Esperado estío

huelva sol 2Ramón Llanes. Van moldeando el tiempo, las estaciones. Desde la grumosa tormenta, allá en cada estribación del otoño, desde las tardes cubriéndose de un gris marengo solo custodiado por el recitar del viento y desde las últimas fragancias del empecinado albor, hasta la cubierta de las noches en pasmos de enero o hasta el ígneo mediodía de las primeras tonalidades de marzo, la naturaleza prefiriendo el encontronazo germinal, la vida puesta al servicio de la esperanza, el esplendor, la alegría ensalzada, los raros palmos del  calor hasta que luego se empina en la altura sin sobresaltos un estío suntuoso de luz.

Y llegar a las puertas de la grácil estrategia del verano, tendidos los espacios, en los sobrantes aperos de la desatendida primavera, sonaron a la vez en tormentosa creencia las tardes en su límite a sopor. Se han perdido en la cola y han partido a este reinado de estío, los tropiezos del tiempo, convirtiéndose en caladero de lluvia, impropia y desprovista de paraguas. Nos sorprendió en pantalón corto y a los árboles en su sombra, con indisposición se puso negro el hato de la vida, ¡qué soborno!.

El fragor luminoso del esperado estío ha quedado en la memoria de los habitantes del agua, la mestiza paz que se alimenta de conversos piélagos de luna se deja entrever solo en esa rendija desdibujada del recuerdo. Pero no vendrá el lobo a comerse el verano, no se irá sin dejarnos las puertas asidas al exceso de calor ni el verano será capaz de castigarnos sin el murmullo ritual de las plazas repletas y de los charcos cantarines en las noches cálidas de cromático temple. Estará en el umbral para acariciarnos con el deleite de su sino.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mercedes
matsa
Hospital Quirón
residencia clece
Cocehu
Simposión caballos
Aguas de Huelva
Las cosas del toro
Atlantic Copper
Ayuntamiento de palos de la frontera
Caja Rural hipoteca joven
Csif
cepsa
Diputación de Huelva