Relaciones históricas de Francia y Huelva (II)

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Imagen del Puerto de Huelva en el año 1876. / Foto: juntadeandalucia.es
Imagen del Puerto de Huelva en el año 1876. / Foto: juntadeandalucia.es
Imagen del Puerto de Huelva en el año 1876. / Foto: juntadeandalucia.es
Imagen del Puerto de Huelva en el año 1876. / Foto: juntadeandalucia.es

Antonio José Martínez Navarro. En 1842 llegó a la villa de Huelva la modista francesa Elisa Grangé. Venía a probar fortuna y ésta le fue esquiva. Permaneció en ella un solo año, tal como advertimos en el escrito del Vicecónsul de Francia en nuestra población:

<<…Viceconsulado de France a Huelva. Huelva, 11 de octubre de 1843. Sr. Alcalde: La señora Elisa Grangé, modista, que declaró un domicilio al Ilustre Cuerpo Municipal de esta capital el 6 de diciembre de 1842, y que fue inscrita con el Registro de Extranjeros a cargo de la misma municipalidad, me ha trasladado su resolución de trasladar su domicilio a Málaga, para cuyo movimiento le he extendido el adjunto Pasaporte que paso a V. para que se sirva nombrar esta mutación en el registro de extranjeros poniendo en el pasaporte la correspondiente nota. Reciba Vd… Antonio Tellechea…>>.

La multiplicidad de tareas de Antonio de Tellechea en la villa de Huelva y durante la primera mitad del siglo XIX debió ser agotadora. Así, además de defender los intereses de Francia como Vicecónsul de esta nación en nuestra capital, llevaba diversas representaciones y negocios tanto propios como ajenos:

<<…En 28 de agosto de 1843. Adeudando a las contribuciones ordinarias del corriente año don Antonio Tellechea por sí y como representante de don Ignacio Isturiz la porción de Rentas, expresa este Ayuntamiento se sirva Vd. mandar se le retenga en alquileres mensuales de la parte del caso que de la propiedad de aquí ocupo, poniendo su importe a disposición de esta Corporación para enjugar el expresado débito. Dios…>>.

El 7 de diciembre de 1843 el vicecónsul de Francia en Huelva, Antonio de Tellechea, tuvo que intervenir para agilizar una patente de Sanidad para el capitán del barco francés “La Florinda” que llevaba detenido, por problemas administrativos en el control médico, desde el día 22 del mes anterior a la fecha citada.




En el Boletín Oficial de la Provincia número 255, del miércoles 31 de julio de 1844 el vice-cónsul francés gestionaba cebada para las posesiones de su país en el Norte de África:

<<El vice-cónsul francés  en esta plaza  me dice con fecha 24 del actual lo que sigue:

Adjudicación de dieciséis mil quintales métricos de cebada para el servicio militar de las posesiones francesas del Norte de África… Huelva, 26 de julio de 1844. Miguel Tenorio…>>.

En el verano de 1844, un francés se ve involucrado en unas discrepancias que dan con sus huesos en la cárcel de Huelva. ¿Insultaría a las fuerzas armadas? ¿Pertenecería a algún movimiento revolucionario en época tan turbulenta? Dejamos el motivo de su detención en manos de Clío, ya que en el escrito que le remite el Juzgado militar al Alcalde de Huelva no nos da ninguna pista:

<<Regimiento de Infantería de Aragón número 21. Fiscal del mismo. Hallándome instruyendo sumario (de orden del Sr. Comandante General) en averiguaciones de los motivos que dio Gabriel Serchand, de nación francesa, para que fuese condenado a la cárcel nacional el día 23 del pasado mes y gozando este individuo del fuero de gracia, he de merecer de Vd. se sirva dar sus órdenes para que inmediatamente se ponga a mi disposición la persona del referido Serchand, como igualmente todo lo actuado en averiguaciones de este incidente con los motivos legales que ha habido para mandar su prisión y conducir a este extranjero a la referida cárcel por la fuerza armada. Dios… Huelva, 8 de junio de 1844…>>.

Inmediatamente, el Alcalde contesta al Fiscal, Antonio Salso, que solicite los antecedentes en el Juzgado civil.

Y Clío, la musa de la Historia, sabe recompensar a sus sirvientes que trabajan sin cesar cediéndole, en este caso a Antonio José Martínez Navarro, la siguiente información a través de Oficios y Minutas de 1844 para que sepamos los motivos de la detención del francés:

<<Juzgado de Primera Instancia. En causa que en este mi Juzgado se sigue contra Gabriel Serchard de nación francesa, por desobediencia a la autoridad y palabras insultantes contra los Regidores del Ayuntamiento de este capital, a petición del promotor fiscal he mandado librar…>>.

En los primeros días de marzo de 1850, llegó al Gobierno civil de Huelva la noticia de que un impostor, al que se le había dado la amnistía hacía meses, podía llegar al puerto de Huelva. Ante tal posibilidad en Oficios y Minutas se dan las instrucciones que se debía de seguir con él:

<<Ha sido detenido en Dijon Joaquín María López, de 28 años, que unas veces se hace representar como capitán carlista refugiado y otras como estudiante de Medicina. Examinados sus perfiles, resulta ser un activo agente de las sociedades secretas socialistas habiéndosele encontrado el pasaporte para regresar a España acogido a la amnistía de 8 de julio último. Si se presentase en esa villa, disponga Vd. que sea vigilado cuidadosamente, dándome parte de lo que sobre su conducta fuese digno de llamar la atención. Dios… Huelva, 22 de marzo de 1850. José María Escudero…>>.

A lo largo de las centurias han sido mucho los franceses que han sido socorridos en nuestra capital. En Oficios y Minutas (Legajo número 224, del A. M. H.) tenemos un ejemplo:

<<El autor del adjunto pasaporte Pedro Laporta, de nacionalidad francesa, le socorrerá Vd. con dos reales diarios por el día de ayer, hoy y mañana dándole el correspondiente alojamiento hasta que salga de esta capital para Badajoz. Dios… Huelva, 28 de julio de 1852. Mariano Alonso…>>.

En septiembre de 1853, el Vicecónsul de Francia reclamaba airadamente sobre una prestación que querían cobrarle a un francés (Oficios y Minutas de 1853). Así, en un escrito le indicaba el Gobernador al alcalde de Huelva lo siguiente:

<<El Sr. Vicecónsul de Francia en esta capital en 4 del corriente me dice lo que copio: “El Sr. Domenech, Sebastián, francés, señor no domiciliado en esta provincia, ha recibido del Sr. Alcalde de Huelva el 18 de septiembre último, intimación de tener que sufrir una prestación personal de diez reales siendo contrario esta exigencia, a los derechos, y privilegios garantizados por los tratados, a los franceses, en los estados de S. M. El Gobierno de S. M. el emperador de los franceses, me ha ordenado, de protestar ante la autoridad  de V. S. contra la ejecución de esta medida, y generalmente contra toda otra que consienta a los franceses, y desconozca las disposiciones de dichos tratados.

Lo que traslado a V. S. a fin de que se sirva manifestarme las razones que han tenido para obligar al Domenech a contribuir con el servicio de que se trata. Dios… Huelva, 10 de septiembre de 1853…>>.

En una época de disturbios, a cualquier forastero se le etiquetaba de sospechoso hasta que se recibiese noticias de Madrid. En este sentido, el propio Gobernador civil le ruega al alcalde de Huelva un puesto de trabajo para que el ciudadano francés se mantenga mientras lleguen las noticias de la capital del país (Legajo, número 231 del A. M. H.):

<<Debiendo formarse en esta capital hasta la resolución del gobierno de S. M. un súbdito francés que fue detenido por sospechoso he mandado decirle a Vd. se sirva manifestar a la posible brevedad si podrá proporcionársele trabajo en alguna obra de empresa particular. Dios…Huelva, 31 de diciembre de 1860. José de Lafuente Alcántara…>>.

Sin que aún no se hubiese llevado a efecto la explotación de las minas, el vicecónsul de Huelva tenía mucha labor que realizar con el número de bajeles franceses que llegaba a nuestra capital. Según el Legajo, número 231 del A. M. H., dos de los tripulantes de la goleta francesa “María”, borrachos, formaron tal escándalo en su barco que el vicecónsul, Sr. Tellechea, le solicitó al alcalde de Huelva los retuviese en la Cárcel hasta que la goleta partiese:

<<Viceconsulado de France a Huelva. Huelva, 28 de enero de 1861. Ayer estando yo ausente de esta capital dos marineros de la dotación de la goleta francesa llamada María después de haberse embriagado en tierra, cometieron a bordo graves excesos, circunstancia que exige sean detenidos en la cárcel de este partido hasta el momento de su partida. Ruego pues a Vd. se sirva dar las órdenes oportunas al alcaide de la cárcel para que los custodie en dicho establecimiento hasta que su capitán lo reclame.

Recibid Sr. alcalde la seguridad de mi mayor consideración, el vicecónsul de Francia. Antonio Tellechea…>>.

En la misma carta se indica el nombre de los detenidos: Camilo Poully y José Elostec.

En septiembre de 1862, se encontraba en nuestra capital, en calidad de contratista de obras, don J. Philippe que estuvo varios años residiendo aquí.

<<Los contratistas de la Empresa para el terraplenado del nuevo barrio del Carmen, don Francisco Moreno y J. Philippe me pasan el oficio de que acompaño copia a V. S., estampan en él la manera de hacer el desmonte, arreglo en lo posible del sitio que en el cabezo de San Pedro hallan de sacar las tierras y concluyan pidiendo la orden para que José Antonio Lozano desocupe la cueva que tiene con paja y V. S. con la rectitud que le es natural, entre otras infinitas cualidades, sabrá secundar los deseos de los contratistas así como manifestarme si se halla conforme Vd. y el Sr. Arquitecto Provincial por lo que ofrecen cumplir. Dios…Huelva, 13 de septiembre de 1862. Ramón de Noriega…>>.

En 1864, don Julio Philippe continuaba en Huelva, según observamos en Oficios y Minutas de la citada fecha;

<<Le remito a V. S. la instancia que ha dirigido a este gobierno don Julio Philippe, para que oyéndonos a las personas que el interesado está y averiguando por los medios que están a su alcance de dónde partió la orden para verificar el trabajo cuyo pago se reclama, e informe lo que se le ofrezca y parezca. Dios…Huelva, 12 de abril de 1864. Manuel Fernández de Córdoba…>>.

(Continuará)