HBN. El Gran Teatro de Huelva se llenó este lunes para celebrar a la buena gente. Catorce onubenses procedentes de distintos puntos de la provincia subieron al escenario de los VIII Premios Buena Gente de Huelva para recibir el reconocimiento por unos valores que no se reflejan en un currículo: generosidad, solidaridad, cercanía, entrega a los demás, amistad y compromiso con su entorno.
Los premios, promovidos por Huelva Buenas Noticias y la Fundación Cajasol, celebraron así una nueva edición reuniendo sobre las tablas del Gran Teatro historias muy diferentes entre sí. Personas de distintas edades, profesiones y localidades, con trayectorias que discurren por ámbitos tan diversos como la educación, la empresa, la solidaridad, la cultura, las hermandades, el movimiento vecinal o el trabajo cotidiano.
La gala, presentada por Mari Paz Díaz, comenzó con una actuación musical de Marideli Rodríguez Navarro, al piano, y María Barrio Insausti, a la flauta, antes de dar paso a un vídeo que introdujo el espíritu de los premios. Posteriormente subieron al escenario Matilde Valdivia y Ramón Fernández Beviá, quienes dirigieron unas palabras al público como representantes de las entidades organizadoras.
Siete reconocimientos a otras tantas buenas gentes
La primera parte estuvo dedicada a los siete nominados que habían obtenido el segundo mayor respaldo en las votaciones, todos ellos distinguidos públicamente como Buenas Gentes de Huelva.
Mercedes Carmona Santos, de Higuera de la Sierra, recibió su reconocimiento de manos de José Manuel Borrero. Una mujer sencilla y atenta, acostumbrada a mirar a los demás desde la comprensión y a hacer más agradable la vida de quienes tiene alrededor.
Andrés González, «Andrés el Lepe», recibió el suyo de Pastora Giménez. Cantaor, humorista y hombre dispuesto siempre a colaborar, Andrés ha convertido muchas veces el arte, la gracia y la alegría en instrumentos para ayudar a los demás.
Manuel Rivas Pérez, Manolo Rivas, fue reconocido por José María Mayo. Vital, optimista y dueño de una sonrisa casi permanente, ha hecho de la amistad, la familia, el trabajo y la armonía con quienes le rodean algunas de las constantes de su vida.
Pilar Vizcaíno Macías recibió la distinción de manos de Jaime Pérez. Su compromiso social, su fe y una trayectoria marcada por la defensa de la dignidad de las personas han acompañado durante años a una mujer que entiende la solidaridad desde la acción.
José Nicolás Jesús Rodríguez recibió el reconocimiento de manos de Alberto Fernández, mientras que David Toscano, presidente de la Diputación Provincial de Huelva, fue el encargado de entregárselo a Camilo Romero González, cuya vocación de servicio se ha expresado tanto en su trabajo en la institución provincial como en su intensa vinculación a las hermandades del Nazareno y de la Cinta.
La alcaldesa de Huelva, Pilar Miranda, completó esta primera entrega distinguiendo a Francisco Díaz Mingorance, Paco Díaz, empresario lepero que, después de una importante trayectoria profesional, continúa situando el principal patrimonio de una persona en algo que no figura en las cuentas bancarias: los valores.
Pilar Vizcaíno tomó la palabra en nombre de los siete reconocidos, poniendo voz a un grupo de personas con historias y procedencias muy distintas, reunidas esa noche por una misma condición.
Tras este primer bloque, la música volvió a ocupar el escenario antes de comenzar la entrega de los siete restantes galardones.
Los siete Premios Buena Gente de Huelva más votados
La segunda parte de la gala estuvo protagonizada por las siete personas que habían recibido mayor número de votos.
La ceremonia continuó entonces con ese mismo formato especialmente cercano. Mientras cada galardonado recorría el camino desde su asiento entre el público hasta el escenario, Mari Paz Díaz realizaba una breve glosa sobre su vida, incorporando detalles personales que despertaron la atención y, en algunos casos, la emoción de los presentes.
El primero fue Juan Garrido Pinzón, «Juanito Pinzón», que recibió el premio de manos del alcalde de Moguer, Gustavo Cuéllar. Músico desde niño, dinamizador incansable y hombre inseparable de una sonrisa, Juanito ha pasado buena parte de su vida poniendo música y alegría a la de los demás. Un verdadero contagiador de sonrisas.
A continuación llegó el turno de Fernando Fernández Bernal, acompañado para la entrega por la delegada de Economía, Lucía Núñez. Su historia habla de esfuerzo desde la infancia, del recuerdo imborrable de su madre Andrea, de trabajo, familia y compromiso con su entorno.
El presidente de la Autoridad Portuaria de Huelva, Manuel Alberto Santana, hizo entrega del premio a Pepa Romero Arrayás, cuya trayectoria de compromiso y solidaridad ha estado estrechamente vinculada a Cáritas y a la atención a quienes atraviesan situaciones de dificultad.
Uno de los momentos especialmente entrañables de la noche llegó con María Maestre Galán, «Mariquita la de Los Enamorados», que recibió su premio de manos del presidente de la Diputación Provincial de Huelva, David Toscano. Desde Aroche, y a sus 85 años, Mariquita representa esa solidaridad cotidiana que se construye cuidando, ayudando y permaneciendo atenta a familiares, vecinos y amigos.
Después fue llamada Mariló Guzmán Franco, que recibió la distinción de manos del rector de la Universidad de Huelva, José Rodríguez, y del alcalde de Chucena. Profesora universitaria y actual vicerrectora de Estudiantes, Mariló ha resumido su particular manera de entender la generosidad en una idea tan sencilla como poderosa: «El mejor regalo es nuestro tiempo».
La subdelegada del Gobierno, María José Rico, entregó el premio a Ascensión González Rodríguez, Chony González. Su vida constituye un largo recorrido de acogida y ayuda a los demás, desde el Hogar Infantil de Ayamonte y Valdocco hasta su decisiva participación en los comienzos de Proyecto Hombre Huelva. Una trayectoria en la que fe, acogida y compromiso han caminado de la mano.
El último de los galardonados fue Antonio González Domínguez, que recibió su premio de manos de la alcaldesa de Huelva, Pilar Miranda. Maestro durante más de cuatro décadas y profundamente vinculado a la Hispanidad, Cáritas y Valdocco, Antonio ha formulado una definición que resume buena parte del espíritu de estos premios: buena persona es aquella que consigue «dejar a las personas un poco mejor de como se las encontró».
Cada uno de los siete premiados tuvo además la oportunidad de dirigirse al público tras recibir su galardón, incorporando a la ceremonia sus recuerdos, agradecimientos y emociones.
De sus palabras surgieron mensajes de notable calado humano. Uno de los más repetidos fue la convicción de que hay muchas más personas buenas que malas, una idea en la que coincidieron varios de los premiados. También apareció de manera recurrente la importancia de educar en valores y transmitir a las nuevas generaciones aquellos que, en muchos casos, ellos mismos recibieron de sus padres y abuelos.
La imagen de la buena gente de Huelva
Concluidas las entregas, Pilar Miranda permaneció en el escenario para pronunciar las palabras finales del turno institucional. En una emocionante intervención, en la que se refirió personalmente a cada uno de los catorce homenajeados, la alcaldesa puso en valor el principal patrimonio de Huelva: su gente.
La música volvió después al Gran Teatro antes de llegar a uno de los momentos que mejor resumía lo vivido durante la gala: la fotografía de familia.
Premiados y reconocidos regresaron entonces al escenario para compartir una imagen que reunía catorce nombres y catorce historias difícilmente comparables entre sí. Desde los 85 años de Mariquita hasta las experiencias profesionales, familiares, solidarias, educativas, artísticas, cofrades, empresariales o vecinales de los restantes protagonistas, cada uno había llegado hasta allí por un camino diferente.
Ahí continúa estando el sentido de los Premios Buena Gente de Huelva después de ocho ediciones. No existe una única manera de ser buena persona. Puede encontrarse en quien dedica su tiempo a escuchar, en quien cuida a su familia o a sus vecinos, en quien utiliza su profesión para ayudar, en quien abre una puerta cuando alguien la necesita, en quien educa, acompaña, hace reír, crea oportunidades o sencillamente trata a los demás con respeto.
El Gran Teatro lleno fue este lunes testigo de todo ello. Durante algo más de una hora, Huelva puso nombres y rostros a catorce personas. Catorce buenas gentes que representan a tantas otras que, sin premios ni escenarios, hacen cada día un poco mejor esta provincia.
Fotos: Rafael García Rebollo.






































3 comentarios en «Huelva celebra a su buena gente en una emotiva gala con el Gran Teatro lleno»
Enhorabuena a la organización y los reconocimientos.
Una vez más Enhorabuena a la iniciativa de Huelva Buenas Noticias con su alianza con la Fundación Caja Sol. Un acto entrañable que muestra Esperanza en la humanidad. Y como no a tod@s mi enhorabuena.
Me permito señalar en medio de tanta buena gente a Choni con quien comparto caminos de vida y amistad hacia ella y su familia.
A Fernando Fernández compartiendo la promoción de las personas desde el movimiento vecinal y el Distrito V.
A Antonio González tan presente en el barrio de la Hispanidad, haciendo de la educación un instrumento para la autonomía y desde la Fundación Valdocco animando el buen hacer en la zona. Gracias, gracias, gracias.??
Buena gente presentada por una buena persona.
Enhorabuena para todos ellos y para Mari Paz.