MCLópez. Cada primavera, las carretas, los caballos y los peregrinos vuelven a recorrer los caminos que conducen hacia la aldea de El Rocío. Entre todas las hermandades que realizan esta peregrinación, la de Hinojos ocupa un lugar especialmente destacado por la belleza de su recorrido y por la estrecha relación histórica que mantiene con el entorno natural de Doñana.
El camino de la Hermandad del Rocío de Hinojos es uno de los más emblemáticos de cuantos atraviesan el espacio natural onubense, y este 2026 ha discurrido con una feliz normalidad. Sus peregrinos avanzan entre pinares, senderos de arena y paisajes que convierten cada jornada en una experiencia única. La salida desde el municipio supone uno de los momentos más esperados del año para cientos de vecinos que acompañan a la hermandad en sus primeros pasos rumbo a la Blanca Paloma.
A lo largo del recorrido, tradición, convivencia y devoción se mezclan en un ambiente marcado por los cantes, las sevillanas y los encuentros entre peregrinos. El paso de las carretas por los caminos de Doñana deja imágenes que se repiten generación tras generación. Sin duda forman parte de la identidad cultural de la provincia de Huelva. Captarlas con una cámara de fotos es la pintura en un lienzo natural.
Uno de los aspectos más característicos de la Hermandad de Hinojos es precisamente su vinculación con el entorno natural. El recorrido atraviesa algunos de los parajes más reconocidos del Parque Nacional de Doñana. Allí la convivencia entre la romería y la conservación medioambiental se ha convertido en una prioridad en los últimos años. Cabeza Rasa, el Pino de los Mil duros o el Charco del Cura han visto nuevamente el discurrir de los hermanos y acompañantes que desean cada año volver a vivir esta mágica experiencia devocional.
Publicamos una selección de las mejores imágenes del Camino, captadas por Edith Fernández Clauss.
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