
Redacción. La filial de Hermandad del Rocío de Isla Cristina ha iniciado hoy su esperado caminar hacia la aldea de El Rocío, en una jornada marcada por la emoción, la fe y el reencuentro con las raíces rocieras que cada primavera vuelven a unir a todo un pueblo.
Además, este Rocío 2026 tiene un significado muy especial para la hermandad isleña, ya que celebra su L Aniversario Fundacional, conmemorando los cincuenta años desde su fundación en 1976. Un año histórico para la corporación rociera, que vive esta romería con un sentimiento aún más intenso entre hermanos y devotos.
Desde primeras horas de la mañana, las calles de Isla Cristina comenzaron a llenarse de peregrinos, carretas adornadas, tamboriles y vivas a la Blanca Paloma. El Simpecado, arropado por hermanos y devotos, recibió las últimas oraciones antes de abandonar su templo entre aplausos, lágrimas contenidas y promesas renovadas.

Al frente de este camino rociero se encuentra este año la Hermana Mayor María Isabel Vaz Reina, representante de la Peña El Soniquete. Tomó posesión del cargo para la Romería de 2026 tras recoger el testigo de José Ángel Brizo Álvarez.
El ambiente ha sido el de los grandes días. Familias enteras acompañando la salida, vecinos asomados a balcones engalanados y el sonido de las sevillanas mezclándose con el repicar de campanas. No faltaron los abrazos de quienes parten ni las miradas emocionadas de quienes esperan el regreso con la Virgen ya coronando el recuerdo de otro Rocío vivido.
La hermandad permanecerá varios días de camino hasta alcanzar la aldea almonteña, teniendo prevista su llegada a El Rocío el próximo jueves 21 de mayo. Durante las jornadas intermedias, los peregrinos compartirán pernoctas y convivencias en distintos puntos del recorrido onubense, reviviendo las tradiciones que cada año convierten el camino en una auténtica experiencia de fe y hermandad.
El inicio del camino deja también imágenes para el recuerdo. Los caballistas acompañando al Simpecado, las carretas brillando bajo la luz de mayo y el orgullo de una hermandad que vuelve a echarse a andar llevando el nombre de Isla Cristina hasta las plantas de la Virgen del Rocío.
Durante esta primera jornada de camino, la Hermandad del Rocío de Isla Cristina ha pasado por Pozo del Camino. Allí realiza una oración y una ofrenda floral ante María Auxiliadora, antes de continuar hacia La Redondela. En la localidad vecina la comitiva rociera ha visitado la iglesia para saludar a la Virgen de la Esperanza. Posteriormente, la filial ha seguido rumbo hacia Lepe para concluir la etapa con la primera pernocta del camino en Cartaya.
Comienza así un nuevo Rocío para la filial isleña. Una travesía de fe y devoción que culminará en la aldea almonteña, donde miles de corazones volverán a encontrarse bajo la mirada la Blanca Paloma.
















