HBN. La profunda huella que dejó la presencia británica en Huelva es objeto de una nueva investigación que acaba de alcanzar difusión académica internacional. La revista científica Geoheritage, publicación especializada de Springer Nature situada en el primer cuartil (Q1) de Scopus, ha publicado un estudio dedicado específicamente a analizar la dimensión histórica, industrial, social y cultural de ese legado en la provincia onubense.
El trabajo lleva por título “Mining and the British Legacy in Huelva (Spain): A Historical Relationship” —La minería y el legado británico en Huelva (España): una relación histórica— y está firmado por Rafa Vidal-Garduño, Gladys Méndez Naylor y Emilio M. Romero Macías.
La relevancia de la publicación viene reforzada por el posicionamiento académico de Geoheritage. Su clasificación como Q1 en Scopus significa que se encuentra dentro del 25 % de las revistas mejor posicionadas en las categorías científicas en las que alcanza este cuartil, lo que proporciona una significativa proyección internacional a una investigación centrada específicamente en Huelva.
El estudio parte de la gran transformación experimentada por Huelva desde la segunda mitad del siglo XIX como consecuencia de la explotación minera y de la llegada del capital extranjero. La constitución en Glasgow de The Tharsis Sulphur and Copper Company Limited en 1866 y, especialmente, la adquisición de las minas de Riotinto por The Rio Tinto Company Limited en 1873, por 92 millones de pesetas, aparecen como acontecimientos decisivos.
La inversión británica no supuso únicamente una entrada de capital. Con ella llegaron nuevas técnicas de explotación, maquinaria de vapor, instalaciones metalúrgicas, conocimientos de ingeniería y novedosos sistemas de organización empresarial. Huelva pasó así a integrarse de forma directa en los grandes circuitos internacionales de producción y comercialización del mineral.
Ferrocarriles, muelles y una ingeniería pionera
Una de las expresiones más visibles de aquella transformación fue la construcción de una extraordinaria red de infraestructuras. El estudio destaca el ferrocarril entre Riotinto y Huelva, inaugurado en 1875, y los grandes muelles cargaderos que permitían trasladar el mineral hasta los barcos con destino fundamentalmente a los mercados internacionales.
Los investigadores llaman especialmente la atención sobre un aspecto de gran interés histórico y tecnológico: los muelles de Tharsis y Riotinto utilizaron en sus cimentaciones pilotes helicoidales del tipo Mitchell, una tecnología desarrollada por el ingeniero británico Alexander Mitchell en 1834. Su utilización en Tharsis desde 1871 convirtió a Huelva en uno de los lugares pioneros de España en el empleo de este sistema.
Pero el principal interés del artículo reside probablemente en que amplía la mirada más allá de las instalaciones mineras. Los autores entienden el legado británico como un conjunto de elementos materiales e inmateriales que todavía forman parte de la identidad de Huelva.
Otra manera de construir y de vivir
La presencia británica produjo también una particular organización social y urbana. Directivos, técnicos y sus familias conformaron una colonia que mantuvo buena parte de sus costumbres y formas de vida, mientras la población trabajadora española residía en barrios y poblados mineros diferenciados.
De aquel modelo permanecen algunos de los conjuntos arquitectónicos más singulares de la provincia. El artículo analiza Bellavista, en Minas de Riotinto; Pueblo Nuevo, en Tharsis; y el Barrio Reina Victoria de Huelva capital, entre otros ejemplos.
Bellavista reprodujo en pleno territorio onubense elementos característicos del urbanismo victoriano: viviendas unifamiliares, jardines privados, espacios verdes comunes, clubes e instalaciones deportivas. Incluso el diseño de los jardines y la elección de determinadas especies vegetales formaban parte de aquella importación de modos de vida británicos.
En el Barrio Reina Victoria, construido para trabajadores de la compañía en Huelva, los autores encuentran igualmente la influencia de las ciudades jardín británicas y de las nuevas preocupaciones por la salubridad, mediante espacios abiertos, ventilación de las viviendas y separación de los focos considerados insalubres.
Punta Umbría y las casas de los ingleses
El trabajo dedica también atención a Punta Umbría y a un elemento inseparable de su historia contemporánea: las conocidas casas de los ingleses.
Los autores sitúan en 1880 la creación de un espacio residencial y de veraneo destinado a empleados británicos de la Rio Tinto Company Limited. El conjunto estaba compuesto por catorce viviendas de madera, tipo bungalow, levantadas sobre pilotes, con cubiertas de zinc y galerías exteriores destinadas a proporcionar sombra.
Aquella presencia contribuyó, según el estudio, a consolidar Punta Umbría como lugar de descanso y veraneo, anticipando una vocación turística que terminaría siendo esencial para la localidad.
Educación y medicina
La influencia británica alcanzó ámbitos menos visibles pero de enorme trascendencia social. Uno de ellos fue la educación. Hugh Matheson, presidente de la Rio Tinto Company Limited, impulsó la creación de escuelas para los hijos de la población minera ante los elevados niveles de analfabetismo existentes.
La formación tenía también una evidente utilidad empresarial: trabajadores capaces de leer y escribir podían comprender mejor las normas y desempeñar determinadas funciones. El artículo aborda asimismo el posterior impulso de una Escuela de Minas en Huelva, vinculada a la necesidad de formar técnicos españoles que pudieran ocupar posiciones intermedias entre los responsables británicos y los trabajadores locales.
Especial importancia concede la investigación a la medicina y la salud pública. Frente a una provincia que a finales del XIX padecía enfermedades como el paludismo, infecciones gastrointestinales, anemia y una elevada mortalidad infantil, las compañías británicas implantaron hospitales, clínicas y farmacias e introdujeron prácticas entonces novedosas relacionadas con la esterilización, los historiales clínicos, la prevención y la vigilancia epidemiológica.
Las campañas contra el paludismo, el drenaje de aguas estancadas, la utilización de quinina o las mejoras en ventilación e higiene aparecen así como otra dimensión del proceso modernizador.
De los marineros británicos al nacimiento del deporte moderno
La investigación recoge asimismo la importancia que tuvo el intenso tráfico marítimo generado por la minería. El muelle de Riotinto llegó a disponer, según los datos manejados por los autores, de capacidad para mover unas 2.000 toneladas de mineral diarias, mientras más de 600 barcos británicos llegaban anualmente al puerto de Huelva.
La necesidad de ofrecer a aquellos marineros un lugar donde descansar, leer, escribir a sus familias, tomar café o practicar el culto anglicano estuvo en el origen del Seamen’s Institute, cuyo nacimiento se remonta a una reunión celebrada el 17 de abril de 1889.
Y junto a las costumbres llegaron también los deportes. El estudio aborda el papel desempeñado por los británicos en la introducción en Huelva del fútbol, tenis, cricket y golf. Presta particular atención a William Alexander Mackay y al Huelva Recreation Club, así como al Velódromo, construido en 1892 y considerado el primer estadio oficial de la entidad.
El deporte aparece así no como una anécdota aislada, sino como una de las manifestaciones de una transferencia cultural mucho más amplia que terminó incorporándose a la propia identidad onubense.
Modernización, pero también desigualdad y conflicto
El estudio evita, sin embargo, presentar aquella presencia extranjera únicamente como una historia de progreso. La modernización económica y tecnológica convivió con profundas diferencias sociales, bajos salarios, largas jornadas y una férrea disciplina laboral.
La manifestación más dramática de estas contradicciones llegó con el conflicto de las teleras, el sistema de calcinación al aire libre de las piritas que provocaba una enorme contaminación y graves perjuicios a la población y a la agricultura.
El 4 de febrero de 1888, miles de trabajadores y campesinos se manifestaron contra aquella situación, produciéndose una violenta intervención del ejército. Los acontecimientos, conocidos como el Año de los Tiros, son recogidos en el artículo como uno de los grandes episodios de conflictividad social de la historia onubense y como lo que algunos investigadores han considerado una de las primeras grandes protestas medioambientales del mundo.
Esa dualidad constituye una de las ideas centrales del trabajo: el progreso industrial convivió con la desigualdad social y el deterioro ambiental.
Un patrimonio que sigue vivo
La investigación no se limita a reconstruir el pasado. Sus autores plantean también qué hacer actualmente con el patrimonio que permanece.
Defienden una combinación de restauración y rehabilitación: conservar con fidelidad aquellos elementos históricos, arquitectónicos y simbólicos que proporcionan autenticidad al patrimonio, pero adaptar al mismo tiempo los edificios y espacios a las actuales exigencias de accesibilidad, eficiencia energética, sostenibilidad y uso público.
El objetivo sería que el legado británico no se convierta simplemente en una colección de restos del pasado, sino en un patrimonio vivo, relacionado con museos, actividades culturales, visitas y turismo.
El Parque Minero de Riotinto, los muelles de Riotinto y Tharsis, Bellavista, Pueblo Nuevo, el Barrio Reina Victoria, las casas inglesas de Punta Umbría o Casa Colón constituyen diferentes expresiones de una herencia que, más de un siglo después, continúa formando parte del paisaje y de la identidad de Huelva.
La conclusión del estudio plantea precisamente esa doble lectura. La presencia británica integró a Huelva en la economía internacional y contribuyó a modernizar sus infraestructuras, su tecnología y numerosos aspectos de su vida social. Pero aquel proceso estuvo acompañado de explotación laboral, desigualdad y daños ambientales.
Por ello, los investigadores consideran la experiencia minera onubense un ejemplo especialmente significativo de las contradicciones del primer capitalismo global: innovación y desigualdad, desarrollo y destrucción, memoria y olvido.
Tres autores profesores de la Universidad de Huelva
El estudio está firmado por Rafa Vidal-Garduño, Gladys Méndez Naylor y Emilio M. Romero Macías.
Vidal-Garduño y Romero Macías pertenecen al Departamento de Ingeniería Minera, Mecánica, Energética y de la Construcción de la Universidad de Huelva, mientras que Méndez Naylor forma parte del Departamento de Filología Inglesa de la misma institución.
Según la distribución de tareas recogida por la propia revista, Rafa Vidal-Garduño participó en la redacción original, investigación y visualización del trabajo; Emilio M. Romero Macías, en la redacción original, investigación, recursos y visualización; y Gladys Méndez Naylor, en la revisión y edición, validación y traducción.
Méndez Naylor, licenciada en Filología Inglesa por la Universidad de Sevilla y docente en la Universidad de Huelva desde 2010, centra buena parte de su investigación en los relatos de viajeras inglesas por Andalucía y especialmente en la figura de Elena Whishaw. En abril de 2026 obtuvo además el doctorado por la Universidad de Huelva con una tesis dedicada a la provincia onubense en los libros y guías de viaje en lengua inglesa.
Los tres firman así una investigación de carácter interdisciplinar que lleva a una publicación científica internacional de primer cuartil una parte esencial de la historia contemporánea de Huelva: una herencia británica cuyos efectos siguen siendo perfectamente reconocibles en la provincia actual.














