El público onubense se rinde ante la maestría de Raphael en su concierto de La Antilla

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El cantante Raphael, en el concierto de La Antilla.
El cantante Raphael, en el concierto de La Antilla.

Miguel Ángel Velasco. Cada día comienza con un nuevo idilio, cada día termina con un gran amor… La letra de Manuel Alejandro para el ruiseñor de Linares a finales de los 60 venía convertirse en una certera premonición cincuenta años después. La diferencia estribaba en el hecho de que hay amores que nunca terminan, idilios que nunca se acaban, que se renuevan todos los años, romances melódicos que Raphael consigue mantener intactos con la fidelidad de aquellos albores.

El público onubense respondió a la convocatoria.
El público onubense respondió a la convocatoria.

Raphael llegó, miró, gesticuló, cantó, enamoró, rindió y venció. Quién esperase un espectáculo casposo, ajado en el tiempo y perdido en la voz se equivocó.

El cantante jienense, vestido con  traje y camisa negra, desabrochada al cuello, corbata desecha sobre los hombros, mirada fina aguileña absorta al público, con la seriedad concentrada del artista y la quietud de la madurez, con paso danzante, afectado, breve enfiló su menuda figura gigantesca hacia el precipicio del escenario, extendió sus brazos al cielo onubense mientras genuflexionaba su rodilla izquierda. El público expectante, enfervorizado aplaudía de pie al genio. A la voz. Al hombre espectáculo… Cierro los ojos. Raphael sigue siendo aquél.
Los onubenses abarrotaron el recinto para ver a Raphael.
Los onubenses abarrotaron el recinto para ver a Raphael.

Desde horas antes, cientos y cientos de personas soportaban estoicamente en dos interminable colas humanas, que rodeaban con creces las magníficas instalaciones del Club Vera de Mar de la localidad onubense de La Antilla. Todo hacía presagiar una noche imborrable, mágica. En el semblante de los espectadores se reflejaba una veraniega, relajada ansiedad emocionada. Aquella que produce el reencuentro con el divo, para algunos; la que embarga el recuerdo juvenil para otros. Personas de 60, 50 y muchos de 30 y menos años se agolpaban en un gentío heterogéneo, paciente, entregado de antemano al Niño de linares. No importaba nada. Sólo él. El maestro. Raphael.



El concierto comenzó con el clásico 'Qué pasará'.
El concierto comenzó con el clásico ‘Qué pasará’.

Comenzó el artista andaluz con un clásico en su repertorio, “Qué pasará”, siguiendo con temas como “Los amantes”, “Digan lo que digan””Mi amigo fiel”, “El trabajo” y otras hasta un total de dos horas y media sin descanso ni altibajos. Raphael toreaba sobre el escenario a un toro imaginario con mano diestra y firme, recorría las tablas al son que le imponía y bailaba, gesticulaba, interpretaba con voz y alma. Rendía, enfervorizaba, sometía aun enemigo que era la Laura” de su sueño y “Hablaba del amor”, a ese borroso mar de cabezas, de manos batientes que aplaudían sin cesar cada movimiento, cada gesto, cada quiebro fónico, cada quejío en suspenso.

Raphael cantó temas de ayer y de siempre.
Raphael cantó temas de ayer y de siempre.

Hizo un repaso a temas de ayer y de hoy e incluso se atrevió a apuntar canciones de mañana. Daba igual. Todo era perfecto. Todo era raphaeliano. Hizo un guiño al público saludando y felicitando a Huelva. No existía el tiempo. Se había parado las manecillas del reloj.

En definitiva, una noche sublime, de ensueño, una voz perfecta, un acompañamiento inmejorable, un sonido nítido e inigualable. Dos horas y media de espectáculo que en niingún momento defraudó. Todo estaba tan virgen como el primer minuto. La genuflexión de 90 grados del artista, las palmas enrojecidas del entregado público fue la estampa final de un gran espectáculo.
Terminó con la petición que a voz en grito clamaba un grupo de jóvenes veinteañeras, a mi lado…”Raphael, canta el Tamborilelo”… Y no llegaban a los 30 años. Cierro mis ojos.

20 Comentarios

  1. ES RAPHAEL!!! esa bestia de escenario que reúne. no solo la experiencia de más de 50 años en ellos, sino la pasión, la ilusión y el amor a su público. Con esos ingredientes la simbiosis entre el de arriba y l@s de abajo está asegurada.
    Gracias por este artículo que ha sabido plasmar todo lo acontecido anoche en La Antilla.

  2. SABEMOS QUE ÉL, ES ASÍ DE INMENSO!! Pero muy pocos lo plasman tan certero y tan bién!! Gracias por trasportarnos al mundo mágico que supone cualquier concierto de RAPHAEL. El mejor artista de todos los tiempos!!

  3. Maravilloso artículo que nos hace sentir a tod@s lo que es un concierto de RAPHAEL, el que nunca deja indiferente a nadie, el que se entrega total y absolutamente en el escenario y el que consigue que durante casi tres horas el público disfrute de su ARTE.

  4. Gracias por este maravilloso artículo, escrito tan bien y tan descriptivo. Ojalá abundasen. Raphael es RAPHAEL. Con eso se dice todo.

  5. Magnífico reportaje. No pude asistir al concierto de este gran artista, pero gracias a estas lineas he podido imaginar que anoche estube allí. Es admirable que un hombre de su edad, y después de haber su perado una enfermedad tan grave, sea capaz de subir a un escenario y dar todo lo mejor de su arte.

  6. Lo que sí es un espectáculo es ver al cantante Raphael desafiando al tiempo y mostrando que se encuentra en forma para los escenarios, sobre todo si se atreve a cantar durante horas ante un público que no paraba de ovacionarlo.FELICIDADES MAESTRO.

  7. Tal como dice el Sr. Velasco en el comienzo de su acertado articulo, una noche que comenzó con un gran idilio finalizando con un gran amor. Y así nos hizo sentir este ejemplar y entregado artista nuevamente. Entregado a su público durante más de dos horas haciendonos revivir, al menos a mi esposa y a mí,recordando tambien viejos tiempos del Club Raúl, sensaciones maravillosas. Gracias por su articulo lleno de verdad y gracias a RAPHAEL, que nos sigue entusiasmando de esta honrada manera.

  8. Con tu arte, tu música y ese bien hacer a lo largo de toda tu carrera en los escenarios, has demostrado que ers el número uno.

  9. Totalmente de acuerdo contigo, Miguel Ángel, se pararon las manecillas del reloj, ese reloj que nos regaló dos horas y media de una actuación y entrega inmejorables. Enhorabuena por transmitirnos esta vivencia con la exactitud y detalle que se merece. Un saludo.

  10. Me hubiese encantado asistir al concierto de un enorme artista como Raphael que con su edad continua dándolo todo y demostrando que ama lo que hace porque lo siente, pero desafortunadamente me fue imposible asistir.

    Me ha parecido fantástico el artículo y desde aquí aprovecho una vez más para felicitar a los integrantes y profesionales del Huelva Buenas Noticias.

  11. Todos sabemos que Raphael es un fenómeno, pero desde aquí quiero felicitar a Miguel Ángel. Me encanta tu artículo.Muy bueno!!!

  12. Gracias por este articulo tan descriptivo, he podido imaginar el concierto de Rafael, sin haber ido.Me hubiera gustado estar allí…Gracias otra vez por sus líneas…

  13. Totalmente de acuerdo con tu artículo y que bonito lo expresas no se puede decir más. Me encanto el concierto, lo pase genial,que hombre y que fuerza tiene este Raphael!!!!!!
    Maravilloso artículo!!!!

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