Mercedes

La onubense Rocío Martín Méndez consigue el premio del Colegio de Químicos de Andalucía al mejor TFG

Una investigación sobre los vinagres de denominación de origen andaluza le sirvió a esta joven para ser reconocida con esta importante distinción. La propia entidad fue la encargada de hacer público el nombre de quien recibiría el primer premio, que este año sería una alumna de la Universidad de Huelva.

Rocío Martín consiguió el premio al mejor TFG del Colegio Andaluz de Químicos.

Cristina Morales. Un trabajo fin de grado es un reto para cualquier estudiante que está terminando su carrera, ya que es su primer contacto con el mundo científico. Esta leve investigación permite al futuro egresado familiarizarse con el argot investigador y conocer una nueva oportunidad profesional. Para Rocío Martín Méndez su TFG significaría mucho más y no solo la posibilidad de introducirse en el mundo de la investigación. A sus 24 años, esta onubense consiguió el premio del Colegio de Químicos de Andalucía al mejor trabajo fin de grado, haciendo ganador también a su centro de estudios, la Universidad de Huelva. 

Ha descubierto el mundo de la investigación.

Nacida en Huelva capital, comenzó sus estudios primarios en el colegio San José de Calasanz, el cual recuerda con mucho cariño. A los 10 años continuó su formación en SAFA Funcadia hasta
comenzar en la Universidad de Huelva. No fue fácil para ella elegir una carrera, aunque tenía claro que quería estudiar alguna disciplina de la rama de las ciencias de la salud. Su hermano fue el que le habló sobre la carrera de química y sus posibles salidas laborales, algo que convenció a la onubense, que terminó matriculándose en la Facultad de Ciencias Experimentales de la UHU.

Investigó la denominación de origen de los vinagres andaluces.

El trabajo con el que ponía fin a su carrera era una investigación consistente en analizar 71 muestras de vinagres de las tres Denominaciones de Origen que existen, actualmente, en Andalucía: ‘Vinagre de Jerez’, ‘Vinagre del Condado de Huelva’ y ‘Vinagre de Montilla-Moriles’. Contando con estas tres muestras, estudió el papel de la espectroscopia UV-vis como técnica para llevar a cabo el control de calidad de los vinagres, para lo que fue necesario investigar la capacidad de los datos espectrales UV-vis para discriminar muestras según su geografía, estudiar la correlación entre datos espectrales y parámetros de calidad como contenido en fenoles totales y actividad antioxidante y evaluar la influencia de distintos tipos de métodos de preprocesado sobre los modelos de clasificación y predicción obtenidos. Una investigación en profundidad sobre los vinagres andaluzas y las técnicas con las que son tratados.




Sus padres son su mayor apoyo.

Asegura no ser una estudiante por encima de la media pero destaca su esfuerzo y entrega. Precisamente su estancia, gracias a la beca Erasmus, en la República Checa supuso un punto de inflexión para ella. Aterrizó en Huelva con ganas de comerse el mundo y de demostrar todo lo que podía aportar a la química. Finalmente, su esfuerzo fue recompensado con este reconocimiento que se materializó con la entrega de un diploma acreditativo, una compensación económica y su colegiación gratuita durante un año.

Para conocer de primera mano la experiencia de esta joven y sus impresiones tras recibir este reconocimiento, hemos entrevistado a Rocío Martín Méndez.




Le gustaría trabajar en Huelva y disfrutar de sus seres queridos.

– ¿Cómo acogiste este reconocimiento?
Con muchísima ilusión, sin duda. Si me hubiesen dicho al comienzo de mi etapa universitaria que me iban a dar este premio, nunca me lo hubiera creído, ya que no me considero una persona que destaque por encima del resto. He tenido mis baches en la carrera pero considero mi beca Erasmus, en la cual estuve un curso en República Checa, como un punto de inflexión en mi vida, volví cargada de fuerzas y con ganas de comerme el mundo y conseguí plasmarlo en mis estudios, hasta tal punto que me han dado este reconocimiento.

Su experiencia Erasmus supuso un punto de inflexión en sus estudios.

– ¿Qué supone para ti haberlo recibido?
Ha supuesto una gran alegría para mi familia y para mí, pero además, el darme cuenta de que sí puedo, que nada es como empieza sino como termina. Ha sido un broche de oro a tantísimas horas de estudio.

– ¿Por qué decides estudiar Química?
Siempre tuve muy claro que, en bachiller, iría por la rama de Ciencias de la Salud pero no porque tuviese ninguna vocación, supongo que siempre me llamó más la atención la ciencia. En un principio me llegué a plantear la opción de enfermería e incluso psicología, pero recuerdo que fue mi hermano quien me descubrió el grado en Química, por lo tanto, junto a mis padres, nos informamos sobre este y sobre sus salidas laborales. Me gustó bastante y decidí apostar por ello.

Actualmente estudia el máster de profesorado.

– ¿Qué te gustaría aportar a esta disciplina?
Supongo que como cualquier compañero recién graduado deseo aportar ganas e ilusión a cualquier oferta que se nos presente. Tengo claro que es ahora cuando empieza todo y ganas de seguir aprendiendo es lo que más tengo en este momento.

– ¿Cómo te surge tu tema de investigación, sobre los vinagres de denominación de origen andaluza?
A finales de Enero fui a hablar con quien iba a ser mi tutora del TFG, Mª Ángeles Fernández Recamales, y ella me presentó diferentes temas que poder tratar de cara a mi trabajo fin de grado. Me decanté por los vinagres de las diferentes denominaciones de origen en Andalucía ya que me pareció un tema muy interesante y que sentía muy cercano. Desde un primer momento me gustó la idea que se me planteó y decidí ponerme a ello.

Este reconocimiento fue toda una sorpresa.

– ¿Cómo fue tu labor investigadora durante la realización de este trabajo?
La investigación consistió en analizar 71 muestras de vinagres de las tres Denominaciones de Origen que existen, actualmente, en Andalucía: ‘Vinagre de Jerez’, ‘Vinagre del Condado de Huelva’ y ‘Vinagre de Montilla-Moriles’. Estudié el papel de la espectroscopia UV-vis como técnica para llevar a cabo el control de calidad de los vinagres, para ello fue necesario investigar la capacidad de los datos espectrales UV-vis para discriminar muestras según su geografía, estudiar la correlación entre datos espectrales y parámetros de calidad como contenido en fenoles totales y actividad antioxidante y evaluar la influencia de distintos tipos de métodos de preprocesado sobre los modelos de clasificación y predicción obtenidos.

Rocío Martín es de Huelva capital y tiene 24 años.

– ¿Te gustaría continuar investigando?
Sin duda es un campo por el que hay que apostar y de vital importancia. Personalmente me ha aportado muchísimo y algún día espero volver a tener la oportunidad de trabajar en ese ámbito aunque hoy por hoy pretendo seguir abriendo puertas y ampliando mis conocimientos en todas las ramas que me ofrece mi profesión.

– ¿En qué consiste este premio?
El premio consistió en la entrega de un diploma acreditativo, una compensación económica y la colegiación gratuita durante un año.

Le gustaría ser profesora de secundaria.

– ¿Qué haces ahora?
Actualmente imparto clases de apoyo a niños de Física y Química y Matemáticas y por otro lado, sigo ampliando mi formación estudiando el máster de profesorado en ESO, Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanza de Idiomas.

– ¿Cuáles son tus planes?
Acabar el máster y prepararme las oposiciones de secundaria.

A pesar de su juventud tiene las ideas muy claras.

– ¿Cuál es tu sueño?
Seguir aprendiendo. Estoy muy ilusionada con esta nueva etapa que acabo de empezar y deseo aprender mientras enseño. Sin duda mi sueño sería trabajar en un colegio, tal vez en la universidad algún día, aquí en Huelva, rodeada de mi familia, mis amigos y mi novio.

– ¿Le mandarías un mensaje a los onubenses?
Que persigan sus sueños, que no permitan que nadie les diga de lo que no son capaces.










Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.