
Redacción. La Hermandad del Prado volvió a protagonizar uno de los momentos más cercanos y participativos del Viernes de Dolores en Huelva, en una salida que confirmó el crecimiento de la corporación y su arraigo en el barrio.
Desde la capilla de Nuestra Señora del Prado en su Dolor, la hermandad puso su paso en la calle en un ambiente de gran expectación, con numerosos vecinos acompañando desde los primeros metros del recorrido.

El cortejo, cada vez más numeroso, volvió a mostrar su estética característica, con túnicas color hueso y antifaz azul, aportando personalidad propia a la jornada.
El paso, llevado por su cuadrilla de costaleros, avanzó con un andar firme, acompañado por la Banda de Música Virgen de las Mercedes de Bollullos Par del Condado, que ofreció un repertorio variado y muy seguido por el público.
En el apartado patrimonial, destacaron los nuevos elementos de orfebrería y la renovación parcial de la candelería, que continúan enriqueciendo el conjunto del paso. El exorno floral, más vistoso, aportó colorido y contraste dentro del Viernes de Dolores.

Uno de los aspectos más destacados de la jornada fue el ambiente vivido en calles como Escacena del Campo o Sanlúcar de Guadiana, donde la cercanía del público permitió una vivencia muy directa de la cofradía, generando numerosas muestras de devoción.
La hermandad desarrolló su recorrido con normalidad, completando su estación de penitencia en un ambiente de gran participación y consolidando su crecimiento dentro de la jornada.


















