HBN. Niebla ha vivido este domingo una jornada cargada de emoción con la despedida de los efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) desplegados durante los últimos días para hacer frente al incendio que ha afectado al municipio y a su entorno. Tras la estabilización del fuego, los militares han comenzado su regreso a las bases después de nueve días de intervención.
La salida de los efectivos ha estado acompañada por numerosos vecinos y vecinas de Niebla, que han querido acercarse para trasladarles personalmente su agradecimiento por el trabajo realizado durante la emergencia.
Una despedida entre aplausos y emoción
Entre aplausos, muestras de cariño y palabras de reconocimiento, los iliplenses han despedido a los miembros de la UME, poniendo de manifiesto la huella que su presencia ha dejado en la localidad durante estos días.
La jornada ha estado marcada por una mezcla de emoción y alegría ante la evolución favorable de la emergencia y por el agradecimiento de la población hacia quienes han trabajado sobre el terreno para contener las consecuencias del incendio. La estabilización del fuego llega después de nueve días de emergencia y con unas 38.000 hectáreas afectadas, en un episodio que ha obligado a desplegar un amplio dispositivo de medios de extinción y emergencia.
La despedida de la UME se convierte así en uno de los momentos más simbólicos vividos en Niebla desde el inicio del incendio, con una población que ha querido reconocer públicamente la dedicación y el esfuerzo de los efectivos durante una emergencia que ha marcado estos últimos días en la localidad.















1 comentario en «Niebla despide entre aplausos a la UME tras nueve días de lucha contra el incendio»
Quiero expresar mi más sincero y emocionado agradecimiento a todos los hombres y mujeres de la UME por su entrega incondicional, su valentía y su compromiso con los demás.
En Niebla habéis vuelto a demostrar que, cuando más se os necesita, estáis ahí, trabajando sin descanso y poniendo incluso vuestra propia vida en riesgo para proteger y ayudar a los demás. Una entrega que, lamentablemente, en ocasiones ha tenido el más doloroso de los desenlaces.
Aunque no soy de Niebla, quiero haceros llegar igualmente mi reconocimiento, mi admiración y, sobre todo, mi gratitud. Gracias por estar, por cuidar, por arriesgar y por no rendiros nunca.
Recibid un abrazo enorme y sincero. Gracias, de corazón, por todo lo que hacéis.