Redacción. La Hermandad del Cautivo realiza su estación de penitencia en la tarde del Lunes Santo desde la Capilla del Cautivo, protagonizando uno de los momentos más esperados y multitudinarios de la jornada en la Semana Santa de Huelva. Su salida vuelve a reunir a numerosos onubenses, que arropan a la cofradía desde sus primeros compases.

Fundada en 1981, la corporación cuenta con aproximadamente 1.300 hermanos, lo que la convierte en una de las más numerosas de la ciudad. Desde su sede, pone en la calle un amplio cortejo de nazarenos cuya identidad viene definida por su hábito: túnica morada con botonadura blanca, capa y morrión de sarga blanca, destacando en el babero la Cruz de la Orden Trinitaria, símbolo cargado de significado y uno de los rasgos más reconocibles de la hermandad.
La cruz de guía se pone en la calle en torno a las 15:30 horas, iniciando un recorrido que conduce a la cofradía desde su feligresía hacia el centro. Desde sus primeros tramos, la hermandad avanza acompañada por una gran cantidad de fieles, reflejando el profundo arraigo que mantiene en la ciudad.

El paso de misterio del Santo Cristo Cautivo avanza representando a Cristo maniatado tras su prendimiento, en una imagen de profunda devoción. La talla del Señor, obra de Antonio León Ortega (1985), se presenta como uno de los grandes referentes devocionales de Huelva. El misterio discurre acompañado por la Agrupación Musical Santísimo Cristo del Amor, La Cena, que aporta fuerza y carácter al discurrir del paso, reforzando la intensidad de la escena.
Tras él, María Santísima Madre de la Misericordia procesiona bajo palio, ofreciendo una estampa de elegancia y recogimiento. La dolorosa, obra de Enrique Pérez Saavedra (1984), constituye otro de los focos devocionales de la hermandad, acompañada musicalmente por la Banda de Música Nuestra Señora del Carmen de Villalba del Alcor.
Durante su itinerario, la cofradía avanza desde su barrio por calles como Santa Marta o Virgen de Montemayor, buscando posteriormente vías más amplias como Manuel Siurot antes de adentrarse en el centro de la ciudad. Su paso por enclaves como San Pedro, Daoiz o Puerto marca algunos de los momentos más destacados antes de incorporarse a la Carrera Oficial.

Tras completar su estación de penitencia, el regreso lleva nuevamente a la hermandad por el eje céntrico, transitando por calles como Palos de la Frontera, San Salvador o La Fuente, en un discurrir que mantiene la intensidad de la jornada hasta bien entrada la noche. Al frente de la hermandad se sitúa su hermano mayor, Antonino Gómez García, mientras que la dirección de las cuadrillas recae en el capataz general José Fernández Carranza y su equipo de auxiliares, coordinando el discurrir de la cofradía durante toda la jornada.
La entrada del último de sus pasos en el templo está prevista en torno a la 01:05 horas, poniendo fin a una estación de penitencia marcada por el fervor, la amplitud de su cortejo y su fuerte arraigo dentro del Lunes Santo onubense. La Hermandad del Cautivo vuelve así a poner en la calle una de las cofradías más multitudinarias y reconocibles de la jornada, en la que se combinan devoción, tradición y una profunda conexión con los onubenses.

Hermandad del Cautivo, Huelva.


















