Historia onubense de los taxis (I)

El primer taxista que se estableció en Huelva fue, en 1922, José Castro Benítez. Utilizaba un coche 'Overland', tal y como nos cuenta Antonio José Martínez Navarro.

Antonio J. Martínez Navarro. La historia de los taxis en Huelva va a partir desde los primeros balbuceos de los mismos, de unas fechas en las que hacer uso de uno de estos coches de alquiler tenía categoría de lujo y en las que comenzaron a resultar vencedores a los coches de caballos en los que se daban la particularidad de que los clientes dialogaban con los cocheros, pero tardaban más tiempo en llegar a sus destinos. Así, en el Legajo, número 420 del Archivo Municipal aparece, fechada en los primeros meses de 1922, una nota donde quedaba establecida la tarifa de los coches de alquiler:

<<Una nota de la Alcaldía, nombrando al concejal don José Suárez Madera al que compete resolver, cuantas incidencias ocurran y al mismo tiempo se hace saber a los dueños de los coches, que los que no cumplan las órdenes  dadas por esta Alcaldía, serán retirados de las paradas y por último que pueden recoger las nuevas tarifas de esta Alcaldía, al precio de 0,30 peseta uno. Se advierte al público que paguen los servicios con arreglo a dichas tarifas, denunciando a la Alcaldía o al Sr. Delegado, cualquier abuso que pretendan realizar los cocheros…>>.

'Overlamd', marca de uno de los primeros taxis  que tuvo Huelva.
‘Overlamd’, marca de
uno de los primeros taxis
que tuvo Huelva.

Según el diario “Odiel” del 22 de noviembre de 1952, el primer taxista que se estableció en Huelva fue, en 1922, José Castro Benítez. Utilizaba un coche “Overland”. A pesar de la abundancia de coches de caballos que existían no tuvieron competencia con éstos. La parada estaba situada en La Placeta, en la antigua “Puerta del Sol”. El mismo periódico nos informa que un viaje a Gibraleón costaba once pesetas. A Sevilla con estancia en la vecina capital durante todo el día, 80 pesetas. La gasolina la expendían a 36 céntimos el litro y el aceite a 1,40 pesetas también el litro.

Una cubierta tenía de precio 80 pesetas, y una cámara 12.

José Moreno Lozano (a) “El Porrino” también empezó en los primeros instantes del taxi en nuestra ciudad. Su primer coche fue un Citroën, matrícula H – 1800. En aquel coche arcaico la chapa era muy fuerte y de poco gasto. De ahí que naciera el dicho popular de “más económico que un Citroën”.  Este simpático taxista viajó con su taxi por toda España y se vanagloriaba de haber llevado en su taxi a Diego Gómez “Laine”, Antonio Maestre “Nene”, hermanos Frijones y M. Roig “El Niño de la Isla”, todos del mundo de los toros.




Con fecha posterior a don José Castro tuvieron coche en la “parada”, Gregorio Álvarez, Fernando López Franco y Ricardo Jiménez Lazo.

Según cuenta en el diario “Odiel”, edición del domingo 9 de marzo de 1958, el taxista Francisco Nieto Atienza que llevaba treinta y tres años en la profesión, en las primeras fechas en que se puso en marcha en Huelva este servicio existían diez o doce coches de alquiler. En esta datación costaba un servicio hasta Sevilla de noventa a cien pesetas.

En la sesión municipal del 11 de marzo de 1936, “El Sr. Ortega Egurrola pidió se traslada de otro lugar la parada de taxis existente en La Placeta.

      José Moreno “El Porrino” utilizaba para su trabajo un  automóvil “Citroën”.
José Moreno “El Porrino”
utilizaba para su trabajo un
automóvil “Citroën”.

El Sr. Rodríguez Alfonso dijo que el último Ayuntamiento de elección popular, se opuso terminantemente a conceder con carácter de exclusiva la referida parada de taxis de La Placeta, consiguiendo dicho beneficio con posterioridad el Sr. Barrero de los Ayuntamientos posteriores y propuso que subsista la referida parada pero sin el carácter de exclusividad, pudiendo ser utilizada por todos los dueños de taxis de la localidad, acordándose así…”.

En la sesión municipal del 26 de marzo de 1940 se leía escrito de don Tomás Pereira Moreno “solicitando autorización para establecer su coche en servicio público en parada”.

En la sesión celebrada el día siguiente se autorizó darle la licencia, pero a partir de aquella fecha no concederían otras mientras los coches no contaran con cuenta-kilómetros:

<<…Se autorizó a don Tomás Pereira Moreno, para establecer un coche al servicio público en la parada de la plaza José Antonio Primo de Rivera –plaza de las Monjas, añadimos nosotros- tomándose el acuerdo de no conceder licencias análogas en tanto los coches no estén equipados del correspondiente cuenta-kilómetros…>>.

En las Comisiones Permanentes municipales del 25 de septiembre de 1940 se le requieren algunos documentos a un taxista sevillano que emprendería su andadura laboral en el citado gremio de los taxistas:

<<…Visto escrito de don Antonio González Camacho solicitando licencia para dedicar al servicio público el automóvil de su propiedad, matrícula M-47.072 y oficio del Sr, Director del Tráfico Urbano de Sevilla manifestando que el expresado coche estuvo dedicado al servicio público en dicha ciudad desde el siete de octubre de mil novecientos treinta y nueve al ocho de junio  próximo pasado, se acordó requerir al peticionario para que acredite si durante dicho periodo de tiempo el coche de referencia, estuvo inscrito con tal carácter en dicha Dirección de Tráfico Urbano…>>.

Había que ahorrar le mayor cantidad posible de gasolina en la utilización de los taxis por parte de los viajeros. Y para ello, el Ayuntamiento de Huelva dispuso, en el diario “Odiel” del día 5 de septiembre de aquel año 1940, las siguientes secciones en la capital:

<<Debido a las restricciones en el consumo de gasolina, la Alcaldía se considera obligada a poner en rigor la siguiente tarifa:

           Servicio de población

           A los efectos de estos servicios, se considerará la población dividida en las dos Zonas que se expresan a continuación:

           Primera zona: Tendrá los siguientes límites:

           Por la Carretera de Sevilla, hasta la Plaza España.

           Por la Carretera de Gibraleón, hasta la calle Benot.

           Por el Camino de San Sebastián, hasta el Cementerio Viejo.

           Por el Camino de Palomeque, hasta el desagüe o madre de Balbueno.

           Por el Conquero hasta la Morana.

           Por la Avenida de los Pinzones, hasta la Fábrica de electricidad de Río Tinto.

           En esta Primera zona, y hasta los puntos límites señalados, la tarifa a percibir será la siguiente, por carreras:

           Coche de cuatro plazas: 3,00 pesetas.

           Ídem de cinco plazas:    3,50 ídem.

           Ídem de siete plazas:      4,00 ídem.

           Se considerará comprendido en la carrera al arrimo del coche, o sea el recorrido desde la Parada o punto en que se halle hasta el lugar donde deba tomar el viajero o equipaje con parada momentánea, siempre que dicho recorrido de arrimo no exceda de cuatrocientos metros.

           Segunda zona. Sus límites estarán determinados por los de la zona primera  y los siguientes:

           Por la Carretera de Sevilla, hasta Isla Chica.

           Por la Carretera de Gibraleón, hasta el Humilladero de la Cinta.

           Por el Camino de San Sebastián hasta la Soledad.

           Por el Camino de Palomeque, hasta la Noria de Palmarate.

           Por el Conquero hasta el Santuario de la Cinta.

           Por la Avenida de los Pinzones hasta el Puerto Pesquero.

           La tarifa a aplicar en esta segunda zona por carrera:

           Coche de cuatro plazas:             6,00 pesetas.

           Ídem de cinco plazas:                8,00 ídem.

           Ídem de siete plazas:                10,00 ídem.

           Regirá en esta zona la regla anterior, referente a recorridos, con paradas momentáneas para tomar pasajeros o equipajes.

           Tanto en la tarifa de la primera  zona como en la segunda, pagará por hora parada, en fracciones de 0,20 por cada tres minutos, o sea cuatro pesetas por hora.

           Nota. Queda suspendido el servicio de viajeros o Carreteras dentro del término municipal, a los coches de servicio en la Parada.

           Huelva, 4 de septiembre de 1940. El alcalde…>>.

No estaban las cosas para aumentar el número de coches habilitados para el servicio público. Así, en las Comisiones Permanentes del día 9 de septiembre de 1942 se le concedía autorización para instalar un nuevo taxi:

<<…Accediendo a lo solicitado por el interesado y de conformidad con lo informado por el Sr. Ingeniero municipal, se acordó instalar en parada pública un coche de su propiedad número 3497 de la matricula G. R…. >>.

Los viejos taxis de Huelva.
Los viejos taxis de Huelva.

Y como eran necesarios más taxis en nuestra capital, en las Comisiones Permanentes del día 2 de diciembre de 1942:

<<…Accediendo a lo solicitado por el interesado y de conformidad con lo informado por el Gestor Delegado del Servicio se acordó conceder a don Juan José Villalba Calleja licencia para establecer en parada de la vía pública para dedicarlo al servicio de viajeros un coche-automóvil matrícula SE-16.050, marca Studebaker…>>.

Un nuevo coche, dedicado a taxi, fue autorizado en las Comisiones Permanentes del día 8 de enero de 1943:

<<…De conformidad con lo informado por el Sr. Gestor Delegado del Servicio, se acordó conceder licencia a don Juan Domínguez Vargas para establecer en parada pública de la calle General Mola un coche turismo de su propiedad marca Wihppert, matrícula H-1309…>>.

En la sesión municipal del día 5 de febrero de 1943, se aprobaban las tarifas del Servicio de Taxis:

<<…Últimamente son aprobadas las Tarifas del Servicio de Taxis que han sido propuestas por el Sindicato de Transporte y que son las siguientes:

Se considerará la población dividida en cinco distritos, subdivididos en las zonas que a continuación se expresan:

           PRIMER DISTRITO. Carretera de Sevilla: Primera zona hasta el Hotel Colón, coches de cuatro plazas, 5 pesetas; de cinco plazas, 6 pesetas.

        Segunda zona: hasta el Barrio Obrero, 7 pesetas y 8 pesetas respectivamente.

           Tercera zona hasta la Cárcel 10 y 12 ídem.

           Cuarta zona: hasta el fielato “Romeralejo” 15 y 17 ídem.

           SEGUNDO DISTRITO. Carretera de Gibraleón: Primera zona hasta Plaza de Toros 5 y 6 ídem.

           Segunda zona hasta calle Benot, 7 y 8 ídem.

           Tercera zona hasta “La Parada”, 9 y 11 ídem.

           Cuarta zona hasta fieltro de Cardeñas, 15 y 17 ídem.

           TERCER DISTRITO. Carretera del Cementerio. Primera zona hasta calle Montrocal, 5 y 6 ídem.

           Segunda zona hasta Cementerio Viejo, 7 y 8 ídem.

           Tercera zona hasta Tres Ventanas, 10 y 12 ídem.

           Cuarta zona hasta Cementerio, 25 y 30 ídem.

           CUARTO DISTRITO. Paseo del Conquero. Primera zona hasta el Instituto 6 y 7 ídem.

           Segunda zona hasta Villa Rosa, 8 y 9 ídem.

           Tercera zona hasta el Santuario de la Cinta, 15 y 17 ídem.

           QUINTO DISTRITO. Avenida de los Pinzones. Primera zona hasta el embarcadero o Muelle de Río Tinto, 5 y 6 ídem.

           Segunda zona hasta el Muelle Pesquero, 10 y 12 ídem.

           Tercera zona hasta el Tiro de Pichón, 18 y 20 ídem.

           Cuarta zona hasta la Punta del Sebo, 25 y 30 ídem.

           OBSERVACIONES. En servicios por horas dentro de las primeras zonas, se cobrará a razón de 20 pesetas hora.

           Se cobrará por hora a razón de ocho pesetas hora, en fracciones de dos pesetas cada cuarto de hora.

           Los servicios al Cementerio en acompañamiento de entierros se cobrarán:

           Cementerio Viejo 15 pesetas en coches de cuatro plazas y 18 en coches de cinco plazas.

           Cementerio Nuevo, 35 pesetas en coche de cuatro plazas y 40 en coches de cinco plazas.

           La recogida de viajeros no se cobrará cuando se efectúa el viaje dentro de la zona a que ha sido llamado.

           En los días de Toros, Fiestas Colombinas y de la Cinta, se cobrará doble de la tarifa, desde las 15 horas hasta las 22.

           En los servicios de bautizo, casamientos, que haya sido avisado el coche con antelación a la hora de servicio se cobrará el doble de la tarifa.

           Regirán precios convencionales en los servicios extraordinarios de noche.

           No se cobrará por equipajes cuando el peso del mismo no exceda de 20 kilogramos. Pasando de este peso se cobrará una peseta por bulto…>>.

La solicitud de un nuevo taxista para establecerse en la plaza de las Monjas aparece en las Comisiones Permanentes del día 16 de junio de 1943:

<<…De conformidad con lo informado por el Señor Gestor Delegado del Servicio, se acordó autorizar a don Juan J. Bouson Torres para establecer en la parada pública de la Plaza de José Antonio, el coche de su propiedad marca Dacklan, matrícula SE-12.685…>>.

En estos mismos documentos municipales aparece una nueva petición verificada el día 29 de agosto de 1945:

<<…Dada cuenta de escrito presentado por don José Oliva Gómez, interesando autorización para instalar en la parada de taxis de la Plaza José Antonio un coche de su propiedad marca “Erskine”, matrícula SE número dos mil setecientos catorce, para destinarlo al servicio público, por unanimidad se acordó acceder a lo solicitado…>>.

En las Comisiones Permanentes del día 27 de octubre de 1945 se solicitaba licencia para la parada de taxis de la Plaza de las Monjas:

<<…Dada cuenta de escrito de don Manuel Maestre Maestre, interesando licencia expedida de un coche de su propiedad matrícula “Ache (¡) ocho mil ciento setenta y seis, en la Placeta, de conformidad con informe del señor Ingeniero Municipal, se acordó acceder a lo solicitado…>>.

Las matrículas de los coches de alquiler que se pretendían instalar en nuestra capital tenían el mismo origen: Sevilla. Eran coches de un cierto lujo. Así en las Comisiones Permanentes del 12 de junio de 1946 era la marca “Buick” la que pretendía un lugar en la parada de la Plaza de las Monjas:

<<…Se acordó conceder licencia de parada en la Plaza José Antonio Primo de Rivera, previo pago de los arbitrios correspondientes a don Pedro Pineda Jover para el coche de su propiedad  marca “Buick”, matrícula SE – 9191, que desea dedicar al servicio público…>>.

En 1946 la tarifa de los taxistas no estaba uniformadas. Existían muchos abusos que eran denunciados al Ayuntamiento. Para evitar tal confusión, en la que algunos taxistas cobraban más de lo permitido, el Teniente de Alcalde presentaba en las Comisiones Permanentes del 28 de agosto la siguiente moción:

<<…Vista moción presentada por el señor Teniente de Alcalde don Ramón Orta Rebollo, el que haciéndose eco de las constantes protestas por las irregularidades que cometen los taxistas de esta capital, propone la revisión de las tarifas de automóviles de alquiler, con carácter provisional hasta tanto sean provistos de aparatos taxímetros, para lo cual se dará a sus propietarios un plazo prudencial e inalterable; por unanimidad se acordó aprobar dicha moción y facultar al señor Alcalde y al autor de la moción para que concurriesen a la revisión de las tarifas poniéndose en relación con el Sindicato Provincial de Transportes…>>.

El día 25 de septiembre del mismo 1946 se decide, según observamos en las Comisiones Permanentes, dejar sobre la mesa la cuestión de las tarifas de los coches de alquiler.

Por fin, el día 4 de octubre de 1946 en las Comisiones Permanentes se acuerda la regulación de las tarifas de los taxistas:

<<…Vista propuesta de tarifa de automóviles de alquiler de esta población, por unanimidad se acuerda su aprobación provisional debiendo regir desde el doce de los corrientes, hasta el treinta y uno de diciembre del presente año, plazo que se concede a los dueños de coches de alquiler para que provean de aparato de taxímetros para poder circular en esta capital desde primero de enero de mil novecientos cuarenta y siete…>>.

A continuación, se aclara, en las mismas Comisiones Permanentes, que en la confección de las tarifas de coches de alquiler han intervenido diversos grupos afectos al tema debatido:

<<…El señor Alcalde hizo constar que dichas tarifas se habían confeccionado después de un detenido estudio y varias resoluciones con los representantes del Sindicato Provincial de Transportes que prestó su colaboración y se ha tenido en cuenta tanto el interés de la población como el de los propietarios de los coches de alquiler…>>.

La plantilla de taxistas de la Plaza de las Monjas iba aumentando. Añadamos algunos nuevos coches:

Comisiones Permanentes del 26 de marzo de 1947:

<<…Visto escrito de don Antonio Moreno Pozo, solicitando autorización para instalación de parada al coche de su propiedad, marca Citroën, matrícula H-1116, se acordó por unanimidad se pone a informe del señor Gestor Delegado de Policía Urbana y Guardia Municipal…>>.

Comisiones Permanentes del 2 de abril de 1947:

<<…Visto escrito presentado por don Fernando Delgado de la Corte en nombre de don Fernando López Franco, solicitando permiso de parada  para el vehículo de turismo Dodge, matrícula SE 12.861; Visto el informe favorable del señor Ingeniero Municipal, por unanimidad se acordó concederle licencia de parada en la plaza de las Monjas…>>.

Los taxistas debían ir provistos de su taxímetro correspondiente, según nos informan las Comisiones Permanentes del día 10 de septiembre de 1947:

<<…A propuesta del señor Alcalde por unanimidad, se acordó proceder a la revisión de las actuales tarifas de los automóviles de alquiler, así como exigir que los mismos se provean de aparatos taxímetros, procediéndose a sancionar con el máximo rigor todo abuso que se cometa por los propietarios o conductores de dichos vehículos…>>.

(Continuará)

 




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