Moguer prepara el centenario de su poeta Francisco Garfias, único Premio Nacional de Literatura onubense

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Recibiendo la Medalla de la UHU.
Francisco Garfias López.

Redacción. La extraordinaria capacidad literaria del entrañable Curro Garfias le permitió desarrollar una dilatada trayectoria que le valió el reconocimiento unánime de la crítica y le otorgó un lugar de privilegio entre los grandes poetas españoles del pasado siglo, contando en su haber con decenas de galardones y reconocimientos, entre los que destaca sin duda ese Premio Nacional de Literatura que le fue concedido en diciembre de 1971 por su poemario La Duda, siendo hasta ahora el único autor onubense que ha logrado este galardón.

Para festejar el Centenario de su nacimiento y también el cincuentenario de la concesión del Nacional de Literatura, el Ayuntamiento aprobó por unanimidad de todos los grupos celebrar entre diciembre de 2020 y diciembre de 2021 el denominado Año Garfias, un programa de actividades conmemorativas con las que rendir  homenaje al poeta y mantener viva la memoria de quien tanto quiso y tanto dio a su tierra.



La trayectoria poética de Francisco Garfias se inicia con Caminos Interiores (1942), para continuar con El horizonte recogido (1949), Magnificat (1951), Ciudad mía (1961), Cerro del Tío Pío (1964), Poemas de Italia (1964), Aunque es de noche (1969), Entretiempo (1970), La duda (1971), Escribo Soledad (1974), Desde entonces (1982), Doble elegía (1982), Jazmín inacabado (1986), Pájaros de la cañada (1989), Libro de los homenajes (1993), La nieve encendida (1999), Canción a tres voces (1999), Testigos de la pasión (2004) y Vendimia en la sangre (2006).

La calidad y fecundidad de su obra le hacen acreedor a innumerables galardones como el Premio de Ensayo del Instituto de Cultura Hispánica, los premios de poesía Santo Domingo de Silos, Alcaraván o Fernán González o el de Acción Cultural que concede el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Además ostentaba la Medalla de Andalucía, la de la Universidad de Huelva, era miembro de la Institución Duque de Alba de Avila, Académico de la Academia Belga-Española de la Historia, Primer Numerario de la Academia Santa María de la Rábida, Caballero de las Órdenes de Yuste y la Merced , Socio de la Sociedad Mejicana de Geografía o Hijo Adoptivo de Fontiveros, entre otros muchos reconocimientos y distinciones.



Y por su extraordinaria contribución a la edición y proyección de la oba del Nobel Juan Ramón Jiménez, también ostentaba el Perejil de Plata y era Miembro de Honor de la Fundación Juan Ramón Jiménez, no en vano durante más de 30 años de trabajo en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas fue el principal biógrafo, editor e investigador juanramoniano, contribuyendo decisivamente a que la poesía del Nobel fuese conocida y reconocida en todos los países de habla hispana.

Quizás ese desvelo profesional por difundir la figura de su paisano Juan Ramón fue contraproducente para que su propia obra poética fuese más conocida y valorada, ya que con la humildad siempre por bandera, Garfias puso por delante de su proyección personal, su contribución a la causa juanramoniana.



Como pregonero y exaltador cantó las fiestas, Semanas Santas y romerías no sólo de su pueblo sino de numerosas localidades y capitales de la geografía provincial, regional o nacional, siendo considerado uno de los mejores oradores de este género en el que el poeta conjugaba una excepcional calidad artística con su exquisita voz.

Una de sus últimas intervenciones.

Además fue el autor de letras de Himnos tan importantes como los de los congresos Mariológico y Mariano celebrados en Huelva, los Himnos Oficiales de ciudades como Huelva o Moguer,  y otros muchos trabajos en los que siempre dejó patentes una altura humana y moral difícilmente superable.

Antes de su fallecimiento el 26 de octubre de 2010 legó a su pueblo natal todo lo que de valor poseía. Su magnífica biblioteca personal con más de 3.000 volúmenes y muchos ejemplares con firmas y dedicatorias de los grandes poetas que lo conocieron, interesantes documentos y fotografías, y una magnífica selección de piezas artísticas, cuadros, muebles y otros muchos enseres y objetos personales que conservaba en su casa de la calle del Caño, verdadero museo para los amantes del arte, y que ahora pueden admirarse en la Sala Garfias que ocupa una de las alas del piso superior de la casa natal de Juan Ramón.

Recibiendo la Medalla de la UHU.

Toda esa trayectoria vital y profesional, y sobre todo el profundo compromiso con su pueblo, le fueron reconocidos por el Ayuntamiento que le nombró primero Hijo Predilecto de Moguer, dedicándole también una calle en el casco histórico, dándole su nombre a un instituto de enseñanza secundaria y, más tarde, concediéndole el más alto galardón local, la Medalla de Oro de la Ciudad.

Ahora, cuando se avecinan estas importantes efemérides relacionadas con la vida y obra de Garfias, Moguer tiene la obligación de reivindicar la figura de este excepcional poeta que tanto quiso y tanto entregó a su pueblo organizando un programa de actividades que permita recuperar la figura de Curro y proyectarla a todos los rincones como uno de los grandes  hombres de la historia, no solo de Moguer, sino de toda la provincia, de ahí que el pleno municipal aprobase la celebración del Año Garfias y la constitución del comité organizador que se encargará de llenarlo de contenido.

Busto del poeta en la sala que guarda su recuerdo.

El Ayuntamiento y la Fundación de Cultura de Moguer, el Archivo Histórico que custodia su legado, la Fundación Juan Ramón Jiménez con la que mantuvo tan estrecha relación, y la Diputación Provincial, ya que se trata del único autor onubense que ostenta el Nacional de Literatura, integran junto al sobrino y albacea del poeta, Francisco López, el comité organizador del Año Garfias, dándose además traslado de estos dos acuerdos plenarios tanto a la Consejería de Cultura de la Junta (no en vano Garfias ostenta la Medalla de Andalucía) y al Centro Andaluz de las Letras para que se involucren en el homenaje al gran poeta moguereño.