HBN. El Ayuntamiento de Almonte ha iniciado la tramitación de una nueva ordenanza municipal destinada a proteger el asfaltado recientemente renovado en Matalascañas, con el fin de asegurar que cualquier intervención futura en la vía pública se ejecute con criterios técnicos adecuados. Esta iniciativa pretende garantizar que las calles mantengan su calidad tras las obras, evitando deterioros derivados de reposiciones deficientes del pavimento.
La medida se enmarca en el proceso de mejora urbana que está experimentando el núcleo costero, donde se ha llevado a cabo un amplio plan de reasfaltado. Tras este esfuerzo inversor, el Consistorio busca ahora conservar en el tiempo el buen estado del firme, evitando que actuaciones puntuales, como trabajos en redes de suministro o intervenciones privadas, generen desperfectos.
La futura ordenanza establecerá criterios claros de supervisión técnica para las intervenciones que impliquen la apertura del pavimento. Entre las medidas previstas se incluyen informes especializados de carácter preceptivo, así como la inspección final obligatoria de los trabajos realizados. Aunque estos informes no serán vinculantes, la autorización y validación de las obras corresponderá a los servicios técnicos municipales.
El texto contempla también un procedimiento administrativo con plazos definidos, informes motivados y posibilidad de presentar alegaciones, con el objetivo de reforzar la seguridad jurídica y la transparencia. De este modo, se pretende ofrecer garantías tanto a las empresas que ejecutan las obras como a la ciudadanía.
Desde el Ayuntamiento destacan que esta actuación forma parte de una estrategia más amplia orientada a mejorar la calidad urbana de Matalascañas. El objetivo es avanzar hacia un entorno más ordenado, accesible y sostenible, acorde con su papel como destino turístico familiar y su proximidad a espacios naturales de gran valor como Doñana.


















