HBN. Punta Umbría y El Portil se preparan para anticiparse a la llegada de la procesionaria del pino, una especie cuyas orugas pueden provocar molestias y reacciones tanto en personas como en mascotas. El Ayuntamiento ha sacado a licitación una nueva campaña de control que contempla el tratamiento preventivo de al menos 900 pinos piñoneros en los dos núcleos urbanos.
El contrato cuenta con un presupuesto de 18.150 euros, IVA incluido, y establece que los trabajos deberán realizarse entre la segunda quincena de octubre y el final de noviembre. Las empresas interesadas podrán presentar sus ofertas hasta el próximo 23 de septiembre.
Colegios y parques, entre las zonas prioritarias
La campaña prestará especial atención a los espacios donde se concentra una mayor presencia de vecinos, especialmente niños. Por ello, las primeras actuaciones se llevarán a cabo en los cuatro colegios de Educación Infantil y Primaria del municipio —CEIP Enebral, CEIP Santo Cristo del Mar, CEIP San Sebastián y CEIP Virgen del Carmen—, además de la guardería La Cabrita.
También tendrán prioridad las nuevas instalaciones del Centro Municipal de Diversidad Funcional, ubicado en el antiguo colegio Gaviota, y sus alrededores, así como el entorno de la Escuela de Adultos El Galeón.
El listado de zonas prioritarias incluye igualmente parques, plazas y espacios ajardinados de Punta Umbría y El Portil. Entre ellos figuran el Parque Virgen del Carmen, la plaza 26 de Abril, el Parque El Tomillo de El Portil, los jardines de la barriada Juan Carlos I, la plaza Rafael Alberti, las barriadas Virgen del Rocío y 28 de Febrero y la plaza de los Rosales.
A estos puntos se suman otras plazas como Eloy Martín Mayor, Piletas, Piscis, Apolo, Pinea, Lucerna, Nautas, Helios, Selena y Neptuno, además del Centro de Salud de El Portil y su aparcamiento, la Escuela de Piragüismo, la Oficina de Turismo, el Parque de la Ronda del Foro o el Complejo Deportivo José Hernández Albarracín.
¿Cómo se tratarán los pinos?
El procedimiento elegido será la endoterapia, una técnica que consiste en introducir el producto fitosanitario directamente en el tronco del árbol. El producto se distribuye posteriormente a través de la savia por las distintas partes del pino.
El objetivo es que las larvas ingieran el producto al alimentarse del árbol, contribuyendo así a controlar su desarrollo y reducir tanto la proliferación de la especie como la aparición de sus característicos bolsones o nidos.
El contrato establece un mínimo de 900 ejemplares tratados, aunque las empresas podrán mejorar su oferta incrementando el número de pinos incluidos en la campaña. Si en las ubicaciones inicialmente señaladas no se alcanzara esa cifra, el Servicio Municipal de Medio Ambiente determinará nuevos ejemplares hasta completar el mínimo establecido. Además, los árboles tratados deberán quedar georreferenciados e identificados mediante pintura u otro sistema inocuo para facilitar su localización y seguimiento.
Productos autorizados y control municipal
El pliego establece también requisitos específicos para los productos que se utilicen durante la campaña. Deberán proceder de fabricantes acreditados, estar registrados, correctamente envasados y etiquetados y contar con autorización para el uso previsto.
En caso de que existan diferentes productos con una eficacia equivalente, se deberán priorizar aquellos que presenten menor riesgo para las personas y el medio ambiente. El Área Municipal de Medio Ambiente será la encargada de realizar el seguimiento de los trabajos. Para ello, recibirá los correspondientes partes de actuación, en los que deberán constar los productos empleados y las posibles incidencias detectadas durante la campaña.
El alcalde de Punta Umbría, José Carlos Hernández Cansino, ha defendido la importancia de actuar antes de que aumente la presencia de la procesionaria, especialmente en lugares como colegios, parques, plazas y zonas deportivas.
La campaña busca así adelantarse a la temporada de mayor presencia de la especie y concentrar los tratamientos en aquellos puntos del municipio donde existe una mayor interacción entre los pinos y la población.
















