Redacción. La Sala de la Provincia de la Diputación de Huelva cerró 2025 con un balance cultural destacado. Con una concepción museística, innovadora y promocional, el espacio acogió trece exposiciones. Las temáticas fueron muy variadas. Hubo fotografía, pintura y escultura. También se abordaron cine y tradiciones locales y regionales, como Semana Santa y belenes.
Ubicada en el Palacio Provincial, en la Gran Vía de la capital, la Sala se confirmó como un referente del arte y la cultura onubense. Además, se consolidó como infraestructura principal de la Diputación para mostrar su compromiso con las Artes Plásticas y el Arte Contemporáneo.
El año comenzó con ‘50 años del origen de la Escuela Ayamontina’. Fue una colección colectiva con 59 obras representativas. La muestra conmemoró las bodas de oro de una escuela nacida en los setenta. Además, logró un respaldo unánime y superó los mil visitantes, reflejando su impacto en la pintura provincial.
La conexión humana a través del arte protagonizó ‘Pimientos rojos, verdes y amarillos’, de Yolanda Cortines. La exposición reunió más de medio centenar de obras. En ellas se mezclaron experiencias personales y reflexiones emocionales. Y, a la vez, se ofreció una búsqueda constante de belleza en lo cotidiano.
Marzo trajo ‘María, luz de la Esperanza. Arte y devoción’, ligada al 25 aniversario de la Coronación Canónica de Nuestra Señora de la Esperanza. Fue un recorrido por décadas de devoción y por lenguajes artísticos vinculados a la pintura y la cartelería.
La Semana Santa coincidió con ‘Huelva, Provincia Cofrade’. La muestra reunió 20 obras del I Concurso de Fotografía Cofrade. Entre ellas destacó la imagen ganadora de Alfonso García, con el Cristo del Amor de Ayamonte rodeado de cirios y devoción.
Otra de las exposiciones más visitadas fue ‘Imágenes’, del pintor onubense Pepe Mora. Presentó más de treinta obras realistas centradas en paisajes de la provincia. La costa y las marismas tuvieron un papel esencial, con el agua como hilo conductor.
El calendario incluyó también el certamen ‘Contemporarte’, coordinado por la Universidad de Huelva. Reunió 27 fotografías premiadas de gran calidad, con once autores. Además, Portugal estuvo presente como país invitado.
Con el verano llegó ‘Vestía traje de Punto Ilusión’, de Mariem Iman, junto a talleres gratuitos de fanzines. Después, Emilio Fornieles presentó ‘Back to the roots’, un diálogo visual con las ocho provincias andaluzas. En septiembre, ‘Pasatiempos’ de Manuel Calvarro aportó color, sorpresa y libertad creativa.
En el marco del OCIb, la escultora ecuatoriana Patricia Larrea expuso ‘Simbolismo y Poética Corporeidad’. Y las Becas Daniel Vázquez Díaz impulsaron ‘La danza de lo salvaje’, de Agus Díaz Vázquez, con una mirada a memoria, naturaleza y rito.
Noviembre acogió ‘En marcha al pasado’, centrada en recreación histórica. Y el año concluyó con ‘El Belén según Andalucía’. Esta tercera edición, comisariada por Rocío Calvo Lázaro, amplió su alcance con piezas de Córdoba y Málaga. Además, dio un reconocimiento especial a creadores onubenses. La exposición roza ya los 7.000 visitantes y puede visitarse hasta el 7 de enero.













