El Hospital de Riotinto incorpora un TAC de última generación que potencia la capacidad diagnóstica del centro

Su puesta en marcha se enmarca en el proyecto Huella de Energía del SAS, que en el conjunto de la provincia va a permitir disponer durante este año de cinco nuevos de estos equipos.

0
351

Redacción. El Hospital de Riotinto, en el Área de Gestión Sanitaria Norte de Huelva, ha incorporado recientemente un nuevo equipo de tomografía axial computerizada (TAC) de última generación que permite potenciar considerablemente la capacidad diagnóstica del centro y, con ello, la calidad de la atención que recibe su población de referencia, que abarca las comarcas onubenses de la Sierra, Cuenca Minera y parte del Andévalo.

Esta dotación se enmarca dentro del proyecto Huella de Energía impulsado por el Servicio Andaluz de Salud (SAS), que durante este año contempla la instalación de cinco nuevos dispositivos de este tipo en los hospitales públicos de la provincia de Huelva: el mencionado de Riotinto, otro en el Infanta Elena y tres en el Juan Ramón Jiménez.



El objetivo de este proyecto es la reducción de las dosis de radiación ionizante que reciben los pacientes en sus procesos diagnósticos a través de la renovación de la mayoría de los TAC dedicados a esta función en los centros hospitalarios del SAS, sustituyéndolos por equipos de altas prestaciones y baja emisión de radiación. Todo ello va a posibilitar que la sanidad pública andaluza disponga de la mejor información diagnóstica por imagen que la tecnología actual ofrece, con la mayor seguridad para el paciente y dentro de un ambicioso proyecto de desarrollo sostenible.

En el caso del Hospital de Riotinto, el nuevo TAC, con el que se sustituye a uno existente de inferiores prestaciones tras una inversión que asciende a alrededor de 300.000 euros, cuenta con 64 arcos detectores que facilitan la realización de exploraciones avanzadas en las especialidades de Oncología, Traumatología y Neurología, destacando en este último ámbito la perfusión cerebral y el manejo y tratamiento del Código Ictus, además de estar preparado para efectuar estudios de cardio-imagen avanzada. También está dotado de la técnica de doble energía (adquisición de dos volúmenes sincronizados y de baja dosis), siendo capaz de caracterizar las litiasis renales y clasificar la enfermedad de depósitos articulares, entre otras nuevas prestaciones.



El nuevo equipo supone, en definitiva, una notable reducción de las dosis de radiación a los pacientes y una gran disminución en los tiempos de duración de los estudios, a la vez que posibilita la realización de estudios de mayor complejidad. Todo ello repercute en la mejora de la calidad asistencial que se ofrece a los usuarios del Área de Gestión Sanitaria Norte de Huelva, si tenemos en cuenta que el TAC constituye hoy en día una herramienta básica en el diagnóstico de la mayoría de las enfermedades al permitir una valoración anatómica tridimensional del cuerpo humano, y resulta una prueba crucial en el diagnóstico de patologías complejas.

La instalación del TAC se ha llevado a cabo durante el verano, periodo en que se reduce la actividad asistencial en el centro, a fin de minimizar la repercusión en la atención de los pacientes y propiciar la adecuada formación de los profesionales en su manejo y el aprendizaje de sus nuevas prestaciones. Durante el tiempo en que se han prolongado este proceso y las obras de adecuación necesarias, el hospital ha dispuesto de una unidad móvil para seguir garantizando el acceso de los usuarios a estas pruebas en las mismas instalaciones y evitar la derivación de los pacientes a la capital.



Planificación

El proceso de instalación de los nuevos equipos lleva diseñándose de forma centralizada con los hospitales desde hace varios meses y ha implicado la creación de un comité central de gestión del proyecto y de equipos de trabajo por centro de destino formados por profesionales del Servicio de Diagnóstico por Imagen, Electromedicina, Mantenimiento, STIC, Radiofísica y Protección Radiológica y la dirección del centro hospitalario. En total hay más de 180 profesionales en toda Andalucía involucrados directamente en el diseño y ejecución de las instalaciones.

El proceso de sustitución e instalación supone la coordinación de las obras de adecuación y trabajos de verificación entre estos profesionales y la empresa suministradora, siendo el objetivo primordial minimizar el impacto en la atención a los pacientes durante el montaje. El proceso de instalación de cada nuevo escáner conlleva dos semanas de trabajo de instalación, tras las que el Servicio de Radiofísica y Protección Radiológica del centro realiza las pruebas de aceptación y referencia. Posteriormente todos los profesionales de Servicio de Diagnóstico por Imagen realizan un programa formativo específico presencial.

Este programa formativo comienza con una fase online un mes antes de la instalación del equipo, de tal forma que en la fase presencial de la formación se afianzan los conocimientos adquiridos y se puede realizar de forma eminentemente práctica. La formación continua planificada de los profesionales se extiende a los ocho años posteriores a la instalación y alcanza de forma muy específica a los técnicos especialistas en diagnóstico por imagen, así como también a radiólogos, radiofísicos, personal de electromedicina, mantenimiento e informática.

Una vez más los Servicios de Tecnologías de la Información y Comunicación (STIC) juegan una papel imprescindible y protagonista en estas instalaciones, ya que los equipos deben conectar entre sí, con el PACS centralizado del SAS y con el Centro avanzado de Diagnóstico por Imagen, que permitirá la monitorización en tiempo real del funcionamiento de los equipos, las dosis administradas y la homogeneización de protocolos diagnósticos. El proyecto Huella de Energía se ejecuta a través de un contrato de disponibilidad global en Andalucía que se extiende durante ocho años, por un importe total de 40 millones de euros.