HBN. La Guía Peñín de los Vinos de España 2025 vuelve a situar a los vinos del Condado de Huelva en una posición destacada dentro del panorama nacional. No se trata de un reconocimiento puntual, sino de la confirmación de una evolución sostenida durante los últimos cinco años.
La Consejo Regulador DOP Condado de Huelva subraya que el balance respecto a 2024 refleja más referencias en los tramos altos de puntuación, mayor regularidad entre bodegas y una identidad cada vez más definida en los vinos blancos, generosos y en el emblemático Vino Naranja.
Guía Peñín 2025: más regularidad y calidad de conjunto
Si la edición de 2024 marcó el momento en que varios vinos del Condado superaron la barrera de los 90 puntos, categoría considerada “Excelente”, la edición de 2025 consolida esa tendencia.
El crecimiento no se limita a mantener esas puntuaciones. Aumenta el número de vinos bien valorados en el conjunto de la denominación, lo que refleja una madurez técnica tanto en el viñedo como en la bodega.
Para el presidente del Consejo Regulador, Vicente Pérez García de Prado, este reconocimiento “no premia una anécdota, certifica una trayectoria”. El sector ha afinado su lenguaje enológico y ha ganado regularidad, consolidando el respeto profesional en el ámbito nacional.
Cinco años de evolución en la DOP Condado de Huelva
El análisis del periodo 2021-2025 dibuja una curva ascendente basada en tres pilares: regularidad, identidad y confianza.
La uva Zalema, variedad autóctona mayoritaria, ha alcanzado una mayor precisión aromática y equilibrio técnico. Los vinos generosos han ganado en finura y el Vino Naranja refuerza su singularidad dentro del mercado.
La presencia de bodegas del Condado en los tramos más altos de la Guía Peñín 2024 y 2025 confirma esa consolidación. Entre ellas figuran Bodegas Magasé, Bodegas Vega Menacho, Bodegas Marqués de Villalúa, Bodegas Privilegio del Condado, Bodegas Sauci, Bodegas Oliveros, Bodegas Juncales, Bodegas Mam, Bodega y Viñedos Garay, Bodegas del Diezmo Nuevo y la cooperativa Nuestra Señora del Socorro.
Un modelo basado en identidad y trabajo colectivo
Detrás de cada puntuación hay un trabajo estructural. Viticultores que cuidan la Zalema en suelos de albariza, barros y arenas. Equipos de bodega que perfeccionan fermentaciones, crianzas y ensamblajes. Familias que sostienen un patrimonio vitivinícola con siglos de historia.
Ante vendimias cada vez más condicionadas por el clima, la respuesta del sector ha sido mayor precisión en campo y mayor criterio técnico en bodega.
El Consejo Regulador ha acompañado este proceso con apoyo técnico, promoción profesional y cohesión entre viticultores y bodegas. El resultado es un Condado de Huelva que ya no busca reconocimiento: compite con voz propia en los circuitos especializados y refuerza su proyección de futuro.
















