Redacción. La Borriquita de Huelva obtiene el título de Real tras recibir la aprobación de la Casa Real, que ha atendido la solicitud que presentó la corporación después de completar un extenso proceso administrativo, histórico y documental. La concesión supone uno de los hitos más importantes de la historia reciente de esta hermandad onubense.
Juan Carlos González Díez ha remitido la credencial oficial a la Hermandad de la Entrada Triunfal de Jesús en Jerusalén y Nuestra Señora de los Ángeles, confirmando así la concesión del título de Real. El documento ha llegado acompañado de una carta de aprobación que certifica este reconocimiento institucional.
El hermano mayor, Abraham Cruz, ha mostrado su satisfacción por una distinción largamente esperada. Según ha explicado, la corporación ha cumplido de forma rigurosa todos los requisitos exigidos por la Casa Real para alcanzar este reconocimiento.
El proceso responde al mandato que el Cabildo General de hermanos aprobó a finales de 2019. Desde entonces, la junta de oficiales de gobierno ha trabajado para acreditar los requisitos documentales, sociales e históricos que exige la Casa Real para optar a esta distinción.
Uno de los pasos decisivos llegó en marzo de 2021, cuando Felipe VI aceptó ser Hermano Mayor Honorario de la corporación. Esta vinculación previa con la Corona constituía una condición fundamental para que la hermandad pudiera aspirar al título de Real.
La concesión refuerza el prestigio institucional de una de las corporaciones más representativas de la Semana Santa de Huelva. Además, reconoce su trayectoria histórica y su aportación a la vida religiosa, cultural y social de la ciudad.
La hermandad también incorporará próximamente a su nombre oficial el título de Franciscana. La Provincia de la Inmaculada Concepción de la Orden de los Frailes Menores concedió este reconocimiento en febrero de 2024 mediante la correspondiente Carta de Hermandad.
La junta de gobierno ha decidido realizar una única modificación de la denominación oficial para integrar ambos reconocimientos. De esta forma, la corporación añadirá simultáneamente los títulos de Real y Franciscana a su nombre.
Con esta concesión, La Borriquita abre una nueva etapa de su historia. El reconocimiento de la Casa Real culmina años de trabajo y convierte en realidad una aspiración compartida por generaciones de hermanos.













