Bmw

Carlos Martín, ganador del Programa Emprende de MATSA: “El premio ha supuesto la inversión principal que necesitábamos para iniciar nuestro proyecto”

Agente del INFOCA desde hace 15 años, decidió hace unos meses emprender una nueva aventura empresarial junto a su hijo, Carlos Martín, y su amigo, Raúl González. Se trata de un proyecto que tiene como objetivo el aprovechamiento de la resina de Almonaster la Real y que ha conseguido el apoyo de la compañía para su puesta en marcha.

Carlos Martín, ganador del Programa Emprende de MATSA.

Redacción. Carlos Martín Pérez es agente del INFOCA desde hace 15 años, por lo que ha dedicado gran parte de su vida a la protección del medio ambiente en la comarca de la Sierra. Nacido en Almonaster la Real, hace unos meses decidió emprender una nueva aventura empresarial junto a Carlos Martín, su hijo, y Raúl González, un amigo de este. Los tres socios han visto en la rica masa forestal de su pueblo una oportunidad para generar valor de una forma sostenible y manteniendo el compromiso con la riqueza ambiental de la zona. Se trata del aprovechamiento de la resina en un terreno de pinar de unas 250 hectáreas en el término de Almonaster la Real. La compañía MATSA ha entendido también el alto potencial de este proyecto, por lo que le ha entregado el primer premio de su Programa Emprende, valorado en 15.000 euros, para ayudar en la puesta en marcha de esta empresa que, además de su viabilidad, destaca por contribuir a la conservación de la flora y la fauna, la limpieza y mantenimiento de los montes y la reducción del riesgo de incendios forestales. Entrevistamos a Carlos Martín.

– ¿Cómo surge la idea y qué os anima a ponerla en marcha?
– La actividad resinera no es pionera en España, pero sí en Andalucía. Mi hijo, que es también mi socio, participó hace unos meses en un curso sobre el aprovechamiento de la resina, del cual salió muy motivado y rápidamente vio las posibilidades que tenía en nuestro municipio.

Estudiamos la idea y decidimos viajar hasta Segovia, donde hay mucha tradición en este sector, puesto que es el centro nacional de la actividad resinera y donde se encuentra la fábrica más importante. Esto nos permitió ver de primera mano cómo se realiza el trabajo y extrapolarlo a nuestra zona. Actualmente, estamos recogiendo muestras de todo el proceso para preparar la campaña que comienza en febrero de 2020, con el objetivo de arrancar de una forma satisfactoria.




Otro de los aspectos que nos animó a embarcarnos en el proyecto son las enormes posibilidades que tiene el término de Almonaster la Real, puesto que no todos los municipios disponen de las hectáreas suficientes de pinus pinaster como para que se pueda desarrollar este trabajo.

Se trata de un proyecto que tiene como objetivo el aprovechamiento de la resina de Almonaster la Real.

– ¿En qué consiste exactamente la actividad?
– El proceso de extracción de la resina es muy sencillo y se sigue realizando como antiguamente. En primer lugar, se hace un rasgado en el pino con unas medidas estándar según la normativa actual para que el árbol no sea dañado. De esta forma, se activan sus defensas para que comience a generar la resina. Este proceso se repite cada 10 o 12 días para extraer la resina, lo que supone que a lo largo de la temporada se realiza unas 20 o 30 veces en cada pino. Después del rasgado se colocan unas chapas que sirven para encauzar la resina hasta unos envases, para después traspasarse a unos bidones.




En nuestra primera temporada nos dedicaremos únicamente a la extracción, por lo que toda la producción sería dirigida hacia la fábrica en Segovia. No obstante, si todo se desarrolla según lo previsto, nuestra intención es dedicarnos también a la destilación de la resina en la próxima campaña.

Trabajar la resina del pino es una especie de cadena, que, más allá de la propia actividad, implica otros factores importantes como la limpieza y mantenimiento de los montes y su regeneración para que no se pierda la actual masa forestal.

– ¿Qué aplicaciones tiene la resina en la vida cotidiana?
– Tiene infinidad de aplicaciones. Por ejemplo, de la primera destilación de la resina se obtiene el aguarrás, pero también se utiliza en la fabricación de aislamientos, sellamientos, pegamentos de todo tipo, perfumería, cosmética, etc. Todo depende de la destilación que se le realice.

Una de sus principales ventajas competitivas es que se trata de un producto completamente natural, cuya demanda se encuentra en auge. Esto ha abierto nuevas oportunidades, puesto que cada vez existe una mayor conciencia ecológica en la sociedad y una mayor demanda de estos productos naturales.

– ¿Cuáles son las potencialidades de la zona para esta actividad?
– El término de Almonaster la Real cuenta con mucha masa forestal del pinus pinaster, que es la especie que se utiliza actualmente para la producción de la resina. Calculamos que serán en torno a unas 250 hectáreas, suficientes para iniciar esta actividad de forma sencilla.

Hasta el momento no se ha emprendido ninguna iniciativa de este tipo en la zona, por lo que los montes se encuentran sucios. Esto obliga a hacer una limpieza progresiva que se mantendrá en el tiempo para poder hacer los trabajos con mayor facilidad.

Se trata de terreno público perteneciente al Ayuntamiento de Almonaster la Real. Desde el primer momento hemos tenido muy buena sintonía con el Consistorio, que está al tanto de todos los avances que estamos realizando y está encantado de que vayamos a poner en marcha esta actividad. Creemos que es un sector con muchas posibilidades y nos sorprende que hasta el momento nadie se haya atrevido a invertir en él. Nosotros vamos a ser los primeros y esperamos que otros emprendedores se animen a iniciar el aprovechamiento de la resina en otros pueblos del entorno.

Gracias al impulso de MATSA podrán poner en marcha el proyecto.

– ¿Qué oportunidades va a generar en la zona?
– De antemano somos tres socios, pero se trata de un trabajo en cadena, por lo que paulatinamente se irá incrementando el número de trabajadores. En esta primera temporada vamos a dedicarnos exclusivamente a la extracción, limpieza y mantenimiento, pero a partir del segundo año iremos incrementando el número y, si todo va bien, esperamos generar entre 10 y 15 puestos de trabajo.

– ¿Cuándo estimáis que estará en marcha el proyecto?
– Estamos trabajando ya en la zona desde el mes de abril, tomando muestras y extrapolando a la zona toda la información que recibimos en los cursos de formación que realizamos en Segovia. El trabajo real comenzará el próximo 15 de febrero cuando se inicie la campaña resinera, que se extiende hasta el 15 de noviembre de 2020. Esta es la época concreta en la que es habitual la extracción de la resina. No obstante, durante el resto de meses también se realizan otros trabajos de limpieza, mantenimiento y regeneración de los montes.

– ¿Cuáles son vuestras perspectivas de futuro?
– Nos gustaría que en toda la zona y, especialmente, en Almonaster la Real, el aprovechamiento de la resina se convierta en una actividad que se mantenga en el tiempo. Estamos seguros de que va a ser así y que, además, va a contribuir a tener nuestros campos limpios y a evitar posibles incendios. Todo ello implica que se va a generar un nuevo nicho de empleo que va a ser sostenible en el tiempo.

– ¿Cómo estáis viviendo todo este proceso previo?
– Estamos deseando empezar la campaña y ver que todo se desarrolla según lo esperado. Ahora estamos inmersos en el proyecto piloto, realizando pruebas, estudiando cómo vamos a hacer el trasporte de toda la mercancía y estamos en contacto con la fábrica de Segovia que nos va a abastecer de todas las herramientas necesarias. Nos encontramos ahora puliendo los últimos detalles para poder empezar, como es el caso del local para el almacenamiento de la resina, que nos lo va a ceder el Ayuntamiento de Almonaster.

Estamos muy contentos, deseando que pase el tiempo para comenzar y mostrar a todo el mundo que es posible realizar una actividad con un recurso que ha estado toda la vida y que aún no se había aprovechado.

– ¿En qué ha consistido la ayuda de MATSA?
– Para nosotros ha sido un impulso enorme con el que no contábamos. Teníamos pensado hipotecarnos para poder iniciar la actividad, puesto que no disponíamos de los medios económicos, y este premio ha supuesto la inversión principal que necesitábamos para comenzar nuestro proyecto. El hecho de haber ganado el Programa Emprende nos ha llenado de ilusión, porque una ayuda de este calibre nos ha dado el impulso para seguir trabajando y confiando en nuestra idea.

– ¿Por qué crees que MATSA se ha fijado en vuestra idea?
– Además de la viabilidad y las posibilidades que tiene este proyecto, yo creo que se ha valorado mucho el hecho que esté relacionado con el mantenimiento de la masa forestal de este término, la limpieza de los montes, la reforestación, etc. En definitiva, se ha reconocido el gran valor ambiental que tiene esta actividad.

– ¿Cómo valoras la iniciativa del Programa Emprende de MATSA?
– Sin duda alguna, es una iniciativa que la valoro muchísimo y ojalá sirva de precedente para que otras personas que quieran emprender y no se atreven tengan esa fuerza y esa confianza para hacerlo. Poner en marcha este tipo de programas supone una gran labor social muy necesaria en esta zona. Además, es una forma de impulsar el espíritu emprendedor y de incentivar a la gente a buscar otro tipo de actividades que también tienen potencial.










Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.