Redacción. La tarde del Martes Santo adquiere un tono solemne en Huelva con la presencia de la Hermandad de los Estudiantes, una corporación de honda raigambre que imprime clasicismo y equilibrio a la jornada. Desde la Parroquia Mayor de San Pedro, la cofradía inicia su estación de penitencia en uno de los enclaves más emblemáticos de la ciudad.

Fundada en 1949, la hermandad cuenta con alrededor de 1.150 hermanos, manteniendo una presencia destacada dentro del Martes Santo. Desde su templo, pone en la calle un cortejo de nazarenos cuya identidad viene definida por su hábito: túnica y morrión de sarga negra, ceñidos con cinturón de esparto y alpargatas, configurando una de las estampas más sobrias de la jornada.
La cruz de guía se pone en la calle en torno a las 18:00 horas, iniciando un recorrido que conduce a la hermandad desde el entorno de San Pedro hacia el centro. Desde sus primeros tramos, la cofradía deja ver un cortejo acompañado por onubenses en un ambiente de recogimiento.

El paso de misterio del Santísimo Cristo de la Sangre avanza representando a Cristo crucificado en una escena de gran fuerza devocional. La imagen del Señor, obra de Antonio León Ortega (1950), se presenta como uno de los referentes de la corporación. El acompañamiento musical corre a cargo del Trío de Capilla Gólgota, que refuerza el carácter íntimo y penitencial del paso, aportando una atmósfera de recogimiento durante todo el recorrido.
Tras él, Nuestra Señora del Valle procesiona bajo palio en una estampa de elegancia clásica. La dolorosa, también obra de Antonio León Ortega (1956), constituye uno de los focos devocionales de la hermandad, acompañada musicalmente por la Banda del Liceo Municipal de la Música de Moguer. Durante su itinerario, la cofradía transita por calles del centro histórico como Daoiz, Puerto o Santa Fe, antes de incorporarse a la Carrera Oficial, donde mantiene su sello sobrio dentro del Martes Santo.

Tras completar su estación de penitencia, el regreso lleva nuevamente a la hermandad por el eje céntrico, transitando por enclaves como Palos de la Frontera o San Salvador, en un discurrir ya marcado por el recogimiento de la noche. Al frente de la hermandad se sitúa su hermano mayor, Pablo Marchena González, mientras que la dirección de los pasos recae en Manuel Gómez González al frente del Cristo y Luis Miguel Sánchez Fajardo en el paso de palio, coordinando el discurrir de la cofradía durante toda la jornada.
La entrada del último de sus pasos en el templo está prevista en torno a las 00:05 horas, poniendo fin a una estación de penitencia caracterizada por la sobriedad, el clasicismo y la profundidad devocional. La Hermandad de los Estudiantes vuelve así a dejar en las calles de Huelva una cofradía de marcada identidad, en la que se combinan tradición universitaria, recogimiento y una forma elegante de vivir la Semana Santa.



















