Un historiador de Cortelazor avista el que podría ser el primer Zorro Hombre de la Sierra de Huelva

El escritor José Manuel Alfaro nos trae otro interesante relato de ficción inspirado en la provincia onubense y en la actualidad informativa, dentro de su sección semanal 'El Cuaderno de Muleman'.

0
1600
Pueblo de Cortelazor.

José Manuel Alfaro/ Sección de ficción ‘El Cuaderno de Muleman’. A las 7:50 de esta mañana, un vecino de Cortelazor ha puesto en conocimiento del Servicio de Protección de la Naturaleza el avistamiento del que podría ser el primer Zorro Hombre de la Sierra Huelva. Los hechos han ocurrido al alba, cuando un historiador en paro de la localidad se encontraba en el monte buscando Tanas en una de las zonas micológicas más ricas de la zona, conocidas como “el rincón de la seta mágica”, debido a su extraordinaria capacidad para generar numerosos tipos de hongos y en cantidades extraordinarias.

Aunque hasta el lugar se han desplazado numerosos efectivos de los cuerpos de seguridad en moto y todoterreno, hasta el cierre de esta crónica no se había vuelto a divisar este extraño ser, del que hacía mucho que no se tenía constancia en la zona. Lo que si se han encontrado son lo que podrían ser unas pisadas junto a unos excrementos que serán enviados al Servicio Nacional de Toxicología para ser analizados en busca de ADN, que permita conocer sus hábitos alimenticios.



Iglesia Cortelazor.

De pertenecer a este extraño ser, este podría convertirse en el hallazgo natural del año en este territorio extraordinario de la Sierra. Un fenómeno que se suma a una lista de hechos extraños que llevan ocurriendo desde hace unos años en esta comarca y que la convierten en una de las zonas sobrenaturales más importantes de la provincia. A pesar de que los hechos no han podido ser constatados aún por ningún documento gráfico que ratifique el hallazgo de este intrépido historiador y senderista en paro, lo cierto es que podría poner en peligro gran parte de la historia natural que sustenta la mismísima Teoría de la Evolución de Darwin, o al menos eso es lo que nos cuenta a continuación en esta entrevista este Cortelazoreño e historiador en paro de 30 años, que actualmente se encuentra preparándose las oposiciones de vigilante de prisiones, tras aprobar dos veces las de secundaria en la especialidad de historia y no obtener plaza en ningún inhóspito instituto de la provincia.

Calle de Cortelazor.

– ¿Cómo sucedieron los hechos?
– Llevo seis años dedicándome en cuerpo y alma al noble oficio de las oposiciones a secundaria, de hecho esta iba a ser la tercera convocatoria, aunque debido a las circunstancias extraordinarias de la pandemia al final se suspendieron. Unas pruebas en las que este año había puesto todo mi esfuerzo para hacer posible por fin poder aspirar al menos a una semana de sustitución en un centro educativo perdido de la provincia. Al mismo tiempo que me dejo la piel en esta lucha, tengo también tiempo para estar al día de los últimos hallazgos prehistóricos que se han producido en la provincia, como el de las huellas de los últimos elefantes de Europa en Doñana o el más reciente descubrimiento, los restos de un Nothosaurio, un animal marino de unos 220 millones de años que ha sido denominado por los investigadores como “el monstruo marino prehistórico de Ayamonte”. Descubrimientos, todos estos, que me apasionan y que puede hacer posible que, en esta provincia, se descubra la ciudad de la Atlántida antes de que arreglen la carretera que va de Los Marines a Cortelazor.



Imagen de archivo de Hombre Lobo.

– ¿Por qué cree que ha elegido este entorno para fijar su hábitat?
– Supongo que una de las razones por las que ha elegido este lugar para su hábitat es porque este pueblo y su entorno están declarados Bien de Interés Cultural; del que sobresale la Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de los Remedios y la antigua Ermita de la Virgen de la Coronada. Pero, sobre todo, supongo que lo habrá elegido por sus dehesas y pequeñas elevaciones cubiertas de bosques de encinas, alcornoques, castaños y monte bajo, por donde cursan numerosos arroyos, algo que dota a este paisaje de una extraordinaria belleza. Tampoco es de extrañar que haya elegido este lugar por su gran pasado histórico, del que existen vestigios desde tiempos del emperador Augusto. Y si a eso le unimos la gastronomía, los productos de la tierra y la existencia de su alimento preferido que son las setas, de las que se pueden encontrar más de 200 especies en toda la Sierra, pues se podría decir que este es el hábitat ideal para un Zorro Hombre

Zorro.

– ¿Qué es lo que realmente vio?
– Yo no sabría decir exactamente lo que vi, no sé si era la sombra en el suelo de una nube inexistente, sí lo que oí, que era una vara de castaño moverse entre la espesura, el aleteo de un pájaro posado en una rama, el canto seseante de una chicharra o el aleteo de una mariposa emborrachada de néctar. Pero algo vi y oí. Además de repente me vino un olor penetrante que se podía parecer al que despide una axila sudada después de un día entero descorchando alcornoque. Pero eso tampoco creo que sea lo importante, porque lo esencial es invisible a los ojos y lo que yo creí ver es lo que quería ver, los escépticos pueden acusarme de estar inventándome algo que quería ver hace tiempo, pero me da lo mismo, porque lo principal en estos casos es parecer ver lo que quería ver o haber visto hace muchos años, cuando era un niño y paseaba por estos campos imaginando caballeros transexuales, dragones hermafroditas y princesas lesbianas.



– Conocía la existencia de esa leyenda
– Si la conocía. Todos los Cortelazoreños y Cortelazoreñas conocen de la existencia de este ser que parece caminar entre nosotros como si fuera un director de banco que infla los intereses de tu hipoteca, al mismo tiempo que te pide que avale el préstamo tu madre y tu padre ya jubilados, el barman de la discoteca que te pone alcohol de garrafón en las copas, el frutero que te echa entre pera y pera una podrida, el carnicero que te adula mientras te vende un jamón picado, el servidor público que por la tarde te dice que sí para que duermas tranquilo y al día siguiente se ha olvidado lo que te ha dicho o el periodista que tergiversa la información a su conveniencia por el mero hecho de crear audiencia e influencia, porque el Zorro Hombre está allí, incluso donde menos te lo imaginas, como si fuera tu propio vecino.

El Zorro.

– ¿Qué diría Darwin de todo esto?
– Supongo que, si Darwin viviera, posiblemente reestructuraría la Teoría de la Evolución y en el árbol filogenético donde el Zorro y el Hombre se cruzan habría un Zorro Hombre. Un ser que tiene el cuerpo de un zorro y la inteligencia de un hombre. Un ser que nada tiene que ver con otra especie, los Hombres Zorro, porque que nadie se equivoque que, igual que no es lo mismo un Hombre Lobo que un Lobo Hombre, no es lo mismo un Hombre Zorro que un Zorro Hombre, hay diferencias abismales entre ambas especies. Igual que nada tiene que ver con el Zorro, ese héroe de la infancia que robaba a los ricos para dárselo a los pobres, que luchaba por causas imposibles, que estaba allí donde las injusticias provocan el sufrimiento de los débiles, porque ese Zorro nada tiene que ver con esos Zorro Hombres que ya viven entre nosotros en la Sierra.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here