HBN. Las lluvias persistentes anegaron calles y saturaron la marisma, dificultando el drenaje natural del agua. Durante las borrascas se llegaron a desaguar más de 25 lagunas diarias en distintos puntos de la aldea.
El tractor con cuba trabajó sin descanso, retirando entre 400.000 y 500.000 litros diarios de la vía pública. Además, se extrajeron cerca de 800.000 litros directamente de la red para recuperar la capacidad de drenaje.
Solo el sábado se retiraron 60.000 litros del alcantarillado entre las calles Torre de la Higuera y Torre del Loro. En la calle Muñoz y Pabón se extrajeron otros 40.000 litros. El dispositivo permitió aliviar la presión del sistema y evitar daños mayores en viviendas.
Durante este periodo también se vertieron más de 1.120 toneladas de arena para reponer el material perdido y mejorar la funcionalidad del viario.
Coordinación y actuación escalonada
La intervención se desarrolló de forma coordinada entre Policía Local, operarios municipales y servicios de mantenimiento. Se realizaron surcos en las calles para canalizar el agua y favorecer su evacuación.
La refinadora actuó cuando las condiciones del terreno lo permitieron, ya que la humedad impedía en algunos momentos el uso de maquinaria pesada.
El domingo, desde las 6:00 horas, se activó un dispositivo especial con planificación progresiva. Los trabajos comenzaron en las zonas más altas y avanzaron hacia las más bajas. La actuación inmediata permitió acelerar la recuperación de la normalidad en la aldea.
Una vulnerabilidad estructural ante lluvias intensas
El episodio volvió a evidenciar la especial vulnerabilidad de El Rocío ante precipitaciones prolongadas. El enclave se asienta sobre terreno de marisma, con firme natural y escasa pendiente.
Estas condiciones favorecen la rápida acumulación de agua cuando las lluvias se prolongan. La saturación del terreno complica además la evacuación hacia el entorno natural.
La situación también ha reactivado la preocupación por la acumulación de sedimentos en puntos críticos de drenaje, que agravan los efectos de temporales intensos.
Reparación de caminos rurales
Tras superar la fase más crítica, los trabajos continúan en caminos rurales del término municipal. Durante cinco días consecutivos se ha trabajado las 24 horas para atender incidencias.
Actualmente, tres máquinas actúan de forma simultánea en enclaves como la Dehesa del Turmal, el Regajo de los Calvos y Taranjales. La aldea avanza hacia la recuperación completa tras uno de los temporales más intensos de las últimas décadas. La situación mejora de forma gradual, aunque se mantiene la vigilancia ante la persistente saturación del terreno.
















