HBN. Las universidades de Huelva y Sevilla trabajan conjuntamente en un proyecto piloto para mejorar la seguridad, accesibilidad y eficiencia del parque residencial de Isla Cristina, con especial atención a su comportamiento ante terremotos y posibles inundaciones por tsunami.
La investigación se centra especialmente en las edificaciones construidas antes de la entrada en vigor de las normas sismorresistentes de finales de 1974, analizando tanto sus características constructivas como las condiciones del terreno sobre el que se levantan.
El proyecto, denominado Regeneración Holística de Viviendas Sociales: Obsolescencia, Eficiencia energética, Vulnerabilidad Sísmica y Riesgo de Inundación por Tsunami. Proyecto Piloto: Mejora Plan de Acción Isla Cristina, comenzó en abril de 2025 y ya ha completado su primera anualidad.
El informe presentado el pasado mes de junio recoge información que permitirá avanzar hacia un diagnóstico más preciso del parque residencial y ofrecer al Ayuntamiento herramientas para priorizar futuras actuaciones de rehabilitación.
Conocer el terreno para anticiparse a los terremotos
La Universidad de Huelva lidera los trabajos relacionados con el análisis geológico, geotécnico y geofísico del municipio.
El equipo investigador está realizando campañas de campo y elaborando cartografías geológicas, perfiles geotécnicos y estudios del ruido sísmico ambiental. Estos trabajos permiten conocer las características del subsuelo y determinar cómo pueden influir en la respuesta de los edificios ante un movimiento sísmico.
La investigación contempla también la definición de escenarios sísmicos y de inundación por tsunami, dos elementos fundamentales para evaluar los riesgos a los que puede enfrentarse el municipio.
El profesor de Geología de la Universidad de Huelva Francisco Manuel Alonso se ha mostrado satisfecho con los resultados obtenidos hasta ahora. No obstante, el estudio todavía deberá completarse con un sondeo a 50 metros de profundidad y diferentes ensayos geofísicos, previstos para septiembre, que permitirán determinar la velocidad de propagación de las ondas sísmicas. Una vez completada esta fase, el objetivo será trasladar el conocimiento obtenido tanto a las administraciones como a la ciudadanía.
Edificios estudiados con modelos digitales
La Universidad de Sevilla se encarga de la otra parte fundamental del proyecto: analizar el parque residencial y evaluar la vulnerabilidad de los edificios. El equipo multidisciplinar de especialistas en arquitectura e ingeniería combina inspecciones sobre el terreno con modelos digitales, sistemas de información geográfica (GIS) y herramientas de modelado energético urbano (UBEM).
Este trabajo permite estudiar conjuntamente aspectos estructurales, energéticos y funcionales de las viviendas, así como cuestiones relacionadas con la accesibilidad. La profesora de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad de Sevilla Beatriz Zapico Blanco ha defendido la necesidad de abordar estos edificios desde diferentes perspectivas, ya que su estado no puede analizarse únicamente desde el punto de vista estructural.
Un parque residencial anterior a las actuales normativas
Los primeros resultados del estudio han permitido comprobar que una parte mayoritaria de los edificios analizados fue construida antes de la entrada en vigor de importantes normas de edificación. Esta antigüedad puede traducirse en carencias relacionadas tanto con la seguridad estructural como con las condiciones de habitabilidad y accesibilidad.
Entre los aspectos detectados se encuentran la ausencia de determinados elementos en las zonas comunes, como rampas o ascensores, así como características de las envolventes térmicas que pueden influir en la demanda y el consumo energético de las viviendas. El proyecto pretende integrar toda esta información para obtener una evaluación de vulnerabilidad global, en lugar de analizar cada problema de forma aislada.
Una herramienta para decidir dónde intervenir primero
El objetivo final es que el diagnóstico permita establecer prioridades de intervención y ayudar al Ayuntamiento de Isla Cristina a diseñar políticas de rehabilitación que mejoren la resiliencia del municipio frente a terremotos, tsunamis y los efectos del cambio climático.
Para ello se combinarán los resultados del análisis funcional, constructivo, energético y de accesibilidad con los estudios estructurales y de riesgo sísmico.
El proyecto cuenta con el acompañamiento de los técnicos municipales y está financiado por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT). También participa Arup, consultora especializada en el entorno construido que mantiene un acuerdo de cooperación científica con la Universidad de Sevilla en materia de evaluación estructural y rehabilitación urbana.
Además de mejorar el conocimiento sobre el parque residencial de Isla Cristina, los investigadores consideran que la metodología desarrollada podría trasladarse a otros municipios con características similares, convirtiendo la localidad onubense en un caso piloto para avanzar hacia modelos de rehabilitación urbana más seguros, accesibles y eficientes.














