
HBN. Huelva se caracteriza por diversas actividades económicas que, al fin y al cabo, son sociales. Y es así porque las empresas no son agentes anónimos, tienen caras, nombres, apellidos… Los de las personas que trabajan en ellas. En el sector industrial de Huelva desempeñan su labor personas con perfiles muy singulares como el de Manuel Espina Murga.
Con 61 años de edad, en el pasado mes de diciembre ha pasado a jubilación parcial tras cumplir cuarenta años de trayectoria profesional en Atlantic Copper. Natural de Villalba del Alcor, se formó en Maestría Industrial y accedió a Atlantic Copper en mayo de 1978 como oficial eléctrico en el departamento de mantenimiento. Con el paso de los años llegó a ocupar el puesto de técnico eléctrico y durante los últimos 8 compartió su trabajo con la representación de los trabajadores. Los 4 últimos años actuó en calidad de presidente del Comité de la compañía.

Atlantic Copper se ha propuesto mantener, desde su fundación en 1970, un estrecho vínculo con la sociedad onubense. Por ello, y a fin de canalizar todas las actividades que la compañía realiza en materia de responsabilidad social corporativa, nació en 2009 la Fundación Atlantic Copper, cuyo lema ‘Con el futuro de Huelva’ refleja los objetivos de la entidad. Atlantic Copper ha invertido un total de 3 millones de euros en acciones de diferente índole (educación, deporte social, cultura, eventos, entorno…), que redundan en el desarrollo y el bienestar de la provincia de Huelva y sus habitantes.

Puesto que el patrimonio más importante que tienen las empresas son sus trabajadores, el compromiso de esta metalúrgica con el empleo estable y de calidad es tal que más del 85% de sus trabajadores (en torno a 1000 en plantilla), tienen contrato indefinido. Un 35% de ellos cuentan con titulación universitaria, un 48% con formación profesional y un 17% con estudios básicos. El capital humano que forma la empresa es vital para la compañía, pues gracias a ello se ha alcanzado el puesto de liderazgo que en materia de seguridad, eficiencia operativa, protección ambiental y energética tiene a nivel mundial.

Manuel afirma que la industria de Huelva ha evolucionado mucho en los últimos años: «Creo que es complicado hacer una estimación realista del futuro de la industria onubense -no por la industria en sí si no por otros intereses y agentes externos que cuestionan su viabilidad-, no obstante la proyección, la productividad, la gestión de la energía y el desarrollo sostenible de esta compañía generan unos valores muy positivos para su desarrollo a todos los niveles».
Algunos de los aspectos que a nivel interno destaca el veterano es «la importancia de la escucha, la participación activa y la conciliación social y familiar. Desde mi punto de vista, estas condiciones potencian la comodidad y facilitan la comunicación en el entorno laboral». También subraya la preocupación y la prioridad que se aplica a la seguridad y al medio ambiente, «a menudo Atlantic Copper se está sometiendo a diferentes controles de control y medición», culmina.

Haciendo balance de su trayectoria, Manuel destaca el acierto que supone apostar por la tecnología industrial más puntera: «esta elección casi se convierte para mí en un hito en el tiempo; es un orgullo conocer de primera mano los resultados que tiene este tipo de inversión; Atlantic Copper debe sentirse orgullosa del éxito que acarrean este tipo de decisiones que tienen tanto impacto positivo a todos los niveles, interno, externo y sobre todo, medioambiental».
1 comentario en «Manuel Espina, una vida repartida entre el fútbol y la industria onubense»
Gran profesional y mejor persona.