HBN. El Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez procesa anualmente una enorme cantidad de ropa sanitaria. Cada prenda pasa por un circuito que exige precisión, higiene y un funcionamiento constante. Por eso, la mejora de la lavandería supone un avance importante para la actividad diaria del centro.
Los profesionales del área gestionan el lavado, desinfección, secado, doblado y distribución de todas las prendas utilizadas por pacientes y trabajadores. Su labor es esencial para garantizar la higiene hospitalaria y mantener el ritmo asistencial sin interrupciones.
Puesta a punto de maquinaria y sistemas térmicos
Las actuaciones incluyen el mantenimiento completo de lavadoras, secadoras, calandras y del túnel de planchado. También se revisa la instalación de vapor que alimenta todo el servicio. Con estas mejoras se busca un funcionamiento más seguro y eficiente.
Otro bloque de actuaciones se centra en la climatización. La renovación incluye la instalación de seis nuevos extractores y un aumento de la potencia del caudal de aire. Además, se sustituye el aislamiento de las tuberías de vapor, que generan alta carga térmica en el interior. El objetivo es reducir la temperatura y mejorar el confort del equipo.
Reordenación de espacios para un trabajo más cómodo
También se reorganiza el área de secadoras para facilitar un entorno ergonómico y accesible. El plan prevé repasos de albañilería y una limpieza integral del área, lo que permitirá un espacio más ordenado y funcional.
Se actualizará además el sistema automático de suministro de detergentes, desinfectantes y suavizante. Esta medida garantiza una dosificación más precisa, segura y eficiente. El proceso de higienización será más estable y de mayor calidad.
La actividad continúa sin interrupciones
El servicio cuenta con 54 profesionales entre personal de lavado, planchado, costureras, pinches, celadores y técnicos. Durante las mejoras, una parte del proceso se externaliza temporalmente. El personal habitual continúa realizando tareas esenciales en un espacio anexo. Esta organización asegura que el hospital mantenga su ritmo habitual. Los pacientes y profesionales seguirán disponiendo de ropa en perfectas condiciones.
Una apuesta por la eficiencia y el bienestar laboral
La intervención supone un impulso para el servicio de lavandería y para quienes trabajan en él.
La modernización garantiza mejores condiciones, mayor eficiencia y una respuesta más ágil a las necesidades del hospital.
















