La Puebla se despide de su Romería de la Virgen de la Peña con el Sermón de Súplica y la procesión de los nuevos mayordomos

Una fiesta que está catalogada de interés etnológico y turístico nacional por la Junta de Andalucía y que reúne a numerosos vecinos de los municipios del entorno en honor a una imagen venerada en la comarca desde hace cinco siglos.

Cartel de la Romería de Puebla de este año.
Cartel de la Romería de Puebla de este año.

HBN. Con el recorrido por las calles de La Puebla de la tradicional caballería, acompañada por la Junta de Gobierno de la Hermandad de la Virgen de la Peña de Puebla de Guzmán, se iniciaba el pasado el 29 de abril a las 15.00 horas la romería en honor a la Reina del Andévalo. Una fiesta que está catalogada de interés etnológico y turístico nacional por la Junta de Andalucía y que reúne a numerosos vecinos de los municipios del entorno en honor a una imagen venerada en la comarca desde hace cinco siglos. Una romería en la que van de la mano una devoción profunda por la Virgen de la Peña y el amor por las tradiciones de un pueblo, que sigue manteniendo con auténtico anhelo sus costumbres, a pesar del paso de los años.

Virgen de la Peña. / Foto: Emilio Romero.
Virgen de la Peña. / Foto: Emilio Romero.

El recorrido se iniciaba, como es tradicional, desde la Casa de la Hermandad, situada en la Plaza Nueva, por parte de los miembros de la Junta de Gobierno junto con el tamboril, que iba desgranando los toques típicos de la fiesta y al que se fueron sumando, en su recorrido por gran parte de las calles de La Puebla, el resto de jinetes y de aquellas gabachas que acompañan esta procesión solemne que reúne cada año a miles de caballos, mostrando una imagen única de una localidad que apenas suma más de 3.000 residentes de forma habitual, pero que ve multiplicarse su población durante estos días con paisanos procedentes de todos los rincones del país.

Tras el itinerario por la localidad y una vez que culminaba el recorrido oficial, se inició la peregrinación al Cerro del Águila, en el que se ubica la ermita de la Virgen de la Peña y en cuyo camino se pudo disfrutar de paisajes de gran belleza, sobre el que se asientan puntos emblemáticos para los peñeros como la Vuelta de la Galana, la Fuente de la Balsita o la Pisá del Potro, ya en plena cuesta de camino al templo. Con la llegada de la caballería al precioso enclave, situado en el corazón de la comarca y desde el que se divisa gran parte de las localidades del entorno, se iniciaba la eucaristía en honor a la sagrada imagen, en la que participó el Coro de la Virgen de la Peña y que reunía a centenares de devotos que, desde la propia ermita o en las inmediaciones, suelen seguir la ceremonia con devoción y fervor.

Los caballos tienen un enorme protagonismo en esta fiesta. / Foto: Emilio Romero.
Los caballos tienen un enorme protagonismo en esta fiesta. / Foto: Emilio Romero.

Tras las celebraciones religiosas y ya entrada la noche, la fiesta se trasladaba al núcleo urbano, en el que los miles de jinetes y caballos que participaban en la procesión, recorrían ahora las callejuelas y alrededores al son de las coplas y tonás tradicionales, efectuando junto con sus monturas las piruetas y los pasos que se integran en la conocida como doma vaquera, llenando así sus calles de todo un espectáculo por la belleza y calidad de los caballos con los que cuenta el municipio.

El domingo se iniciaba con la llegada a la ermita, a primera hora de la mañana, de los peregrinos que hacían el camino andando desde San Bartolomé de la Torre y la misa de hermandades, en la que las tres formaciones, de Huelva, Madrid y Puebla de Guzmán, celebraron juntas el día de la Virgen de la Peña.




No faltó la tradicional Danza de las Espadas. / Foto: Emilio Romero.
No faltó la tradicional Danza de las Espadas. / Foto: Emilio Romero.

Un poco más tarde, sobre las 12.00 horas, tenía lugar la eucaristía principal para, seguidamente, dar comienzo a la tradicional procesión por el entorno del Cerro del Águila, en la que la sagrada imagen, a hombros de sus devotos y acompañada de sus tradicionales danzadores, que ejecutan la Danza de las Espadas al ritmo del tamboril, recibía el calor y el fervor de sus fieles. Una vez que la Virgen volvía al templo, daba comienzo la tradicional invitación o comida de pobres, en la que se ofrecía a todo el que quisiera, carne en caldereta, vino y pan, como es tradición en la localidad desde hace siglos.

Considerada una de las tradiciones emblemáticas de la fiesta, esta comida de pobres se repite varios días de la romería, como un recordatorio de aquellas acciones de caridad que ejercían los mayordomos de la Virgen de la Peña en tiempos de necesidad en los que, como requisito fundamental para la celebración de la fiesta, se debía ofrecer comida al hambriento aliviando sus necesidades.

La Romería finaliza este martes. / Foto: Emilio Romero.
La Romería finaliza este martes. / Foto: Emilio Romero.

Una vez finalizaba la Eucaristía y la procesión del lunes, se produjo la bajada de la caballería al municipio a partir de las siete de la tarde con la consiguiente procesión a caballo por las calles de la localidad. El Sermón de Súplica de este martes, a cargo del Reverendo Padre Jesús Calles Fernández, y la procesión presidida por los nuevos mayordomos cierran los actos oficiales de la romería tras cuatro días de fiesta y de devoción popular.

La devoción hacia la Virgen de la Peña se remonta al siglo XV, cuando un pastor de nombre Alonso Gómez, encontró dos imágenes marianas en el Prado de Osma, en el municipio de El Almendro. La tradición refiere que la Virgen se le apareció al pastor rogándole la construcción de una ermita en el mismo lugar para una de las imágenes, la Virgen de Piedras Albas, y el traslado de la otra, la Virgen de la Peña, al conocido como Cerro del Águila, en el que se asienta actualmente su Santuario y que se ha convertido en lugar de peregrinación para miles de devotos durante todo el año.




Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.