
Redacción. La Hermandad de los Mutilados realiza su estación de penitencia en la tarde hoy Domingo de Ramos desde la Parroquia de San Sebastián, Jesús de la Victoria y la Virgen de la Paz bendicen a los onubenses. Esta cofradía pone el cierre a la jornada con un cortejo de raigambre y simbología dentro de la Semana Santa de Huelva. Su salida aporta un marcado carácter sobrio, de recogimiento y elegancia, en contraste con el ambiente de las primeras horas del día.
Fundada en 1943, la corporación cuenta con aproximadamente 600 hermanos, manteniendo una presencia consolidada en la jornada. Desde su templo, pone en la calle un cortejo de nazarenos cuya identidad viene definida por su hábito: túnica blanca de sarga con botonadura negra y cíngulo negro, junto a antifaz negro de raso con el escudo fundacional, configurando una de las estampas más reconocibles del Domingo de Ramos onubense.
La cruz de guía se pone en la calle desde el entorno de San Sebastián en torno a las 17:00 horas, iniciando un recorrido que conduce a la hermandad desde su feligresía hacia el centro de la ciudad. Desde sus primeros tramos, la cofradía deja una imagen de orden y sobriedad, acompañada por numerosos onubenses que siguen su discurrir en un ambiente más recogido.

El paso de misterio de Nuestro Padre Jesús de la Victoria avanza con una composición de gran fuerza simbólica, representando a Cristo camino del Calvario. La imagen, obra de Antonio León Ortega (1945), se presenta como uno de los referentes devocionales de la hermandad, destacando por su expresividad contenida. El acompañamiento musical corre a cargo de la Banda de Cornetas y Tambores Santísimo Cristo de la Victoria de León, que imprime carácter al discurrir del paso.
Tras él, Nuestra Señora de la Paz procesiona bajo palio en una estampa de recogimiento, manteniendo una línea clásica en su puesta en escena. La dolorosa, también obra de Antonio León Ortega (1944), refuerza el carácter penitencial de la corporación, acompañada musicalmente por la Sociedad Filarmónica de Pilas.
Durante su itinerario, Jesús de la Victoria y la Virgen de la Paz avanzan desde la zona de San Sebastián por avenidas amplias como Federico Mayo y el entorno del Parque Alonso Sánchez, buscando posteriormente el centro de la ciudad a través de calles como Puerto y José Nogales, antes de incorporarse a la Carrera Oficial.

Tras completar su estación de penitencia, el regreso lleva a la hermandad nuevamente por el eje céntrico, transitando por enclaves como Martín Alonso Pinzón, Vázquez López, Rascón o San José, en un discurrir ya marcado por el recogimiento de la noche.
Al frente de la hermandad se sitúa su hermano mayor, Jesús Pastor Medel Fuentesal, mientras que la dirección de los pasos recae en los capataces David Hidalgo Moreno, al frente del misterio, y Antonio González Rengel en el paso de palio, coordinando el discurrir de la cofradía durante toda la jornada.
La entrada del último de sus pasos en el templo está prevista en torno a las 00:55 horas, poniendo fin a una estación de penitencia que cierra el Domingo de Ramos con una estampa de sobriedad, tradición y profundo sentido cofrade.
La Hermandad de los Mutilados vuelve así a poner en la calle una cofradía de fuerte identidad, en la que predominan el recogimiento, la devoción y el peso de la historia dentro de la Semana Santa onubense.
Jesús de la Victoria y Nuestra Señora de la Paz.


















