HBN. El municipio de Almonte ha recuperado uno de sus espacios más simbólicos. El mercado municipal de abastos ha reabierto sus puertas tras una profunda remodelación que no solo mejora sus instalaciones, sino que devuelve al pueblo un lugar cargado de historia, convivencia y actividad económica.
La reapertura marca un nuevo comienzo para un enclave que durante décadas ha sido parte esencial del día a día de los almonteños. Ahora, con una imagen renovada, el mercado se proyecta como un espacio moderno sin perder su esencia tradicional.
El alcalde de Almonte, Francisco Bella, destacó durante el acto que el mercado representa “mucho más que un lugar de compra”. Lo definió como un punto de encuentro donde se construyen relaciones y se mantiene viva la identidad local. En este sentido, puso en valor el comercio de proximidad, subrayando la importancia del trato cercano, el conocimiento del producto y la confianza entre comerciantes y clientes. Un modelo que sigue siendo clave frente a otras formas de consumo.
Además, la reapertura llega en un momento estratégico para el municipio, que se prepara para recibir una gran afluencia de visitantes en los próximos meses con motivo de la Venida de la Virgen. Un contexto que puede reforzar la actividad económica local. La intervención ha transformado el interior del mercado para hacerlo más funcional y atractivo. Se han eliminado los puestos centrales, lo que ha permitido ganar espacio, luminosidad y comodidad para usuarios y comerciantes.
La concejal de Urbanismo, María Victoria Cáceres, explicó que el objetivo ha sido combinar tradición y modernidad. Se han conservado elementos originales del edificio, pero adaptándolo a nuevas necesidades. El resultado es un espacio más abierto que no solo se limita a la compra, sino que también abre la puerta a actividades vinculadas a la restauración, el ocio y el emprendimiento local.
Desde el sector comercial, Rocío Ramos recordó el peso histórico del mercado, cuyos orígenes se remontan al siglo XIX. Destacó su papel como motor económico y como lugar de convivencia. También lanzó un mensaje claro: es fundamental recuperar el hábito de comprar en el comercio tradicional. Un gesto que, más allá de la compra, contribuye a sostener la economía local y a mantener viva la esencia del municipio.
El concejal de Obras, Vicente García, señaló que el proyecto ha requerido reactivarse tras quedar paralizado, adaptándose a las posibilidades económicas. Agradeció el trabajo técnico y la paciencia de los comerciantes durante todo el proceso.
Por su parte, desde la empresa Iberpark se puso en valor la colaboración entre las partes implicadas para hacer realidad esta actuación. El acto de reapertura incluyó la bendición del espacio, en un gesto simbólico que refuerza su papel dentro de la comunidad.
Con el nuevo nombre de “Mercado Municipal Venida de la Virgen”, Almonte recupera un lugar que vuelve a abrir sus puertas con más luz, más vida y la mirada puesta en el futuro.


















