
Antonio Delgado Pinto. In vino veritas, decían nuestros antepasados romanos elogiando la sinceridad que emana del ser humano cuando éste ha bebido alcohol. Desde tiempo inmemorial nuestra comarca ha sido lugar vinícola, estando amparada por el Consejo Regulador de la Denominación de Origen ‘Condado de Huelva’ desde los años sesenta del siglo pasado. Era una época en que las bodegas de todo tamaño abundaban en nuestros pueblos. Hoy día han desaparecido casi todas ellas y otras están en vías de hacerlo; sin embargo, afortunadamente aún subsisten algunos de aquellos enormes complejos bodegueros que dieron razón de ser a la economía de nuestra zona durante una gran parte del pasado siglo. El historiador Luis Biedma, las llamó las Catedrales del Vino, aquí están algunas de ellas como justo recuerdo y homenaje a aquellos que trabajaron en los campos y en las bodegas de nuestro territorio.
Esta es la cuarta entrega que dedicamos a una bodega del Condado de Huelva, ubicada en esta ocasión en La Palma del Condado, esto da una idea de la importancia que tuvo en su momento la viticultura en esta zona.

Bodegas Salas es una de las más grandes bodegas de la comarca, su situación junto a la línea férrea Huelva-Sevilla y en la antigua carretera nacional N-431 facilitó la exportación de sus vinos y alcoholes. Sus más de diez mil metros cuadrados cuentan con varias naves, aún llenas de bocoyes y conos, una torre alambique para la destilación del alcohol y una magnífica chimenea en cuyo aro superior aún puede leerse el nombre de la bodega en azulejería tradicional.
Entre los años ochenta y noventa de la pasada centuria cesó su producción y desde entonces, pese a las promesas electorales de unos y de otros, el recinto bodeguero está abandonado y en peligro de colapso.
Fotos: Antonio Delgado Pinto.
Bodegas Salas, La Palma del Condado.
Serie Ruta por las Bodegas desaparecidas del Condado de Huelva: capítulo anterior.






















