HBN. La jornada, desarrollada en el marco del futuro Laboratorio Social de Innovación, ha reunido a representantes de administraciones públicas, entidades sociales, empresas energéticas, comunidades energéticas ya constituidas y centros académicos para analizar retos y oportunidades de la transición verde en Andalucía.
La secretaria general de la FAMP, Yolanda Sáez Cuevas, destacó que “la energía debe entenderse como un bien común” y defendió la necesidad de impulsar “un modelo más justo, limpio y democrático donde nadie quede atrás”.
En este sentido, subrayó la importancia de reforzar la coordinación entre administraciones, empresas y ciudadanía para afrontar la pobreza energética y garantizar una transición energética socialmente equitativa.
Por su parte, el presidente de la Diputación de Huelva, David Toscano, incidió en el papel de las administraciones públicas para asegurar que las grandes transformaciones “mejoren la vida cotidiana de la ciudadanía”, especialmente en municipios pequeños con menos recursos técnicos y económicos.
Comunidades energéticas para combatir la pobreza energética
Uno de los ejes principales del encuentro ha sido el potencial de las comunidades energéticas y del autoconsumo compartido como herramientas para reducir desigualdades y facilitar el acceso a la energía a colectivos vulnerables.
Durante la jornada se desarrolló un mapeo de necesidades del territorio y un taller de co-gobernanza orientado a identificar actores clave y mecanismos de participación para el desarrollo de comunidades energéticas solidarias. Además, se celebró una mesa redonda sobre el abordaje de la equidad energética desde las administraciones públicas, con la participación de responsables institucionales vinculados a energía, medio ambiente y servicios sociales.
La FAMP destacó también que el proyecto BRIDGES permitirá ensayar nuevas fórmulas de innovación pública más abiertas y colaborativas, centradas especialmente en las personas en situación de vulnerabilidad.
Un laboratorio social para transformar el territorio
El futuro Laboratorio Social de Innovación actuará como espacio de experimentación y cocreación para impulsar soluciones energéticas inclusivas en Andalucía. Desde la organización remarcan que el objetivo final pasa por consolidar un modelo energético “más democrático, sostenible y solidario”, donde la participación ciudadana y la cooperación entre instituciones sean herramientas clave para la transformación social y territorial.
















