Los centros de atención infantil temprana de Huelva han mantenido su actividad durante el estado de alarma

Como consecuencia de la crisis sanitaria se ha potenciado este sistema de contacto con las familias. Desde la semana pasada se han retomado las sesiones presenciales, precedidas de la implantación de medidas de protección para niños y profesionales.

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Redacción. Los centros de atención infantil temprana (CAIT) dependientes de la Consejería de Salud y Familias en la provincia de Huelva han mantenido su actividad durante el estado de alarma motivado por la crisis sanitaria del Covid-19, potenciando la asistencia telemática a los menores y las familias que son beneficiarios de esta prestación pública de la Junta. Se trata de niños y niñas de 0 a 6 años con trastornos del desarrollo o riesgo de padecerlos.

En concreto, en este periodo se han atendido a través de este sistema (videollamadas, llamadas telefónicas y otras conexiones informáticas) a un total de 877 menores, lo que supone el 94% de sus usuarios, que han recibido 12.826 asistencias.



Desde la semana pasada los CAIT han comenzado a recuperar la actividad presencial en el marco del proceso de desescalada, que se efectuará de forma escalonada. Para ello, la Consejería de Salud y Familias ha establecido una serie de recomendaciones higiénico-sanitarias que deben implementar estos centros a fin de reforzar la protección de usuarios y profesionales.

Entre estas actuaciones se encuentran medidas generales de higiene de los trabajadores, y cuidar la limpieza y desinfección de locales y la disposición de elementos, salvaguardando la distancia social.



Respecto a la comunicación con las familias, se recomienda a los centros retomar la actividad y evaluar, por parte del pediatra, la progresiva incorporación a las sesiones de los menores que presenten patologías que puedan suponer un mayor riesgo de complicaciones en caso de infección por coronavirus.

Está previsto que en esta primera fase retomen la atención presencial el 25% de los niños y niñas, el 40% combine los dos modelos de cuidados (presenciales y telemáticos) y el 35% continúe con sesiones por vía telemática. Todo ello según los criterios técnicos definidos por los profesionales y con el acuerdo y respetando las preferencias mostradas por las familias.



Con relación a la Unidad de Atención Infantil Temprana, que es el dispositivo del Servicio Andaluz de Salud (SAS) en la provincia que se encarga de valorar a los menores y su entorno familiar, así como determinar la idoneidad de la intervención y, en su caso, la derivación al CAIT, ha atendido asimismo de manera telemática al 58% de los niños y niñas derivados a la misma por parte de los pediatras, al objeto de proporcionar pautas y establecer un cauce de comunicación con las familias. Sus profesionales también han retomado la actividad ordinaria, si bien se van a seguir priorizando las asistencias por vía telemática en aquellos casos en que sea posible.

Por otro lado, la Consejería de Salud y Familias puso en marcha al comienzo de la pandemia un servicio gratuito de atención telefónica dirigido a ofrecer,  durante el periodo de confinamiento poblacional, apoyo psicológico y acompañamiento emocional a las familias con menores que requieren atención temprana. Este recurso, que se ha mantenido activo hasta hace unos días, ha sido ofrecido también por personal de dicha unidad en la provincia.

Red provincial. Huelva cuenta con una red de 13 CAIT financiados por la Junta a través de la Consejería de Salud y Familias y cuya gestión corre a cargo de asociaciones y otras entidades.

Los servicios que prestan -denominados atención temprana- engloban al conjunto de intervenciones que tienen como objetivo dar respuesta a las necesidades transitorias o permanentes de la población infantil de 0 a 6 años con trastornos del desarrollo o riesgo de padecerlos, posibilitando, de la forma más completa posible, su autonomía personal e integración en el medio familiar, escolar y social. Esto se lleva a cabo en el marco de una coordinación sectorial de todos los servicios implicados (sanitario, educativo y sociales).

Los destinatarios de este programa asistencial son menores con síndrome de Down, parálisis cerebral, sordera, retrasos madurativos o autismo, entre otros diversos problemas, que requieren actividades de estimulación precoz que se complementan con la aplicación de otras acciones enfocadas a la familia y al entorno que les rodea.

Concierto social

Con la finalidad de mejorar la asistencia a estos niños y niñas, la Consejería ha impulsado un nuevo modelo de atención temprana que incorpora la figura del concierto social como fórmula de gestión, regulada mediante un decreto recientemente aprobado en Consejo de Gobierno.

El concierto social es un instrumento para la prestación de servicios de responsabilidad pública a través de entidades cuya financiación, acceso y control sean públicos, y en el que se da prioridad a las entidades de iniciativa social, dotando al sistema de calidad, estabilidad y continuidad.

Frente a la fórmula previa, consistente en una gran heterogeneidad de contratos que han llevado a los centros a atender a un número de menores superior al inicialmente previsto, lo que ha redundado en la existencia de demoras e incluso en una disminución del número de sesiones, el concierto social va a permitir a partir de ahora un mejor dimensionamiento de las necesidades reales de los destinatarios. Con esto se optimizará la gestión, se agilizarán los pagos a las entidades y se reducirán las listas de espera.

Este nuevo modelo fomenta además la prestación del servicio por entidades del Tercer Sector, especialmente de iniciativa social, que incluso tendrán prioridad para acceder a la concertación frente a otras empresas. Dado que muchas de las entidades de iniciativa social proceden de asociaciones de colectivos de afectados, su experiencia en el terreno y su gestión solidaria supondrán una mejora de la calidad de la atención prestada y la continuidad del servicio.