Redacción. ‘Fedra, en los infiernos’ clausura hoy el Festival Castillo de Niebla con todas las localidades agotadas. La obra pone el broche final a la 41 edición del certamen onubense.
El Festival de Teatro y Danza Castillo de Niebla, producido por la Diputación de Huelva, cierra su programación con esta tragedia contemporánea. La representación llega tras su reciente estreno en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida.
La producción cuenta con la participación del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, La Raíz Producciones y Coribante Producciones. Además, reúne sobre el escenario a un destacado elenco teatral.
La actriz Lydia Bosch protagoniza ‘Fedra, en los infiernos’. Su participación supone su regreso a los escenarios teatrales después de 37 años.
La dirección corre a cargo de José María del Castillo, responsable también de esta reformulación del mito clásico. La propuesta acerca la historia de Fedra al público del siglo XXI.
Una nueva mirada al mito de Fedra
La obra presenta a Fedra como una mujer marcada por el fuego, la culpa y el peso de la Historia. Tras su muerte, su alma permanece ligada a su pasión por Hipólito, su hijastro.
En el Inframundo, Fedra busca una segunda oportunidad. Para conseguirla, establece un pacto con Las Moiras, las Hermanas del Destino.
Gracias a este acuerdo, regresa a la vida para intentar reescribir su historia. Además, busca encontrar la paz que nunca consiguió durante su primera existencia.
Sin embargo, su regreso plantea una cuestión fundamental. ¿Podrá controlar sus emociones cuando vuelva a encontrarse con Hipólito?
La obra explora así las pasiones humanas, los deseos prohibidos, los juicios morales y la culpabilidad. También reflexiona sobre la forma en que la sociedad convierte la culpa en pecado.
Esta nueva Fedra combina tragedia, ironía y una mirada crítica. El montaje presenta a una protagonista vulnerable, intensa y plenamente conectada con los conflictos del presente.
Un montaje contemporáneo y multidisciplinar
La puesta en escena utiliza diferentes recursos para acercar al público al universo de Fedra. Entre ellos destaca la ruptura de la cuarta pared.
La protagonista interpela directamente a los espectadores. De esta forma, el montaje rompe la distancia tradicional entre el escenario y el patio de butacas.
Además, la producción reformula el coro griego desde una perspectiva contemporánea. El coro acompaña a Fedra, la alerta y mantiene la tensión durante diferentes momentos de la historia.
El espectáculo incorpora también elementos actuales en la dramaturgia y el discurso escénico. Estos recursos aportan ritmo y favorecen una representación dinámica.
El elenco trabaja además con una gran expresividad corporal. La propuesta combina movimiento y plasticidad para representar el mundo sensorial de la protagonista.
La música tiene un papel destacado dentro del montaje. Alejandro Cruz Benavides, reconocido con varios Premios Max, ha creado la composición musical del espectáculo.
Asimismo, el coreógrafo Benjamín Leiva participa en la propuesta escénica. Su trayectoria incluye trabajos en los Premios Goya, los Latin Grammy y diferentes espectáculos en Mérida.
La combinación de interpretación, música y movimiento crea una puesta en escena contemporánea y multidisciplinar. El resultado acerca el mito de Fedra a nuevas sensibilidades.
Lydia Bosch encabeza un amplio elenco
Junto a Lydia Bosch, el reparto incluye a Julio Peña y Alejandro Albarracín. Los actores comparten escenario con profesionales de amplia trayectoria.
El elenco apuesta por una interpretación basada en la expresividad y la intensidad emocional. Así, la propuesta convierte los conflictos internos de Fedra en el eje del espectáculo.
El montaje presenta una Fedra atemporal, pero vinculada al pensamiento y los debates del siglo XXI. Su historia aborda cuestiones como el deseo, la culpa y el juicio social.
José María del Castillo: «Fedra merece una segunda oportunidad»
El director y autor José María del Castillo explica que existen numerosas versiones del mito. Sin embargo, esta propuesta busca ofrecer una mirada especialmente contemporánea, sensible y vulnerable.
La obra concede a Fedra una segunda oportunidad para afrontar su historia. Las Moiras, dueñas del destino, permiten que la protagonista vuelva a la vida con el conocimiento de su primera experiencia.
Esta circunstancia abre nuevas preguntas sobre el destino y el libre albedrío. Fedra deberá descubrir si conocer su pasado juega a su favor o en su contra.
La protagonista aparece como una mujer de fuego y ceniza, valiente pero dolida. También se muestra enamorada, resentida y marcada por la presión social.
Según Del Castillo, esta Fedra habla directamente al público sobre sus miedos y su vulnerabilidad. El personaje intenta comprender unos principios que superan las decisiones individuales.
Finalmente, la nueva versión presenta a Fedra mucho más allá de su condición de esposa de Teseo o enamorada de Hipólito. El personaje reclama su lugar dentro de la Historia.
Con ‘Fedra, en los infiernos’, el Festival Castillo de Niebla cierra su 41 edición con todas las localidades agotadas. La producción ofrece así una mirada renovada sobre uno de los grandes personajes de la tragedia clásica.
















