Redacción. Huelva volvió a poner música a la primavera con una cita ya reconocible en el calendario cofrade. El patio de la casa de hermandad de la Real Hermandad de Emigrantes de Nuestra Señora del Rocío acogió anoche el IV Concierto Cofrade ‘María del Rocío’. La convocatoria, un año más, reunió a numeroso público hasta completar el aforo. El ambiente fue cercano y muy participativo. Además, la noche confirmó el tirón de una propuesta que mezcla tradición, emoción y calidad musical.
El acto fue presentado por José Antonio Vieira, que abrió la velada con una idea que conectó con el público. “En primavera Huelva tiene su propia banda sonora”, afirmó. Esa frase se hizo realidad con los sones de la Banda de Cornetas y Tambores Santísimo Cristo de la Expiración ‘Salud y Esperanza’, protagonista del concierto. El presentador destacó, además, su vínculo personal con la formación. Explicó que muchos de sus integrantes son compañeros en la Hermandad de San Francisco. Con tono cariñoso, la definió como la “Infantería de San Francisco”. También subrayó su capacidad para emocionar con cada marcha.
La banda nació en 2019 tras la fusión de dos formaciones con historia en la ciudad. Se unieron la Banda del Santísimo Cristo de la Expiración y la Banda Virgen de la Salud. Hoy cuenta con cerca de 150 componentes. Bajo la dirección musical de José Manuel Giraldo Muñoz y Juan Alberto Garrido, la agrupación mantiene una actividad constante durante gran parte del año. Así, su trabajo trasciende los días de Semana Santa y refuerza la cultura cofrade en distintos momentos.
El repertorio de la noche dejó ver una propuesta amplia. Se combinaron marchas clásicas con composiciones recientes. El programa incluyó ‘Dulce Nombre’ (Ángel Manuel Cebrero) y ‘María Santísima del Rocío’ (José Ramón Pérez Soto). También sonaron ‘Jesús Cautivo’ y ‘Un Nuevo Renacer’ (Sergio Ávila). A ello se sumaron ‘Y se hizo el silencio’ (Francisco Ortiz) y ‘Sangre Eterna’ (Manuel Jesús Guerrero). Este recorrido musical mantuvo el interés del público y mostró diferentes estilos dentro del género.
Uno de los momentos más emotivos llegó en el intermedio. La joven saetera Marta Gómez Marín tomó protagonismo con una interpretación que conmovió al patio. Vieira destacó su voz “potente y elegante”. La saetera cantó una composición sin título escrita por Fernando Romero Vallín, pregonero de la Semana Santa del pasado año. Vestida de riguroso negro y con mantilla, elevó el tono de la velada y reforzó el clima de recogimiento.
El concierto se cerró con la marcha ‘Adagio’. Después, el presidente de la Hermandad de Emigrantes, José Francisco Garrido Cruzado, agradeció la participación de la banda. Señaló que la cita se consolida y que el patio vuelve a quedarse pequeño. Finalmente, se entregaron obsequios a los protagonistas por parte del presidente y del hermano mayor de la filial rociera, Jesús María Muñoz Muñoz. La noche terminó con aplausos y la sensación de que Huelva ya espera la próxima edición.


















