
Mari Paz Díaz. ¿Han pensado alguna vez que la mujer tiene una enorme relevancia en el mundo del flamenco, pero, sin embargo, es casi inexistente su presencia cuando se habla de instrumentos como la guitarra flamenca? Sí, quizás no se habían percatado, pero el toque parece ser cosa de hombres. O eso han querido mostrar. Porque, en Huelva, tenemos un gran ejemplo de que las mujeres también pueden llegar a la excelencia cuando habla de la guitarra flamenca.
Por este motivo, a través de este artículo, hemos querido reivindicar el caso de una auténtica pionera en este campo en la provincia de Huelva.

Su nombre es María José Matos y su figura, incluso, ha sido incluida en un estudio dedicado a analizar la presencia de la mujer en la guitarra flamenca en España, realizado por la investigadora Loren Chuse, que pone de manifiesto que «a pesar del protagonismo de las cantaoras flamencas en las últimas décadas, la guitarra flamenca ha persistido en ser casi exclusivamente dominio de los intérpretes masculinos». En este trabajo, Loren Chuse asegura que «las mujeres guitarristas flamencas siguen marginadas». Eso, a pesar de que la presencia femenina entre las profesionales de la guitarra fue común durante la mayor parte del siglo XX.
Cuestiones que esta autora asegura que «están cambiando en España, y cómo estas transformaciones están permitiendo que surjan tocaoras hoy en día». Por este motivo, con este artículo queremos rendir nuestro pequeño homenaje a esta pionera que se atrevió a seguir su pasión, a pesar de las reticencias de la época que le tocó vivir y que, en la actualidad, es un claro ejemplo para todas aquellas mujeres que quieran dedicarse a la guitarra flamenca.

María José Matos nació en Huelva, en el barrio de Las Colonias, en 1963, siendo una de las socias fundadoras de la Peña Flamenca Femenina. Una peña creada por mujeres en la década de los 80 del pasado siglo, después de que las excluyeran de otras peñas onubenses, especialmente de la Peña Flamenca de Huelva.
Y es que esta artista empezó a estudiar guitarra a los 12 años con uno de los guitarristas de la Peña Flamenca de Huelva, siendo muy activa en las actuaciones. Todo iba bien, hasta el momento en que la propia Matos notó el rechazo del mundo del flamenco. Era difícil cambiar la mentalidad: se consideraba que las mujeres no podían tener la calidad necesaria al toque.

A pesar de los sinsabores, esta actitud le dio fuerzas para seguir y, lejos de dejar su carrera, decidió formarse con los mejores, como sucedió con El Niño Miguel, Juan Carlos Romero y Paco Cruzado. De hecho, María José formó parte durante bastante tiempo del cuadro principal de la Peña Flamenca Femenina.
Y no sólo ha trabajado en Huelva. Entre otros trabajos significativos, esta onubense participó en 2005 en el espectáculo ‘La Diosa Blanca’, celebrado con motivo del Día Internacional de la Mujer, donde tocó junto a la gaditana Antonia Jiménez, siendo la primera vez que se presentaban juntas dos mujeres guitarristas flamencas. Además, en este espectáculo actuó junto a Carmen Linares.

No es extraño, teniendo en cuenta que María José ha tenido la oportunidad de acompañar en el escenario a grandes artistas, de la talla de Estrella Morente o Sandra Carrasco, entre otras.
Igualmente, Matos actuó en el espectáculo Poesía y Toros en septiembre de 2006, que tuvo lugar en Salamanca.
En la actualidad, María José Matos permanece ligada al mundo de la guitarra flamenca como profesora. Y es que, a lo largo de su trayectoria, ha dado clases en distintos espacios, como ha sucedido en la Academia de Juan Carlos Romero o de Arcángel, sin olvidar San Juan del Puerto, Gibraleón y en Cultura en los Barrios, programa del Ayuntamiento de Huelva.

Y no sólo eso. Hoy en día, María José cuenta con su propia escuela, actividad que compagina actuando en diferentes espectáculos que se organizan dentro y fuera de Huelva, como sucedía el pasado año 2024 en el homenaje que se le rendía a Perlita de Huelva en el Gran Teatro.
Su ejemplo, por tanto, debe servirnos para mostrar una realidad en la que la presencia de la mujer en el mundo de la guitarra flamenca continúa siendo escasa. Es necesario un cambio de cultura para abrir nuevos caminos. María José Matos es un modelo a seguir, una gran flamenca y una auténtica pionera. Esperamos que sea cuestión de tiempo que todo evolucione.















