anexas a las cuadras se guardan los bocoyes. En las cuadras se conserva el pesebre, hecho sobre el mismo muro y con un revoque de madera para darle más cabida.

Huelva ha demostrado que tiene mucho que decir en este tipo de arquitectura. / Foto: chucena.es
Huelva ha demostrado que tiene mucho que decir en este tipo de arquitectura. / Foto: chucena.es

En definitiva, si bien es cierto que este listado que hemos expuesto debería revisarse y ampliarse, lo que no cabe duda es que todas estas construcciones recogidas en la base de datos de Cortijos, Haciendas y Lagares de Andalucía (CHL) demuestran que la provincia de Huelva también tiene mucho que decir cuando se habla de la arquitectura tradicional andaluza. Quizás no por la cantidad de los registros encontrados, sino por la singularidad e importancia de algunas de estas edificaciones. Además, es significativo que no sólo se localicen en el Condado de Huelva.

Un recorrido que hemos realizado por parte del patrimonio arquitectónico e histórico de Huelva que hoy pervive gracias a que se han destinado a otros usos económicos, un patrimonio que merece la pena conocer y conservar.




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