HBN. Cientos de niños y niñas han visitado este miércoles 17 de diciembre el Belén Viviente de Beas, que ha abierto sus puertas para celebrar su segunda jornada escolar, tras la realizada el pasado 11 de diciembre, registrando una acogida masiva a pesar de las condiciones meteorológicas.
Una visita escolar multitudinaria
Belén Viviente de Beas desde primera hora de la mañana, numerosos autobuses han llegado hasta Beas procedentes de todos los puntos de la provincia de Huelva, desde la costa hasta la Sierra, además de la capital. También se han recibido visitantes de la provincia de Sevilla. La jornada volvió a confirmar el atractivo del Belén Viviente como referente educativo y turístico.
La magia del Belén, vista con ojos de niño
Uno de los momentos más especiales ha sido comprobar la ilusión y el asombro de los menores que visitaban por primera vez el Belén Viviente. Poder situarse dentro del portal de Belén, junto a los Reyes Magos, recorrer un palacio árabe o contemplar de cerca un lago con cascada ha generado escenas de sorpresa difíciles de olvidar.
Las expresiones de los pequeños reflejaban la magia de una experiencia inmersiva que convierte el Belén en algo más que una representación.
Tradición, gastronomía y convivencia
Además del recorrido por el Belén, los escolares han visitado la carpa anexa, donde han podido degustar los buñuelos elaborados por la Hermandad de Santa María de España, así como el chocolate caliente ofrecido por las hermandades de penitencia. La oferta se completa con una experiencia gastronómica que refuerza el atractivo de la visita.
Clarines, historia y espacios al aire libre
Muchos centros educativos han aprovechado la jornada para desplazarse posteriormente a la ermita de Clarines, donde los niños han disfrutado de las zonas recreativas mientras tomaban el bocadillo.
Además, han visitado el museo de la ermita, que recoge más de siete siglos de historia, la vinculación de Clarines con América y la fundación de la localidad homónima en Venezuela.
Un pueblo volcado con su Belén
A pesar de tratarse de un día laborable, los vecinos de Beas se han volcado un año más, vistiéndose y participando activamente en las escenas del Belén. La Hermandad de Nuestra Señora de Clarines ha coordinado la búsqueda de voluntarios, así como las tareas de recepción y acondicionamiento del espacio.
También ha sido clave la labor de la Policía Local de Beas, encargada de organizar la llegada y salida de autobuses y regular el tráfico para garantizar el buen desarrollo de la jornada.
La Navidad de los niños
La jornada ha estado marcada por la alegría, las risas y la sorpresa, recompensando el esfuerzo colectivo del municipio. Beas vuelve así a consolidarse como el pueblo de la auténtica Navidad de los niños, manteniendo viva una tradición que une fe, cultura y convivencia intergeneracional.
















