Salen a la luz los textos que Maximiliano Tornet publicó en el diario anarquista ‘El Productor’

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Maximiliano Tornet. / Fuente: Raúl Eliseo Díez (Argentina).
El 'Año de los Tiros' se produjo el 4 de febrero de 1888.
El ‘Año de los Tiros’ se produjo el 4 de febrero de 1888.

Ana Rodríguez. La historia de la provincia de Huelva está repleta de casos únicos, para lo bueno y para lo malo. Uno de ellos es el conocido como Año de los Tiros, un episodio oscuro de nuestro pasado que algunos han calificado como el primer movimiento ecologista del mundo, una teoría que ahora deja en entredicho una nueva investigación realizada por el onubense Alfredo Moreno Bolaños y que ha materializado en el libro ‘Génesis del anarquismo en Minas de Río Tinto. Maximiliano Tornet como paradigma y su papel en el Año de los Tiros’, publicado recientemente por la editorial Círculo Rojo.

En este volumen se ponen en tela de juicio algunos de los hechos y creencias en torno al suceso que tuvo lugar el 4 de febrero de 1888 gracias a nuevos datos inéditos encontrados y analizados por Moreno Bolaños, quien ha dedicado varios años a reunir esta información aportando un punto de vista diferente. El onubense, ya jubilado, que ha realizado labores en los departamentos de Topografía y Planificación para la Río Tinto Minera durante cerca de tres décadas, inició este estudio para conocer un poco más de cerca la historia de su pueblo y constatar si eran ciertos algunos de los relatos que siempre había escuchado sobre el Año de los Tiros.

Cartel de la presentación.
El libro se presentó en mayo en Minas de Riotinto.

Antes de continuar, cabe recordar que bajo este nombre se recuerda la huelga de los trabajadores de la Rio Tinto Company Limited que tuvo lugar en 1888 encabezada, entre otros, por el conocido como líder anarquista de origen cubano Maximiliano Tornet, y que acabó en una gran tragedia, ya que los soldados del Regimiento de Pavía, desplazados a la localidad para contener a los manifestantes, abrieron fuego contra los mismos. Entre otras reivindicaciones, éstos exigían la prohibición de las calcinaciones al aire libre de minerales o teleras para obtener cobre, que provocaban una nube de gases sulfurosos –conocida como ‘manta’- que daba lugar a problemas de salud en la población y que afectaba también al medio ambiente.

En el libro, tras introducir el nacimiento del anarquismo y cómo entró en España a finales del siglo XIX a través de periódicos como ‘Bandera Social’ y ‘El Productor’, Moreno Bolaños analiza someramente el tonelaje de mineral calcinado, introduciendo aquí la primera novedad que aporta su trabajo. El riotinteño asegura que este dato ha sido manipulado: “se escribe de una gran telera de 15.000 metros cuadrados y una combustión de 20 millones de toneladas en 1887, cuando en realidad se calcinó entre 1873 y 1908 un total de 7 millones según ha podido contrastar con documentación localizada en el Archivo Histórico de Fundación Río Tinto”.



Terrenos Calcinacion ca 1886. / Fuente: Mike Carter (Estados Unidos)
La imagen, tomada en 1886, corresponde los terrenos de calcinación, las conocidas teleras que generaban una nube de humo llamada ‘manta’. / Fuente: Mike Carter (Estados Unidos).

Al parecer, y según el investigador, el bulo lo introdujo un ingeniero de minas en la ‘Revista Minera’ en 1887 y fue aprovechado por caciques y terratenientes adscritos a la Liga Antihumos. Luego lo utilizaron periódicos, como el sevillano ‘El Cronista’, que expandió la idea de la ‘telera monstruo’ en Minas de Rio Tinto.

Así pues, este tonelaje erróneo aparece en las quejas de quienes estaban en contra de la actividad minera y fue Maximiliano Tornet el encargado de difundirlo en el diario anarco-colectivista ‘El Productor’. Éste es el segundo dato inédito que ofrece Moreno Bolaños en su libro, que el trabajador cubano, además de vender periódicos con propaganda revolucionaria, motivo por el cual le encarcelaron en agosto de 1887, era también corresponsal del medio desde febrero de aquel año.

Maximiliano Tornet. / Fuente: Raúl Eliseo Díez (Argentina).
Maximiliano Tornet. / Fuente: Raúl Eliseo Díez (Argentina).

El onubense basa sus pesquisas en que ha podido localizar, con la colaboración de Francisco de Paula Fernández Gómez, profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona, una digitalización completa de los números de ‘El Productor’, cuyos originales finalmente ha hallado en el International Institute of Social History de Amsterdam. De hecho, la información del diario ocupa gran parte de las 400 páginas del libro –hay una transcripción literal de lo que sale publicado sobre Río Tinto y la minería onubense entre 1887 y 1893-, un documento que hasta ahora había permanecido totalmente oculto.

Es a raíz de los textos del ‘anarquista’ cubano en este medio de comunicación y del análisis de otros documentos, que Alfredo Moreno Bolaños pone en duda que Tornet fuera el “líder sindical de los trabajadores. Nunca se declaró como tal, como se le ha colocado a lo largo de la historia”.

Y es que Maximiliano tenía un puesto importante de cronometrador de la fundición y vivía en la calle donde estaban las mejores casas de Río Tinto en la época. Pero tenía serias quejas de las condiciones sociolaborales de su departamento y también de la actitud de su jefe, motivos por los cuales comenzó a escribir artículos para ‘El Productor’ en los que reivindicaba mejoras, como la supresión del pago de la peseta médica o cambios en el sistema de contratación.

Cabecera de 'El Productor'. / Fuente International Institute of Social History (Amsterdam).
Cabecera de ‘El Productor’. / Fuente International Institute of Social History de Amsterdam.

“No estaba al frente de toda la clase trabajadora de Río Tinto, sino muy centrado en su departamento, porque todas sus quejas, sobre todo las primeras, están en base a trabajos de fundición y, sobre todo, a nivel personal con el jefe”, apostilla Moreno Bolaños. Por ello, el investigador asegura que, desde su punto de vista, Tornet sólo representaba a unos 700 trabajadores, la plantilla de su departamento, y no a toda la clase minera de la Río Tinto Company Limited.

Debido a su actividad anarquista, Maximiliano fue encarcelado, aunque desde la prisión seguía escribiendo para ‘El Productor’, identificándose además como el autor de los anónimos y la propaganda. Sin embargo, tras ser liberado se produjo un cambio en su actitud y se unió a los caciques y terratenientes de Zalamea la Real –temerosos de los cambios procedentes del sector minero y a cuyos cultivos afectaba ‘la manta’-, a los que sólo nueve meses antes criticaba llamándolos los ‘encopetados’, y comienza a reivindicar lo mismo que aquellos: la supresión de las calcinaciones.

Fundición Mina ca 1886. / Fuente: Mike Carter (Estados Unidos)
Fundición de la mina de Río Tinto hacia 1886. / Fuente: Mike Carter (Estados Unidos)

“Esta vinculación jamás la revela en ‘El Productor’. Con ellos redacta un documento que entregan en el Ayuntamiento de Zalamea – y que aún se encuentra en su Archivo- con sus peticiones, siendo el primer punto que cesaran las teleras, algo que ningún gremio de trabajadores pedía en ese momento. ¡Qué líder sindical puede solicitar que cese la actividad y despidan a la gente! Lo hizo por despecho, porque tenía una guerra a nivel personal contra la empresa y más con Charles Davies, jefe del Departamento de Fundición, quien fue despedido en marzo de 1888, por ser uno de los culpables del malestar obrero. De hecho, hubo grupos de fundidores que hicieron sus reivindicaciones aparte porque no se veían reflejados en las de Tornet”, explica Moreno Bolaños.

Por tanto, el autor de ‘Génesis del anarquismo en Minas de Río Tinto’ ofrece una visión diferente y menos idílica del histórico cubano, aunque siga siendo innegable que sus textos fueron la semilla del nacimiento de un movimiento anarquista en Río Tinto, un movimiento único, posiblemente de los primeros en la minería a nivel nacional.

recortes de El Productor (International Institute of Social History Amsterdam).
Recorte de ‘El Productor’. / Fuente: International Institute of Social History Amsterdam.

Despedidos, heridos y muertos. Otro de los aspectos que aborda en su libro el investigador onubense es el de los despidos que se llevaron a cabo en la Río Tinto Company entre sus empleados por participar en la manifestación del 4 de febrero de 1888, así como el número de fallecidos y heridos en el enfrentamiento entre trabajadores y militares.

En este sentido, el onubense ha cotejado datos nominales de trabajadores encontrados en los archivos de Fundación Río Tinto y Zalamea la Real llegando a la conclusión de que, en contra de lo que se ha dicho, no se llevaron a cabo despidos masivos entre los manifestantes, de hecho, a quienes sí echaron fue a los jefes de dos secciones, uno de ellos, como se ha citado antes, el de fundición, por provocar, en cierto modo, el descontento de los empleados.

recortes de El Productor (International Institute of Social History Amsterdam).
El diario ‘El Productor’ situaba a Maximiliano Tornet fuera de España tras la manifestación del 4 de febrero. / Fuente: International Institute of Social History Amsterdam.

Así pues, Alfredo Moreno pone de relieve que “hubo gente encarcelada como instigadores del movimiento (13 personas), pero muchos fueron admitidos cuando salieron de la cárcel. Gente que estuvo con Maximiliano desde el principio, luego siguió trabajando en la empresa. Eso sí, los tendrían vigilados, sobre todo al mayor anarquista, Andrés Barroso Naranjo, que era de Grazalema, y trabajó hasta principio del siglo XX. El mismo día que salió de la cárcel lo readmitieron”.

En relación al número de heridos, Alfredo ha cruzado las listas oficiales que se ofrecieron en la época, a saber, la facilitada por la propia compañía compuesta por 35 nombres y la publicada por el diario ‘El Cronista’ con 43 nombres, obteniendo un listado mayor que los ofrecidos por ambas fuentes de manera independiente (47 en total). Con tales datos, el onubense ha acudido al Archivo Histórico de la Fundación Río Tinto, donde se encuentran los archivos personales de los trabajadores a partir de 1913, a fin de saber si, por un lado, continuaron trabajando y, por otro, si había un expediente de los heridos, ya que se dice que no acudieron a que los curaran por miedo a que los identificaran y la empresa los castigara.

Directivos de la Riotinto Company Limited, S. A.
Directivos de la Riotinto Company Limited, S. A.

Heridos he localizado una quincena que siguieron empleados en la mina después. Una de las mayores sorpresas con las que me he encontrado es que a una mujer, Anacleta Vázquez Díaz, y sus dos niños, Jesús y Galo Vázquez Vázquez, de uno y cinco años respectivamente, los dieron por muertos en algunas crónicas. Pero he hallado el expediente con las heridas que tuvieron y descubierto que no sólo siguieron vivos, sino que trabajaron en la compañía hasta pasado 1920, llegando uno de estos muchachos a pertenecer al staff español”, informa Moreno Bolaños.

Asimismo, también ha descubierto el investigador el informe del hospital de la compañía en el expediente personal de dos trabajadores, Antonio García Pérez y Antonio Pagador Donoso, algo inédito ya que tradicionalmente se ha dicho que no fueron atendidos por temor a ser despedidos, hecho que, al menos en el caso de estos dos hombres, no ocurrió.

Un paisaje único en el mundo.
Mina a cielo abierto en Riotinto.

En relación a los fallecidos, el Registro Civil de Riotinto fue la fuente oficial del número de muertos, un total de 13, que perecieron, según se apunta, a las 16.30 horas del día 4 de febrero de 1888 y que fueron enterrados al día siguiente por la tarde-noche. Moreno Bolaños añade a este respecto una modificación en relación al origen de dos de los asesinados. “Se le atribuyeron dos a Nerva que en realidad procedían de Riotinto, por tanto dos eran de Nerva, dos de Zalamea y nueve de Riotinto”, afirma.

Pero el investigador coincide con la tradición oral en que fueron más de 200 personas las que perdieron la vida en el enfrentamiento: “mi bisabuelo entró con 15 años en la mina y con 28 estaba en la manifestación, y se lo transmitió a mi abuelo y él a sus nietos. Decían que los muertos fueron enterrados en unos vacies”. En esta línea, el onubense relata en un trabajo anterior que, investigando sobre los deportes británicos en la Cuenca Minera, encontró un documento cuyo autor reconocía ser el sobrino del maquinista que, en la noche del 4 al 5 de febrero de 1888, transportó los cadáveres de los muertos no oficiales en una batea que admitía hasta 10.000 kilos de peso hasta el lugar donde fueron enterrados.

Teleras en Riotinto. / Foto: wikipedia.
Teleras en Riotinto. / Foto: wikipedia.

Sobre cuál fue este misterioso lugar, Moreno Bolaños apunta dos hipótesis en su última obra. Una señala que recibieron sepultura en los Terreros Naya, donde se amontonaba mineral, y se basa en el hallazgo del expediente personal de un trabajador en el que se detalla que fue uno de los que enterraron a los muertos por la noche en esa zona. La otra teoría, más personal, es que los cuerpos se depositaron en la zona de Zarandas, cerca de la aldea de Naya, creándose posteriormente, en 1889, un cementerio en este lugar, el de San Andrés, que estuvo funcionando hasta 1914, a modo de ‘tapadera’.

El autor recoge además declaraciones de Gilberto Hernández Núñez, un señor de 90 años que aún recuerda aquello que le contó un antecesor suyo de que a la locomotora que transportó los cadáveres a los vacies de los terreros le decían ‘la maldita’. Lo que resulta más escalofriante es que aquella máquina era la número 51, la locomotora que a día de hoy sigue en funcionamiento ‘tirando’ del tren turístico.

visita parque minero Riotinto
El tren turístico de Minas de Riotinto podría utilizar la locomotora que transportó a los muertos no oficiales en el Año de los Tiros.

Finalmente, Alfredo Moreno Bolaños afirma que con ‘Génesis del anarquismo en Minas de Río Tinto’ ha querido hacer un homenaje a los Mártires de Río Tinto, aportando datos inéditos y que den pie a nuevas investigaciones sobre la que califica como “la desconocida mayor matanza obrera y trabajadora de España” y que debería tratarse también como “Memoria Histórica”.

Sobre el autor. Moreno Bolaños es natural de la desaparecida aldea de Naya de Minas de Riotinto. Además de su trabajo en la Río Tinto Minera, ha desarrollado diferentes estudios sobre la presencia británica en la provincia de Huelva, los deportes británicos, temas sociolaborales de la Cuenca Minera o el nacimiento y vida de La Naya, entre otros.

El escritor e investigador Alfredo Moreno Bolaños.
El escritor e investigador Alfredo Moreno Bolaños.

Es coautor de diversos libros y recibió en 2011 el Premio Nacional Francisco Javier Ayala otorgado por la Sociedad Española para la Defensa del Patrimonio Geológico y Minero al mejor artículo publicado sobre esa temática, en concreto, fue sobre la vida social del Club Inglés de Minas de Riotinto.

Su primer libro en solitario ha sido posible gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Minas de Riotinto, lugar donde fue presentado el pasado 25 de mayo en el Salón de Plenos. También el pasado 8 de junio ofreció una charla sobre este volumen en el Museo Provincial de Huelva, obra que ha dedicado a su esposa, hijas y nieto y que a día de hoy está agotada en su primera edición.

 El nieto de Maximiliano Tornet nos cuenta desde la Patagonia Argentina el destino de su abuelo tras marcharse de Riotinto

1 Comentario

  1. Interesante libro, como la conferencia que dió en el Museo Provincial de Huelva, donde pone a la luz nuevas investigaciones del tan hablado año de los tiros y sobre todo, sobre el numero de víctimas y sus causas…vista desde otro punto de vista que no es el oficial ni de la prensa afin, sino contrastando datos….Enhorabuena amigo Alfredo¡¡¡¡

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