Redacción. Almonte celebra el Día del Pueblo Gitano con un acto institucional cargado de simbolismo, respeto y reconocimiento. La jornada ha reunido a numerosos miembros de la comunidad gitana del municipio. Además, ha servido para poner en valor su historia, su cultura y su aportación a la vida colectiva.
La cita ha comenzado a las puertas del Ayuntamiento con el izado de la bandera gitana. Al mismo tiempo, ha sonado el himno del pueblo gitano en uno de los momentos más emotivos del acto. Ese arranque ha marcado el tono de una jornada centrada en la memoria, la igualdad y la convivencia.
En el encuentro han participado el alcalde de Almonte, Francisco Bella; el representante de la comunidad gitana en el municipio, Francisco José Núñez Jiménez; y la concejal de Cultura, María José Faraco. Esta última ha sido la encargada de leer el manifiesto con motivo de la conmemoración.
Durante la lectura, se ha insistido en la importancia de seguir avanzando en reconocimiento, igualdad y promoción del pueblo gitano. De este modo, el Ayuntamiento ha querido reforzar un mensaje de respeto y compromiso con la diversidad. Asimismo, el acto ha recordado la necesidad de seguir construyendo una sociedad más inclusiva.
El alcalde ha subrayado que la convivencia se fortalece desde el conocimiento mutuo y la naturalidad. También ha defendido el valor de cuidar la memoria colectiva y reconocer la aportación de quienes enriquecen la vida común. En esa línea, ha puesto el acento en la huella que el pueblo gitano deja en la identidad andaluza.
Uno de los instantes más especiales de la jornada ha sido el homenaje a Leonor Ortiz, reconocida como la almonteña gitana más longeva. Con este gesto, el Consistorio ha querido visibilizar una trayectoria de vida marcada por el esfuerzo, la entrega a la familia y la cercanía.
El reconocimiento ha resaltado además el papel de muchas mujeres gitanas como sostén de sus hogares y referencia para varias generaciones. Así, Leonor Ortiz se ha convertido en símbolo de valores muy arraigados en la comunidad. Su figura ha sido recibida con cariño en un momento especialmente entrañable.
La programación continuará esta tarde en el Museo de la Villa. Allí tendrá lugar una conferencia de Séfora Vargas, activista de etnia gitana reconocida por su trabajo en defensa de los derechos del pueblo gitano. Esta cita ampliará el contenido de una jornada que une emoción, reflexión y reivindicación.
Desde el Ayuntamiento de Almonte han reafirmado su compromiso con una sociedad que se reconoce en su diversidad. Además, han destacado que la convivencia debe entenderse como una fortaleza. Por eso, actos como este ayudan a visibilizar la presencia viva del pueblo gitano en el municipio y su valiosa contribución cultural, social y humana a la realidad de Almonte.
















