Nominados a los Premios Buena Gente de Huelva

Mariló Guzmán, el amor traducido en tiempo

La chucenera, vicerrectora de Estudiantes de la Uhu, está nominada a los Premios Buena Gente de Huelva, en su octava edición

Mariló Guzmán Buena Gente

Mariló Guzmán Buena Gente HuelvaRFB. La generosidad es uno de los atributos principales de la buena gente, y sobre ella parece apoyarse en gran medida la forma de estar en la vida de Mariló Guzmán Franco. Bastan unos segundos en su presencia para que cualquier persona mínimamente intuitiva perciba que tiene delante a una verdadera buena persona. Solo con el gesto y la mirada. Si después hablas con ella, lo natural es que esa primera impresión no solo se confirme, sino que se multiplique.

Nos vemos en Punta Umbría, y nuestra protagonista está cariñosamente acompañada de su hijo, Fernando, y su orgullosa madre, Pepita. Entablamos una charla amena, de buenas vibraciones, tal exactamente como esperábamos.


Mariló Guzmán Buena Gente Huelva 2Tiene claro Mariló que esa generosidad de la que hablábamos no siempre consiste en dar cosas. Concede un valor extraordinario a algo que todos poseemos pero cada vez parece escasearnos más: el tiempo. Tiempo para escuchar, para acompañar, para compartir, para estar cuando alguien lo necesita. «El mejor regalo es nuestro tiempo», sostiene.

Para buscar las primeras raíces de esa forma de ser hay que viajar hasta Chucena. Allí nació, creció y vivió hasta los 18 años y allí sitúa buena parte de las claves que permiten entender su visión del mundo. Chucena continúa ocupando un espacio emocional muy especial en Mariló, de esos que el paso de los años y la distancia no consiguen reducir.

Mariló Guzmán Buena Gente Huelva 3Creció en una familia de seis miembros —sus padres,  Serafín y Pepita; sus abuelos maternos, Fernando y Dolores; su hermano, Antonio Fernando, y ella— extraordinariamente unida. Su padre y sus abuelos, vinculados a la agricultura y sabedores de que va eso del reputado mosto de Chucena, le mostraron el valor del esfuerzo, la planificación y la constancia. De su madre y sus abuelas recibió otra enseñanza igualmente decisiva: el cuidado, la generosidad y la dedicación a la familia. Y junto a todo ello estuvo la Fe, presente desde sus primeros años y determinante en su forma de entender la vida.


Sus recuerdos infantiles tienen inevitablemente paisaje chucenero. En casa se hablaba de viñas, olivos, trigo y girasoles, del tiempo y de sus consecuencias para el campo. Fuera estaban las calles, los amigos y una forma de convivencia en la que niños de diferentes edades jugaban juntos.

Mariló Guzmán Buena Gente Huelva 4Incluso su propia casa disponía de un escenario privilegiado para aquello. Lo llamaban «nuestro callejón», un espacio comunicado con la vivienda por el que pasaron partidos de fútbol y baloncesto, ping-pong, futbolín, canicas, trompos, combas y pandillas diferentes. Su hermano y ella lo compartían con sus amigos y siempre parecía haber sitio para alguien más.

Una segunda geografía de su infancia conduce hasta Punta Umbría. Allí pasaba los veranos con la familia paterna —abuelo Nono y abuela Nona; y los tíos paternos Manolo, Conchita, Santiago y Josefita—, entre baños en la ría y La Canaleta, juegos y jornadas que parecían interminables. Algunos recuerdos conservan incluso la precisión de una escena cinematográfica: su tío Santiago —tito Yayo— llevando a los niños a la playa en un Renault 4 descapotable, los paseos por la ría en el ‘Vicmar’, el pequeño barco familiar, o aquellas travesías en canoa hasta Huelva para pasar la tarde en el parque de las Palomas.

Mariló Guzmán Buena Gente Huelva 5Pero entre todos los recuerdos de aquellos años hay uno que terminó teniendo consecuencias para el resto de su vida: el colegio.

Estudió desde los cuatro hasta los catorce años en el Manuel Siurot de Chucena. Observaba a sus maestros enseñar, corregir y acompañar a los alumnos y después reproducía aquellas escenas en sus juegos. Sin saberlo todavía, estaba ensayando su futuro. La vocación docente había comenzado a aparecer.

Después llegarían BUP y COU en el actual IES Campo de Tejada de Paterna del Campo. Formó parte de su primera promoción junto a jóvenes procedentes de Chucena, Manzanilla, Paterna y Escacena. Aquella experiencia amplió su mundo sin romper el vínculo con sus raíces y reforzó una idea que reaparecería constantemente en su trayectoria: aprender significa también convivir, compartir y crecer junto a otras personas.

Mariló Guzmán Buena Gente Huelva 6Por eso le resulta difícil imaginar qué habría sido de su vida sin la educación. Si hubiese tenido que elegir otro camino, piensa en la Psicología, la Educación Social o incluso el Periodismo. Profesiones distintas, pero con un elemento común que para ella resulta esencial: las personas. Escuchar, comprender, acompañar y comunicar.

Finalmente fue la Universidad la que le permitió convertir aquella inclinación temprana en profesión.

Su vinculación con la Universidad de Huelva comenzó como estudiante en 1993. Tras completar la Diplomatura, la Licenciatura y los estudios de Doctorado, en 1999 se incorporó como profesora al Departamento de Educación, actualmente Pedagogía. Desde entonces, docencia, investigación y relación con el alumnado han marcado su recorrido profesional.

Mariló Guzmán Buena Gente Huelva 7En 2019 asumió la Dirección de Atención, Orientación y Voluntariado. Durante seis años pudo desarrollar una vertiente que conectaba especialmente bien con su forma de entender la Universidad: orientación, participación estudiantil, iniciativas sociales y voluntariado.

Desde 2025 es vicerrectora de Estudiantes de la Universidad de Huelva. Pero detrás de los cargos permanece aquella vocación nacida frente a sus maestros de Chucena. Entiende la Universidad no exclusivamente como un lugar donde adquirir conocimientos, sino también como un espacio de oportunidades, crecimiento personal y acompañamiento.

Cuando intenta definirse, de hecho, le cuesta hacerlo mediante adjetivos. Prefiere hablar de aquello que considera importante:

Mariló Guzmán Buena Gente Huelva 8«Soy una persona muy familiar, muy conectada en el día a día con los miembros de mi familia. También me considero una persona agradecida. Me sale de forma constante, desde el corazón. No sé hacer un análisis de mí misma de manera individual, porque cuando pienso en quién soy aparecen también todas las personas que tengo alrededor, en los distintos ámbitos de mi vida».

Y añade algo que encaja especialmente bien con la mujer que hemos ido descubriendo: «Me gusta la humildad y la sencillez; es un estado en el que me siento cómoda. Compartir, colaborar, sumar y ayudar… me hacen sentir viva».

En esa manera de mirar a los demás han intervenido muchas personas. Maestros, catequistas, profesores universitarios que posteriormente se convirtieron en compañeros y personas encontradas a lo largo de los años. Pero entre todas ellas guarda un lugar especial para Tita Concha, tía abuela paterna que fue Carmelita Descalza desde los 18 años hasta su fallecimiento en el convento de San José del Carmen, en el barrio de Santa Cruz de Sevilla.

Mariló Guzmán Buena Gente Huelva 9Y al evocarla, la expresión de Mariló resulta difícil de mejorar:

«Sus visitas las recuerdo como ratitos celestiales. Y, entre rejas, nos dejó mucho más que recuerdos: nos transmitió mensajes de entrega y serenidad, de Fe y felicidad, de luz y santidad. Su ejemplo sigue siendo para mí una huella que permanece en el tiempo y su rostro, una imagen de paz».

Hoy esos valores tienen también una dirección generacional. Su hijo Fernando y sus sobrinas Elena, Laura y Ana forman parte de esa familia que sigue sintiendo como una piña. Con ellos comparte aquello que recibió de padres y abuelos —responsabilidad, esfuerzo, constancia, humildad o solidaridad—, pero rechaza entender esa transmisión como un camino de una sola dirección. Está convencida de que los adultos también tienen mucho que aprender de los jóvenes. Quizá por su dedicación a la educación, concede especial importancia a esa capacidad de aprender del otro.

Mariló Guzmán Buena Gente Huelva 10En una época dominada por las prisas, las obligaciones y las agendas, Mariló admira especialmente a quienes deciden entregar una parte del suyo a otras personas. Precisamente porque se ha convertido en un bien escaso, dedicar tiempo a escuchar, acompañar o ayudar constituye para ella una de las demostraciones más valiosas de interés por los demás. «Me conmueve encontrar ejemplos de solidaridad, generosidad y compromiso –explica- precisamente porque regalar nuestro tiempo constituye una de las formas más hermosas de demostrar cuánto nos importan las personas».

Su propia definición de «buena gente» parte de una mirada comprensiva sobre el ser humano. Y comienza con una afirmación rotunda: «Las personas somos buenas por naturaleza». Después introduce los matices: «Todos somos buenas personas, aunque tenemos momentos, circunstancias y situaciones que pueden hacernos reaccionar de una manera que no es la que hubiéramos querido. Somos humanos, tenemos días buenos y días menos buenos, nos equivocamos y aprendemos».

Añade que «Para mí, ser buena gente tiene mucho que ver con la intención y con la manera en que tratamos a los demás. Es saber escuchar, ponerse en el lugar del otro, tender una mano cuando alguien lo necesita, alegrarse por los demás y tratar de hacer la vida un poquito más fácil a las personas que están a nuestro alrededor».

Algo parecido ocurre cuando habla de felicidad. No la contempla como una meta que se alcanza definitivamente. También aquí merece la pena escucharla: «La felicidad no la entiendo tanto como un estado, una meta o un sentimiento concreto, sino como una forma de caminar por la vida. Es una manera de mirar, de afrontar lo que nos sucede y de valorar lo que tenemos».

Y esa felicidad no necesita acontecimientos extraordinarios. Puede aparecer en una conversación, un reencuentro, una sonrisa, un abrazo o simplemente en compartir tiempo con las personas queridas. Son esos instantes cotidianos los que, como ella dice, terminan convirtiéndose en «verdaderos regalos».

Mariló Guzmán Buena Gente Huelva 11Si tuviera que condensarlo todavía más, Mariló lo hace en una frase bien nítida: «Mis claves de la felicidad son la paz para vivir, la serenidad para afrontar, la gratitud para valorar, la Fe para confiar y el cariño para compartir».

Es una síntesis que, de alguna manera, vuelve a llevarla al principio. A aquella familia de Chucena, a los maestros que despertaron su vocación, a «nuestro callejón» lleno de niños y a una infancia de aprendizaje feliz.

Muchos años después, aquella niña que jugaba a ser maestra ha hecho de la educación su profesión y de la Universidad de Huelva buena parte de su vida. Y entre las raíces de Chucena y las responsabilidades que hoy asume sigue reconociéndose en algo bastante más sencillo que cualquier cargo: educar, compartir y sentirse útil a los demás.

Cuando Mariló Guzmán asegura que «el mejor regalo es nuestro tiempo», no está hablando simplemente de tiempo. Está hablando de algo bastante más valioso: de regalar a los demás una pequeña parte de nuestra propia vida.

 

Fotos: Edith-HBN.

Los premios Buena Gente de Huelva son promovidos por la Fundación Cajasol y Huelva Buenas Noticias. Tienen por objeto difundir modelos de generosidad, entrega y honestidad. De servicio a los demás, valores humanos, independientemente de las actividades o ámbitos de las personas, de su notoriedad o anonimato. Homenajear a los buena gente es el propósito de estos premios, refrendados a nivel popular.

7 comentarios en «Mariló Guzmán, el amor traducido en tiempo»

  1. Mariló es además un encanto de persona, son los genes de unos padres maravillosos a los que todos admiramos. Mariló te mereces lo mejor. Un beso

  2. Un retrato humano y profesional muy acertado, de una excelente persona, una gran académica, profesora dedicada y vocacional y excelente Vicerrectora de Estudiantes. Mariló es la viva imagen de la ALEGRÍA, la CORDIALIDAD y la AMISTAD.

  3. Mariló: un remanso de paz, de saber estar y de saber andar por la vida en los tiempos tan difíciles que nos toca vivir.
    Felicidades Mariló, te lo mereces. Disfrútalo con tus gentes.

  4. Qué bonita la vida que nos regala amor a través de personas maravillosas como tú Mariló, gracias por ser y por estar. Te abrazo fuerte.

  5. Quienes hemos tenido la suerte de conocer a Mariló Guzmán creo que podemos saber lo que significa conocer a una bella persona. Transmite confianza y honestidad en cada gesto. Donde ella esté, la armonía existe

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