Redacción. Huelva avanza en su apuesta por un agua con dimensión social. Esta semana se ha celebrado la segunda mesa de trabajo del Pacto Social del Agua. Es una iniciativa impulsada por el Ayuntamiento y la empresa municipal Aguas de Huelva. El proyecto da continuidad al compromiso adquirido en julio del año pasado, cuando se presentó públicamente. Su objetivo es situar el agua como motor de cohesión, desarrollo sostenible e innovación en la ciudad.
Tras la primera mesa celebrada en octubre, este segundo encuentro volvió a reunir a representantes institucionales y del ámbito social. La sesión se desarrolló en el salón de actos de la ETAP El Conquero. Dieron la bienvenida la teniente de alcaldesa de Familias, Servicios Sociales, Empleo y Vivienda, Adela de Mora. También participaron la directora de Sostenibilidad de Aguas de Huelva, Natividad Moya, y el director de Sostenibilidad, Acción Social y Transformación de Hidralia, Gonzalo Jiménez Espinosa. Así, la mesa consolidó un espacio estable de trabajo conjunto.
Durante su intervención, Adela de Mora destacó la vocación del pacto. Lo definió como una herramienta útil y cercana basada en escucha activa. Además, subrayó que se construye con entidades y servicios que acompañan a quienes más lo necesitan. En su mensaje, insistió en convertir el agua en palanca de cohesión social. También la vinculó a transformación ecológica y desarrollo económico. Por tanto, el pacto se plantea como una política pública con impacto diario.
En esta segunda mesa participaron representantes de Cruz Roja Huelva y de la Asociación de Vecinos Santa Ana. También estuvieron presentes AFA Alzheimer Huelva, servicios sociales del Ayuntamiento y de la Junta de Andalucía, y el Área de Empleo municipal. Se sumó además la presidencia de AJE Huelva, junto a responsables del Comité de Desarrollo Sostenible y Acción Social de Hidralia. De este modo, la reunión integró visiones sociales, institucionales y empresariales.
Ayuntamiento y Aguas de Huelva reiteraron la idea de mantener un espacio vivo y abierto. El agua se entiende como recurso esencial, pero también como herramienta de transformación social y económica. Ese enfoque se traduce en medidas concretas. Entre ellas, las más de 1.350 bonificaciones sociales aplicadas en 2024. Además, se señalaron ayudas orientadas a colectivos especialmente vulnerables. Así, el pacto conecta discurso y acciones medibles.
Durante la sesión, Natividad Moya presentó el plan de sensibilización y formación previsto para el primer semestre. Incluye iniciativas educativas y de conciencia medioambiental para la ciudadanía. Muchas de estas acciones nacieron de propuestas recogidas en la mesa de octubre. Además, en el encuentro se incorporaron nuevas ideas aportadas por las entidades participantes. Por tanto, la mesa funciona como canal real de participación y mejora continua.
Por su parte, Gonzalo Jiménez Espinosa expuso tres proyectos de innovación social de Hidralia: Big Social Sur, OLAy FOCO. Estos programas buscan detectar vulnerabilidad y empoderar a las personas. También trabajan competencias laborales y personales para promover inclusión. En definitiva, el Pacto Social del Agua consolida un modelo con visión social y ambiental. Además, se alinea con la Agenda Urbana y la Estrategia de Ciudad, con un propósito común: no dejar a nadie atrás en el acceso a un recurso esencial.














