La última temporada agrícola del suelo onubense, a análisis por Fernando Sánchez

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La CRPF llegó a consumir 16,5 Hm? en la campaña de 2017/2018.

HBN. Medalla de Oro de la provincia y Medalla de Oro de la ciudad, la Comunidad de Regantes Palos de la Frontera se ha consolidado en la provincia de Huelva tras una trayectoria incansable en su lucha por ser una entidad vanguardista, en materia de técnicas de distribución, control y gestión del agua. Gracias al trabajo y al esfuerzo de todos los que forman la Comunidad y conscientes de la importancia de la información y la transparencia, la Comunidad de Regantes Palos de la Frontera hace balance de la pasada temporada, 2017/2018, en voz de Fernando Sánchez, secretario gerente de la entidad.

– ¿Qué balance haces de vuestro campo en relación a la temporada de 2018?
– El balance de esta última campaña es tremendamente positivo, pues una vez más las infraestructuras de nuestra comunidad de regantes han permitido suministrar todo el agua que han demandado nuestros socios. Además, se ha batido el récord, pues ha sido el año de mayor consumo histórico de nuestra comunidad de regantes, y no porque se haya incrementado la superficie, sino porque ha sido un año muy singular climatológicamente hablando: un otoño caluroso (fecha que coincide con la plantación y que ha hecho que el consumo se dispare) y una primavera templada, lo que ha alargado la campaña.



– ¿Cómo valoras la campaña agrícola en el que nos encontramos?
-Las campañas no se califican por cómo empiezan sino cómo terminan. Hasta ahora, que estamos acabando febrero, la producción está ligeramente por debajo de la campaña anterior, pero los precios se están manteniendo. Por tanto, las expectativas son buenas, además de que los acuerdos de comercialización se han mantenido y se están buscando nuevos mercados orientales, como el chino, que abren grandes expectativas.

– ¿Algún hito que destacar de este pasado año?
– El hito que sin duda resalto es la puesta en marcha de la planta fotovoltaica, un proyecto muy ambicioso en el que la comunidad lleva pensando desde hace años. Esta inversión supone la solución para paliar los altos costes energéticos que tiene la distribución del agua. Aprovechar las muchas horas de sol que nos brinda nuestra provincia no será más que beneficioso para abaratar costes y ser más eficientes en nuestra gestión.



Actualmente, las concesiones de todas las comunidades de regantes de Huelva son deficitarias.

– A tu juicio, ¿Cuáles son las principales cuestiones a resolver?
– Nuestra comunidad está consolidada desde 1999; en todos estos años hemos demostrado solvencia a pesar de tener una superficie finita sin muchas posibilidades de crecimiento. A nivel de infraestructuras, lo que más nos preocupa ahora es desarrollar la planta fotovoltaica; desde el punto de vista tecnológico, no hay grandes retos que cumplir, pues tenemos todos los contadores telecontrolados.

Desde un punto de vista más genérico, lo que sí nos atañe es lograr que la administración hidráulica sepa que para sostener al sector fresero son necesarios 6000 m³ por hectárea al año. Es decir, tenemos que conseguir que la administración nos de la dotación de agua necesaria para el mantenimiento de estos cultivos. También, la presión medioambiental que leyes como el POTAD o la cercanía de la Corona Norte de Doñana ejercen sobre nuestro territorio también es un tema latente, pues junto a la presión de los grupos ecologistas, provocan que la sociedad y las políticas no sean conscientes de los riesgos a los que se somete la agricultura (y más la de Huelva).



– ¿Cómo está el ánimo de los comuneros?
– Quiero pensar, y así lo percibo, que están contentos con nuestra gestión. No hay grandes necesidades salvo esos problemas medioambientales que algunas parcelas de nuestro perímetro tienen porque están consideradas zona forestal.

– ¿Cómo evalúas las herramientas de gestión del agua que habéis implantado en las últimas temporadas?
– Desde siempre hemos invertido en modernizar nuestras instalaciones para estar a la vanguardia tecnológica. Concretamente desde 2004 la CRPF cuenta con la última tecnología en materia de control y distribución, tanto para el agua de riego como para el agua potable.

A lo largo de la campaña actual, la CPRF concluyó el proyecto de telecontrol.

– ¿Qué opinión merecen los inconvenientes sufridos a lo largo del 2018 en vuestra comunidad?
– No hemos sufrido especiales inconvenientes. Quizás los escollos para la tramitación de la subvención de la planta fotovoltaica, que sencillamente es larga y tediosa porque así lo requiere el proceso, pero está mereciendo la pena.

– ¿Cómo evalúas la relación que en la actualidad mantenéis con otras comunidades de regantes e instituciones con papel dentro del sector?
– La provincia de Huelva es muy pequeña y actualmente somos solo 40.000 hectáreas de regadío las que gestionamos unas 12 comunidades de regantes. Nos conocemos todos y la relación entre las comunidades de regantes es fluida y gratificante, todos aportamos.

Tanto es así que hemos formado la Plataforma del túnel de San Silvestre, a la que se han sumado varias entidades de otros sectores, como turismo, consumo humano o industria, para reclamar una inversión necesaria. El túnel de San Silvestre es un cuello de botella para el transporte de agua; la solución es sencilla: desdoblarlo. Si no se actúa pronto y el túnel sufre algún colapso, el desarrollo de la provincia y el consumo del 90% de la provincia se verían brutalmente afectados.