HBN. El municipio de Almonte ha dado un paso importante en materia de formación y empleo con la recuperación del antiguo Lipruama, que inicia una nueva etapa bajo la denominación de Escuela de Formación Pedro Barrera Abreu. El espacio vuelve a la actividad tras una completa rehabilitación y nace con la vocación de convertirse en un referente para la capacitación profesional tanto en la localidad como en el conjunto de la comarca.
La inauguración oficial ha contado con la presencia de representantes institucionales y responsables de entidades vinculadas al desarrollo territorial. Entre ellos han estado el alcalde de Almonte, Francisco Bella; la delegada territorial de Turismo de la Junta de Andalucía en Huelva, Teresa Herrera; y el director gerente de la Mancomunidad de Desarrollo Condado de Huelva, Adrián Moreno.
Un espacio que vuelve a ponerse al servicio de la ciudadanía
La reapertura supone recuperar un centro que durante años desempeñó un papel destacado en la formación profesional de la zona. Más de 3.000 personas pasaron por sus instalaciones antes de que quedara sin uso.
Ahora, bajo gestión municipal, el edificio recupera su función original con una propuesta adaptada a las necesidades actuales del mercado laboral. Además, su carácter comarcal permitirá extender su influencia más allá de Almonte y atender también a vecinos de municipios cercanos.
El proyecto ha contado con una inversión de 300.000 euros procedentes de una subvención gestionada por la Mancomunidad del Condado de Huelva para el litoral onubense. Esta financiación ha permitido rehabilitar las instalaciones, renovar el equipamiento y dotar al centro de nuevo mobiliario.
Formación vinculada a sectores con demanda laboral
La nueva programación estará orientada a mejorar la inserción laboral de los participantes. Entre las especialidades previstas figuran cursos relacionados con el turismo sostenible, idiomas, construcción, albañilería, fontanería, carpintería, mantenimiento, costura y artesanía.
También se contempla la puesta en marcha de acciones formativas dirigidas a cubrir necesidades detectadas en hoteles, restaurantes, comercios y empresas de la comarca. El objetivo es conectar la formación con las oportunidades reales de empleo existentes en el territorio.
Desde el Ayuntamiento consideran que este modelo permitirá aumentar las posibilidades de incorporación al mercado laboral y favorecer el desarrollo económico local.
Una apuesta por la inclusión y el emprendimiento
La Escuela de Formación Pedro Barrera Abreu también tendrá una marcada dimensión social. El Consistorio pretende impulsar programas específicos para personas en situación de vulnerabilidad o con mayores dificultades para encontrar trabajo.
Estos itinerarios formativos estarán adaptados a diferentes perfiles y capacidades, facilitando tanto el acceso al empleo como el autoempleo y el emprendimiento.
El nombre elegido para el centro rinde homenaje al sacerdote almonteño Pedro Barrera Abreu, canónigo de la Catedral de Valencia, reconocido por su contribución a la educación de las personas más desfavorecidas.
Con esta actuación, Almonte recupera un recurso histórico y lo transforma en una herramienta para afrontar los retos del presente. La reapertura del antiguo Lipruama marca así el inicio de una nueva etapa centrada en la formación, la empleabilidad y el desarrollo de toda la comarca.













