Adolfo Morales. El próximo 17 de septiembre Huelva celebrará una fecha especial: 150 años desde que, en 1876, Alfonso XII concedió a la entonces villa el título de ciudad.
Huelva no nació como municipio aquel año. Su historia municipal es medieval y desde 1833 ya era capital de la provincia. Lo que recibió en 1876 fue el reconocimiento oficial como ciudad.
¿Por qué Huelva y no Riotinto o Niebla?
Riotinto era el corazón de la minería, pero Huelva era la puerta de salida de aquella riqueza: puerto, muelles, ferrocarril y ría. Niebla tenía una historia mucho más antigua, pero no recibiría el título de ciudad hasta 1921.
Huelva representaba entonces el futuro. Crecía, llegaban empresas, trabajadores e inversiones y la minería transformaba la ciudad.
Después llegaría, en los años sesenta, el Polo de Promoción Industrial. Trajo empleo, riqueza, infraestructuras y una nueva etapa de prosperidad. Pero también dejó una factura que todavía estamos pagando: contaminación atmosférica y una profunda transformación de nuestro entorno. Algunos estudios han encontrado asociaciones entre determinados contaminantes y la mortalidad, especialmente por enfermedades respiratorias, aunque no permiten atribuir directamente los casos de cáncer a la industria.
Y aquella ría que, entre comillas, nos abría al mundo, terminó recibiendo una parte importante de esa historia industrial. Sus sedimentos presentan concentraciones elevadas de metales contaminantes.
Hoy Huelva ronda los 144.000 habitantes.
Celebrar 150 años como ciudad debería servir para recordar lo conseguido, pero también para mirar de frente lo perdido.
Porque una ciudad no solo crece cuando gana habitantes. También crece cuando aprende de su historia.
Felicidades Huelva!!














