
Redacción. La Hermandad de la Sagrada Cena de Huelva realiza su estación de penitencia esta tarde del Domingo de Ramos desde la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, como una de las corporaciones más numerosas y representativas de la jornada. Su salida vuelve a ser uno de los momentos esperados del día, la primera que se pone en la calle de la jornada, aportando solemnidad y un marcado carácter catequético al inicio de la Semana Santa de Huelva.
Fundada en 1948, la hermandad cuenta con alrededor de 1.200 hermanos, lo que la sitúa entre las corporaciones con mayor nómina de la ciudad. Desde su templo, pone en la calle un amplio cortejo de nazarenos, cuya identidad viene definida por su hábito: túnica y escapulario de sarga blanca con escudo dominico, capa y morrión de sarga negra, junto a cíngulo, sandalias negras, calcetines y guantes blancos.
La cruz de guía ha abierto el discurrir de la cofradía desde el cofrade barrio del Polvorín, iniciando un recorrido que la conduce progresivamente hacia el centro de la ciudad. Desde su salida, la hermandad toma dirección hacia la Avenida Federico Molina, en el entorno de su feligresía, para adentrarse posteriormente en el casco urbano en busca de calles más céntricas.

El paso de misterio representa la institución de la Eucaristía en el Cenáculo, con el Señor presidiendo la mesa rodeado de los doce apóstoles en una de las escenas más completas y simbólicas de la Pasión en Huelva. El conjunto escultórico está presidido por el Santísimo Cristo del Amor, obra de Antonio León Ortega (1949), acompañado por el apostolado realizado por Enrique Galarza Moreno (1951). El misterio avanza al son de la Agrupación Musical Santísimo Cristo del Amor, que imprime carácter a una escena de gran contenido catequético.
A medida que la cofradía se aproxima al centro, su discurrir deja estampas destacadas en enclaves como Puerto, Méndez Núñez o la Plaza de las Monjas, puntos de gran presencia de onubenses antes de afrontar su paso por la Carrera Oficial, eje común de la jornada.
Tras él, María Santísima del Rosario procesiona bajo palio con una estética clásica, en una estampa de recogimiento que contrasta con la fuerza narrativa del misterio. La dolorosa, obra también de Antonio León Ortega (1955), se presenta como uno de los referentes devocionales de la corporación, acompañada musicalmente por la Banda de Música Amueci de Écija.

El cortejo incorpora de manera progresiva nuevos elementos patrimoniales, en una línea de crecimiento sostenido que se refleja tanto en los pasos como en el conjunto de insignias y enseres.
Al frente de la corporación se sitúa su hermano mayor, José Beltrán Salguero, mientras que la dirección de los pasos recae en los capataces Juan Vicente Rivas Gutiérrez, al frente del misterio, y Jacinto Hitos Toledo en el paso de palio, coordinando el discurrir de la cofradía durante toda la jornada.
Tras completar su estación de penitencia, el regreso lleva nuevamente a la hermandad por calles del centro como Palos, Fernando el Católico o La Fuente, emprendiendo el camino de vuelta hacia el Polvorín hasta su templo, donde la entrada del último de sus pasos está prevista en torno a las 00:45 horas, cerrando así su participación en la jornada del Domingo de Ramos.
La Sagrada Cena vuelve a situar en la calle una cofradía de marcada identidad, en la que se conjugan catequesis, patrimonio y una notable presencia en la jornada inaugural de la Semana Santa de Huelva.


















