HBN. Moguer ha conmemorado este 29 de mayo el 68 aniversario del fallecimiento de Juan Ramón Jiménez con un acto en el que han participado todos los centros educativos de la localidad. La jornada ha incluido lecturas de textos del autor y una ofrenda floral en la tumba donde descansan el poeta y su esposa Zenobia.
Como cada año, la comunidad educativa ha rendido homenaje al autor de Platero y yo con flores amarillas, símbolo vinculado en su obra a la primavera y a la renovación de la vida. El encuentro ha tenido lugar en el cementerio de Moguer, un espacio estrechamente ligado a la memoria del poeta.
Un homenaje literario y educativo
Durante el acto, los estudiantes han leído diferentes textos de Juan Ramón Jiménez, en un ejercicio de acercamiento a su obra y a su legado literario. La jornada ha estado marcada por la emoción y la participación activa de los centros educativos.
Al homenaje también han asistido el alcalde de Moguer y presidente de la Fundación Zenobia-Juan Ramón Jiménez, Gustavo Cuéllar; el gerente de la entidad, Antonio Ramírez; y varios concejales del equipo de gobierno.
El alumnado y el profesorado participante ha recibido un recuerdo conmemorativo del acto, consistente en un frasco de cristal con virutas y serrín del Pino de Fuentepiña, un elemento simbólico vinculado al entorno vital del escritor y afectado el pasado año por los temporales.
Memoria en el entorno juanramoniano
Finalizada la actividad en el cementerio, la conmemoración ha continuado en el espacio museístico dedicado a Juan Ramón Jiménez. Allí se han incorporado elementos del emblemático Pino de Fuentepiña, integrados en el itinerario expositivo de la Casa Museo.
Con este acto, Moguer mantiene viva la memoria del Nobel a través de la participación de las nuevas generaciones y del vínculo constante entre su obra, su entorno y la identidad cultural de la localidad.
















