HBN. La obra, titulada Propuesta para una bandera andaluza, supuso un momento clave en la trayectoria del pintor José Caballero. En ella, además del blanco y verde tradicionales, incorporó el negro y el rojo como símbolos de la cultura popular andaluza.
El trabajo se materializó en una carpeta de serigrafías que reflejaba su reencuentro personal y artístico con Andalucía. El propio Caballero dejó constancia de ese regreso emocional a su tierra a través de sus palabras. La serie representa un diálogo entre identidad, arte y compromiso social en plena Transición.
Una carpeta con 19 serigrafías
La carpeta está compuesta por 19 piezas. Incluye quince láminas con dos banderas cada una, una portada y un texto introductorio del escritor José Manuel Caballero Bonald.
También contiene una lámina resumen con todas las banderas y un texto final que justifica la tirada y numeración. Parte de este conjunto puede contemplarse en la Sala José Caballero dentro de la exposición ‘Algo camina hacia el infinito’. La muestra permite apreciar dos de estas interpretaciones. En ellas se observa cómo el artista amplifica el simbolismo de la enseña andaluza.
Un contexto marcado por la Transición
La obra coincide con una etapa de fuerte inquietud política y social en España. Según explica Raúl Estevez, secretario de la Fundación Caballero-Thomas de Carranza y comisario de la exposición, el germen del proyecto surgió en 1976. Ese año, Caballero asistió en Granada a un homenaje a Federico García Lorca. Allí le llamó la atención la bandera blanca y verde de Andalucía.
A partir de entonces inició un intenso proceso creativo que culminó en 1977 con la publicación de la carpeta. La obra llegó a ponerse a la venta en la Galería Clan de Madrid. Caballero llegó a realizar cientos de bocetos en su búsqueda de una nueva mirada sobre la bandera andaluza.
Negro y rojo, nuevos símbolos
En sus versiones, el pintor superpuso el negro y el rojo al blanco y verde. Caballero Bonald destacó que esos colores remiten a la cultura popular más remota y a la lucha social andaluza.
El legado conserva 87 bocetos sueltos y un bloc de dibujo dedicado por completo a la bandera. Esa abundancia da cuenta de la intensidad del proceso.
La exposición ofrece ahora la oportunidad de redescubrir esta faceta menos conocida del artista. Una mirada que une arte contemporáneo, identidad y memoria colectiva en torno a uno de los símbolos más reconocibles de Andalucía.
















