Diez templos de Huelva y su entorno que certifican la riqueza de la historia y el patrimonio onubense

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Los templos dicen mucho de la historia que ha vivido la provincia de Huelva. / Foto: Antonio J. Pérez.

Mari Paz Díaz. Situadas en lugares privilegiados dentro del urbanismo de los municipios, las iglesias y parroquias suponen un exponente a tener muy en cuenta de la arquitectura de cualquier lugar. Y es que estos templos suelen ser baluartes del patrimonio de las localidades en las que se encuentran, siendo reflejo de la historia que han vivido estas ciudades. Una situación general que se muestra de forma muy significativa en Huelva, y en el resto de Andalucía a nivel general, donde solemos encontrar casos realmente llamativos desde el punto de vista artístico y arquitectónico. No en vano, Huelva puede ser perfectamente un ejemplo del estilo mudéjar y barroco que se extendió entre este tipo de construcciones en la Baja Andalucía.

Las iglesias suelen estar situadas en los centros urbanos de los diferentes municipios. / En la imagen, el interior de La Concepción.

Por este motivo, aunque se trate de enclaves onubenses más que conocidos, hoy queremos poner el acento en estos edificios que forman parte de la vida de los onubenses, puesto que, además de su función litúrgica, son un reflejo del rico patrimonio de Huelva. Una propuesta más que recomendable para viandantes, turistas y visitantes, que pueden pasear por las calles de Huelva y, al mismo tiempo, disfrutar de las características arquitectónicas de estos edificios.



Un recorrido que nos lleva a visitar Huelva capital y los municipios de su entorno, donde encontramos verdaderas joyas que debemos valorar. Para ello, seguimos los datos aportados por el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH), entidad que, a su vez, bebe de fuentes de investigación de tanto interés como las realizadas por Asunción Díaz Zamorano, Luis Martínez Sánchez, Juan Cegarra o Ana Marín, entre otros. A través de esta base de datos, podemos afirmar que las iglesias más destacadas de Huelva capital y su entorno son:

Iglesia de la Purísima Concepción
La Iglesia de la Purísima Concepción está declarada BIC desde 1994.

1. Iglesia de la Purísima Concepción (Huelva). Siendo uno de los monumentos más conocidos de Huelva capital, la Iglesia de Nuestra Señora de la Concepción se encuentra ubicada en el casco antiguo de la ciudad, en la esquina entre la calle Concepción, a la que da su nombre, y la calle Méndez Núñez. Su origen, de hecho, está relacionado estrechamente con la historia de la ciudad, puesto que su edificación se debió a su crecimiento demográfico en el siglo XV. En concreto, fue construida en el siglo XVI, siendo una de las primeras iglesias españolas dedicadas a la advocación de la Purísima Concepción. Está declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en la categoría de Monumento desde 1994.



La ceremonia se desarrollará en la Iglesia Parroquial San Juan Bautista, en San Juan del Puerto.
La Concepción sigue un estilo mudéjar similar al presentado por la Iglesia de San Juan Bautista, situada en San Juan del Puerto.

En cuanto a sus características arquitectónicas, es una iglesia de estilo mudéjar, propio de la arquitectura de Andalucía occidental del momento, como podemos observar en otras iglesias, como la Carmona (Sevilla) y San Juan del Puerto, puesto que las tres tienen pilares similares. Precisamente, la Parroquia de San Juan Bautista, situada en el corazón del municipio sanjuanero, data de inicios del siglo XVI, si bien, en el siglo XVIII se amplió este edificio conformado por tres naves. En el caso sanjuanero, sus pilares parecen conservarse en su estado primitivo. La capilla mayor de San Juan, además, presenta frescos y pinturas.

La Concepción sufrió modificaciones tras el Terremoto de Lisboa de 1755 y la Guerra Civil española. / Foto: IAPH.

Pero, volviendo a la descripción de la Iglesia de la Concepción, hay que tener en cuenta que este templo ha sufrido graves daños en dos momentos de su trayectoria: en el siglo XVIII, con motivo del Terremoto de Lisboa de 1755, cuando tuvo que ser modificada su estructura hasta alcanzar su estado actual, lo que se pone de manifiesto en las diferencias que presenta este templo entre los estilo mudéjar y barroco del Siglo de las Luces. Otro momento clave se produjo durante la Guerra Civil, cuando el templo es incendiado y saqueado, sufriendo gran cantidad de destrozos y siendo reparado en 1939 por el arquitecto José María Pérez Carasa.



La Iglesia de La Merced, elegida Catedral tras la creación de la Diócesis onubense en 1953.

2. Iglesia de Nuestra Señora de la Merced (Huelva). Elegida como sede de la Catedral de Huelva al crearse la Diócesis de Huelva en el año 1953, este conocido templo de Huelva fue levantado en el año 1606, formando parte del antiguo convento de la Merced, fundado un año antes por don Alonso Pérez de Guzmán. Fue reformada tras el terremoto de 1755 y, en el siglo XX, tuvo que ser cerrada al culto por los daños causados por otro seísmo, registrado en 1968. Su restauración fue llevada a cabo entre 1971 y 1977 por el arquitecto Rafael Manzano Martos.

El convento, hoy sede universitaria, ha tenido diferentes usos.

En cuanto a su estructura, su ubicación se encuentra en la zona occidental del convento, con planta basilical de tres naves de cinco tramos y crucero. Todo el edificio conventual, incluida la iglesia, fue adquirido en 1863 por la Diputación de Huelva, con la idea de albergar en él la sede del Instituto Provincial y la Escuela Normal, quedando el templo como ayuda de parroquia. Esto motivó que el convento haya servido como sede de la Diputación Provincial, Instituto de Segunda Enseñanza y Hospital Provincial, quedando, en la actualidad, como sede de la Universidad de Huelva desde 1991.

La Iglesia Mayor de San Pedro es el primer templo de la ciudad de Huelva. / Foto: Emilio de la Rosa.

3. Iglesia de San Pedro Apóstol (Huelva). Está situada en una plataforma, lo que le confiere una gran visibilidad a este templo de estilo mudéjar sevillano. Construido en ladrillo, consta de tres naves, siendo durante mucho tiempo la única iglesia de la ciudad de Huelva, al tener su origen en el siglo XIV. Fue declarado BIC en 1999, con la categoría de Monumento. Un edificio que ha sufrido varias modificaciones y remodelaciones a lo largo de su historia, especialmente a partir del siglo XVIII, como consecuencia de varios desastres naturales.

La torre campanario de San Pedro ha sufrido numerosas remodelaciones. / Foto: Emilio de la Rosa.

En 1722 un huracán derribó el campanario de San Pedro y una de las campanas cayó sobre la bóveda de la capilla mayor, siendo restaurado un año después. Sin embargo, por el terremoto de 1755, caía de nuevo, siendo reparado al año siguiente. Nuevos desperfectos en 1758 y 1763 demostraron los problemas estructurales del campanario, lo que provocó la construcción de la actual torre, cuyas obras finalizaron en 1772. Y no fue la única reforma importante del templo, que sufrió otras remodelaciones en los siglos XVIII, XIX y XX, cuando se construyeron nuevas dependencias. Sus últimas incidencias significativas tuvieron lugar tras los destrozos de 1936.

Iglesia de Nuestra Señora Estrella del Mar, conocida popularmente como ‘La Milagrosa’.

5. Iglesia de Nuestra Señora Estrella del Mar, conocida como ‘La Milagrosa’ (Huelva). De estilo neogótico historicista, fue construida en 1923 por el arquitecto José María Pérez Carasa, un edificio en el que usó el hormigón, siguiendo al francés Violet-le-Duc. Su construcción se debió a la necesidad de Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, de la Casa Benéfica Municipal, de tener una capilla propia, en un momento de expansión de la ciudad por la buena situación económica del sector de la minería. Fue sede de la parroquia de La Concepción, después de los daños sufridos por el templo concepcionista en 1936.

Detalle de la portada de la iglesia.

Pero La Milagrosa no se ha visto exenta de problemas, puesto que en 1968 sufrió daños por un terremoto, por lo que tuvo que ser cerrada al público por su estado ruinoso. Y, posteriormente, las edificaciones del entorno le provocaron graves agrietamientos, por lo que fue restaurada en 1991 por el arquitecto Francisco Vallejo, siendo reabierta al público en 1995. Desde 1958 es sede de la parroquia de Nuestra Señora Estrella del Mar, creada en 1955. Además, en 1981, las Hijas de la Caridad donaron el edificio a la Diócesis onubense.

El Voto Colombino se celebra cada año en el Monasterio de Santa Clara de Moguer.

A pesar de estos valiosos ejemplos, está claro que no sólo Huelva capital cuenta con iglesias atractivas desde el punto de vista arquitectónico o histórico. Prueba de esta afirmación la encontramos no muchos kilómetros más allá de la ciudad, donde hay tres templos con un gran valor dentro de la historia de Huelva por su papel en el llamado Descubrimiento de América. Nos referimos a la Iglesia de San Jorge de Palos, la iglesia del Monasterio de La Rábida y la iglesia del Monasterio de Santa Clara de Moguer, todas ellas relacionadas con el primer viaje de Cristóbal Colón al continente americano en 1492.

La Iglesia de San Jorge de Palos, un edificio histórico. / Foto: Antonio J. Pérez.

5. Iglesia de San Jorge (Palos de la Frontera). Con planta rectangular, construida con tres naves de dos tramos, con crucero y tres capillas laterales, no están claros los orígenes de este histórico edificio, aunque todo parece indicar que su construcción se dilató entre los siglos XV y XVI, lo que ha provocado que su iglesia sea mudéjar y su cabecera, gótica. Luego, como sucedió con la mayoría de los edificios parroquiales onubenses, sufrió cambios y reparaciones tras los daños sufridos por el terremoto de Lisboa (1755).

La conocida Puerta de los Novios. / Foto: IAPH.

Entre sus espacios más conocidos se encuentran la Portada o Puerta de los Novios, de carácter mudéjar realizado en ladrillo y desde donde, según la tradición popular, debieron salir los navegantes que partieron de Palos camino de América el 3 de agosto de 1492, y la Portada o Puerta de América, enmarcada por un arco apuntado y abocinado.

Presbiterio de la iglesia del Monasterio de La Rábida. / Foto: Wikipedia.

Pero si hay un lugar histórico emblemático cuando se habla de América, irremediablemente tenemos que referirnos a la Iglesia Parroquial de Santa María de La Rábida, situada en el Convento rabideño (Palos). Más allá de las características del histórico monasterio, que pueden recordarse en un artículo anterior titulado ‘Un delicioso paseo por conventos y monasterios, veinte joyas del patrimonio de Huelva‘, queremos resaltar la belleza de su pequeña iglesia, que tan sólo cuenta con una nave rectangular, en la que se encuentra la Capilla de Nuestra Señora de La Rábida o de los Milagros. Presidiendo el altar mayor está la escultura de Jesucristo Crucificado, del siglo XV, que sustituyó a una anterior destruida en la Guerra Civil. Entre los elementos de más valor de esta iglesia se encuentran el arco que da entrada a una pequeña capilla, sin olvidar los frescos de sus paredes. Un templo muy singular que, junto con el resto del edificio, es BIC, en la categoría de Sitio Histórico, desde 1963.

Iglesia del Convento de Santa Clara, un lugar clave en la vinculación de Huelva con América.

De gran significación histórica cuando hablamos de Cristóbal Colón es también la iglesia del Monasterio de Santa Clara de Moguer, donde se celebra cada año el llamado Voto Colombino, recordando el momento en el que el Almirante realizó una promesa tras regresar de su primer viaje a América, al sufrir una gran tormenta a la altura de las Islas Azores, estando a punto de naufragar. Asustado, Colón promete a Santa Clara que, si salían con vida de aquel difícil trance, lo primero que harían al tomar tierra sería pasar la noche orando como agradecimiento. Por eso, al arribar a Moguer el 15 de marzo de 1493, los marineros descubridores se dirigen directamente al Convento de Santa Clara para cumplir el voto realizado en alta mar. Esta iglesia moguereña, además, constituye el último ejemplar de toda una serie de templos gótico-mudéjares derivados de la arquitectura alfonsí, con elementos tan significativos como su retablo, los sepulcros de los fundadores del monasterio y algunos descendientes, así como el enrejado del coro bajo, a través del cual las clarisas participaban en los servicios religiosos.

Imagen actual de la Iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Granada de Moguer, recientemente restaurada. / Foto: José Luis Perera.

6. Iglesia de Ntra. Sra. de la Granada (Moguer). En Moguer encontramos este templo que parece ser el de mayores dimensiones de la provincia de Huelva. Un edificio de cruz latina que se distribuye en cinco naves en las que predominan su austeridad y el equilibrio de sus elementos. En su exterior destacan sus tres portadas retablos de carácter barroco y, sobre todo, su torre campanario, que inmortalizó el escritor moguereño Juan Ramón Jiménez al describir sus similitudes con la Giralda de Sevilla. Eso sí, su torre primitiva se hundió en 1655 y tuvo que ser reconstruida en 1714, teniendo que ser rehabilitada hasta en dos ocasiones a lo largo del siglo XVIII por diferentes percances, como el Terremoto de Lisboa.

Detalle de la torre de la iglesia de Moguer, imagen que inmortalizara Juan Ramón. / Foto: José Luis Perera.

Según recoge el IAPH, “la primitiva iglesia parroquial de Moguer, de estilo mudéjar, era de menores proporciones que la actual barroca. Los daños causados por el terremoto de Lisboa hicieron que se levantara de nuevo la sacristía, aunque la torre y la misma iglesia quedaron muy afectadas por el seísmo”. Fue entonces cuando se decidió la ampliación de la iglesia, lo que acabó siendo la construcción de una iglesia de nueva planta, por la poca robustez de sus cimientos. El nuevo edificio se acabó en el año 1783.

Interior del templo moguereño, rehabilitado tras los sucesos de 1936. / Foto: José Luis Perera.

De nuevo, en el siglo XX, a causa del incendió sufrido durante los sucesos de 1936, lo que provocó la caída de las bóvedas, el edificio tuvo que ser rehabilitado, permaneciendo cerrado al culto hasta 1944. Esta iglesia es BIC, en la categoría de Sitio Histórico y Conjunto Histórico.

Fachada principal de la Iglesia de Trigueros. / Foto: Triadvisor.

7. Iglesia de San Antonio Abad (Trigueros). Ubicada en el centro del municipio, en la confluencia de varias calles triguereñas tan conocidas como Labradores, San Pío X o Mesones, este edificio encabeza la Plaza de España. Está inscrito como BIC, en la categoría de Monumento, desde 1973.

Parte trasera de la iglesia parroquial triguereña. / Foto: IAPH.

Todo parece indicar que en su construcción se aprovecharon restos de una antigua fortaleza almohade del siglo XII, comenzando a edificarse hacia el año 1300, a imitación del levantado en Sevilla en 1280 por el rey Alfonso X el Sabio, aunque no es un dato que haya podido ser comprobado.

Interior de la iglesia de San Antonio Abad.

Otras teorías reconocen sus raíces templarias, por lo que sus orígenes podrían ser anteriores al siglo XIV, de ahí que también sea conocida como Iglesia de San Antón de los Templarios, o, incluso, se cree que fue construida por el segundo Conde de Niebla (1396-1436), señor de Trigueros. El Terremoto de Lisboa de 1755 también le provocó graves daños, lo que obligó a una importante reestructuración del edificio en el siglo XVIII, cuando se levantó su actual fachada, de estilo neoclásico, perdiéndose la original, fecha en la que también se realizan la torre y varias capillas, añadiéndose en el siglo XIX dos más, que han desaparecido con la restauración del siglo XX. En la actualidad, la fachada principal aparece situada sobre una especie de andén, separado de la calle por unos escalones y una verja.

El Convento del Carmen, un buen ejemplo del patrimonio de Trigueros.

Pero si hablamos de Trigueros también merece una mención especial la Iglesia Nuestra Señora del Carmen (Trigueros), adosada al Convento de Nuestra Señora de Consolación, luego del Carmen. Una iglesia, abierta al público a finales del siglo XVI, que presenta una fisonomía propia de los templos conventuales, con una sola nave, crucero y capilla mayor.

Iglesia Nuestra Señora del Carmen de Gibraleón.
Iglesia Nuestra Señora del Carmen de Gibraleón.

También dedicada a la advocación de Ntra. Sra. del Carmen es la Iglesia de la antigua capilla del convento de carmelitas calzadas de Gibraleón, primero de dicha orden en España. Fue fundada en 1.331 por D. Alfonso de la Cerda y Dña. Madalfa nieta de San Luis, Rey de Francia. En su estructura destaca su portada mudéjar, de ladrillo visto (pintada) con arco apuntado tardo-gótico, que puede fecharse hacia 1.500.

Una imagen de la Iglesia de Gibraleón. / Foto: IAPH.

8. Iglesia de San Juan Bautista (Gibraleón). Este templo olontense posee una planta de tres naves, la central más ancha y alta que las laterales. No están nada claros sus orígenes, pero ya en el siglo XIV aparece la imagen de San Juan como cabecera  de la vicaría. Eso sí, la fisonomía del edificio primitivo difiere con el actual, al construirse a lo largo de su trayectoria una nueva cubierta abovedada e incluirse una decoración según los postulados neoclásicos. Unas obras de reedificación que se produjeron a inicios del siglo XIX.

Detalle de la portada de la iglesia olontense. / Foto: IAPH.

Por lo general, el IAPH considera que tuvo dos etapas constructivas bien definidas: la capilla mayor, de estilo gótico-mudéjar, de la segunda mitad del siglo XIV, y el buque del templo, que es barroco purista, de fines del siglo XVIII y principios del XIX. Por su parte, la torre se ordenó levantar en el año de 1749. Esta iglesia perdió todas sus obras de arte por los destrozos registrados en 1936.

Iglesia del Convento del Vado de Gibraleón. / Foto: IPCE.

Por último, antes de abandonar Gibraleón, podemos hacer una referencia a la Iglesia del Convento del Vado,  cuya estructura es similar a la de las iglesias conventuales sevillanas de finales del siglo XVI y principios del XVII, es decir, con planta rectangular con una sola nave, presbiterio y coro a los pies. La capilla mayor es el elemento de mayor importancia, contando en la cubierta del templo una bonita armadura mudéjar. Cuenta con un rico patrimonio artístico-religioso, llamando la atención también el artesonado de madera. En el exterior del edificio, y más concretamente en el muro de la Epístola, se encuentra la única portada existente en la actualidad.

La torre, considerada por el IAPH como la más alta de la provincia, es el elemento más característico de la iglesia de Beas. / Foto: IAPH.

9. Iglesia Parroquial de San Bartolomé (Beas). Considerada la iglesia con la torre más alta de la provincia de Huelva, este templo del siglo XV cuenta con una planta rectangular de tres naves con crucero. En su interior, tiene sólo dos capillas situadas en los laterales: la capilla de la nave del Evangelio y la de la nave de la Epístola. La iglesia posee dos puertas que dan acceso desde el exterior, que están situadas una frente a la otra. Por su parte, la torre, con forma cuadrangular, se encuentra en el centro del edificio.

Imagen de la Iglesia de Lucena del Puerto.

Un tipo de templo muy propio de esta zona de la provincia, como lo demuestra también el caso de la Iglesia de San Vicente Mártir de Lucena del Puerto, que cuenta con una nave principal separada de dos secundarias más pequeñas. En este caso, el templo lucenero posee un único acceso por el lado de la Epístola. De estilo gótico mudéjar fue construida en el siglo XVI, aunque también tiene elementos barrocos propios del XVIII. Alberga en su interior un rico patrimonio litúrgico, como la imagen del patrón del municipio, San Vicente Mártir, y la Virgen de la Luz, procedente del monasterio que lleva su mismo nombre.

Interior de la bella Iglesia del Convento de la Luz. / Foto: IAPH (Francisco Javier Romero).

Sí, si hablamos de Lucena, tenemos que hacer una parada obligatoria en la bella iglesia del Monasterio de la Luz, un templo que se cubre con bóvedas de crucería góticas de gran belleza en las que llama la atención su dibujo geométrico. Una iglesia que se enmarca dentro de la línea de todo el conjunto conventual, construido por los Jerónimos a inicios del siglo XVI y que conserva restos de la época paleolítica y de un convento de los siglos XIV- XV.

Iglesia de Corrales, todo un símbolo del enclave y de su pasado minero.

10. Junto a estas iglesias, en el entorno de Huelva capital encontramos otros templos que merecen ser citados al presentar diferentes peculiaridades históricas que le confieren una gran personalidad. Es el caso de la Iglesia Nuestra Señora Regina Mundi de Corrales (Aljaraque), situada entre los barrios de Casas Nuevas y El Cabezo, a pocos metros del Cinema-Teatro y el Casino. Un edificio que debe su relevancia al hecho de que fue construido en 1955 por la Tharsis Sulphur and Copper Company Limited.

La similitud entre la iglesia de Corrales y la de Tharsis es más que evidente. / Foto: Wikipedia (Marta Santofimia).

Tanto es así que su fisonomía es muy similar a la iglesia de Santa Bárbara en Tharsis. La iglesia de Corrales se inauguró el 15 de julio de 1956, en lo que entonces era un poblado minero, que había surgido en los años 20 del pasado siglo XX como consecuencia del desarrollo de la economía minera en la provincia.

La Iglesia del Carmen de Punta es uno de los ejemplos más relevantes del Movimiento Moderno de Huelva. / Foto: IAPH.

Por último, no podemos dejar atrás en este recorrido a la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen de Punta Umbría. Situada en la calle Ancha, cerca de la Ría, es uno de los edificios más significativos del llamado Movimiento Moderno en la provincia de Huelva. Sin embargo, como reconoce el IAPH, “la ausencia de reconocimiento por parte de la población la expone al riesgo de transformaciones”. Con una fisonomía claramente austera, esta obra muestra todas las características de las iglesias de Fisac en esos años.

Altar en el interior del Santuario de la Cinta.

Por tanto, como se puede comprobar tras este recorrido, arte, historia y legado patrimonial se unen en las iglesias que encontramos en Huelva capital y los municipios de su entorno. Y eso que son muchos más los ejemplos que podemos encontrar, como sucede, sin ir más lejos, con la iglesia situada en el Santuario de la Cinta.

Una nueva forma de mirar a estas construcciones que, por conocidas, a veces, pasan desapercibidas, siendo un deleite para los transeúntes y los visitantes que llegan a la provincia.