HBN. La Sala de la Provincia acoge desde hoy la exposición fotográfica ‘Promesas de Pan. Molinos en el Andévalo’, del autor onubense Jorge Garrido. La diputada de Cultura, Gracia Baquero, ha inaugurado la muestra junto al artista, destacando el valor de unos molinos que, con mayor o menor fortuna, han sido parte esencial del desarrollo económico y social del territorio.
La propuesta invita a un viaje visual por la comarca del Andévalo, donde durante siglos el viento y el agua impulsaron la molienda del grano y sostuvieron generaciones enteras. “Fueron promesas de pan, alimento y vida”, subraya el autor, que ha querido acercar este patrimonio a la ciudadanía sin pretensión académica, pero con vocación divulgativa.
Un patrimonio que resiste al olvido
La exposición recopila imágenes de molinos hidráulicos y de viento que marcaron el paisaje andevaleño. Los primeros, vinculados al medievo y a la dominación musulmana, se distribuían por ríos y riveras. Más tarde, especialmente tras la gran sequía de mediados del siglo XVIII, la fuerza del viento sustituyó progresivamente a la hidráulica.
El auge de los molinos eólicos transformó las suaves lomas de municipios como Alosno, El Cerro del Andévalo y Puebla de Guzmán, donde llegaron a dominar el paisaje durante los siglos XVIII y XIX. Con la llegada de la electricidad a comienzos del siglo XX, estos ingenios comenzaron a caer en desuso.
El recorrido histórico conecta incluso con los testimonios de estudiosos como Julio Caro Baroja y George Foster, quienes ya en 1949 y 1950 alertaban del abandono de muchos de estos molinos.
Molinos de agua, un legado más vulnerable
Los molinos hidráulicos se concentraban en grandes cauces como el Río Odiel, el Río Chanza, la Rivera Pelada o la Cobica. Su ubicación, a menudo alejada de los núcleos urbanos, ha dificultado su conservación y conocimiento.
La muestra incide en la necesidad de proteger este patrimonio menos visible, que forma parte de la identidad cultural andevaleña y que hoy puede convertirse en un recurso cultural y turístico de futuro.
Un mapa para redescubrir el territorio
Además de la colección fotográfica distribuida por todas las salas, la exposición incluye un mapa con la localización de los molinos retratados, facilitando su identificación y posible visita.
‘Promesas de Pan. Molinos en el Andévalo’ podrá visitarse del 12 de febrero al 28 de marzo, en horario de lunes a viernes de 10.00 a 14.00 y de 17.00 a 21.00 horas, y los sábados de 10.00 a 14.00 horas.
Una invitación a mirar atrás para entender el presente y valorar un legado que, durante siglos, convirtió el esfuerzo campesino en sustento y vida.


















