HBN. La Hermandad Matriz de Almonte celebró este miércoles la tradicional Misa de Romeros antes de emprender su camino hacia la aldea. Miles de fieles acompañaron al Simpecado en una de las jornadas más esperadas del calendario rociero. La salida dejó estampas de enorme fervor popular en las calles de Almonte y en el paraje de El Chaparral.
Un año más, Almonte vivió una de sus jornadas más señaladas con la salida de la Hermandad Matriz hacia la aldea de El Rocío. Desde primeras horas de la mañana, la devoción rociera se hizo visible en cada rincón del municipio, donde cientos de personas acompañaron al Simpecado en el inicio de un nuevo camino cargado de fe, emoción y tradición.
La jornada comenzó en la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, donde el hermano mayor de la Hermandad Matriz, Juan de los Santos Cano, recogió el Simpecado antes de su salida. Entre vivas, aplausos y cánticos, el templo se llenó de emoción en uno de los momentos más simbólicos para los rocieros almonteños.
Tras recorrer las calles principales del municipio arropada por miles de devotos, la corporación se dirigió hasta el paraje de El Chaparral. Allí se celebró la solemne Misa de Romeros, el acto que marca oficialmente el inicio de la peregrinación hacia la Blanca Paloma. La Hermandad Matriz comenzó así un camino especialmente significativo para los rocieros, en un año marcado además por la cercanía de la Venida de la Virgen, prevista para el próximo mes de agosto.
La Hermandad Matriz de Almonte comienza así un camino especialmente significativo para los rocieros, en un año marcado además por la cercanía de la Venida de la Virgen, prevista para el próximo mes de agosto.




























